{"id":215,"date":"2020-05-18T04:10:04","date_gmt":"2020-05-18T04:10:04","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/?p=215"},"modified":"2020-05-18T04:10:09","modified_gmt":"2020-05-18T04:10:09","slug":"de-las-cenizas-de-uno-mismo-a-la-renovacion-del-desapego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2020\/05\/18\/de-las-cenizas-de-uno-mismo-a-la-renovacion-del-desapego\/","title":{"rendered":"De las cenizas de uno mismo a la renovaci\u00f3n del desapego"},"content":{"rendered":"\n<p>Ahora el puesto de Nicole est\u00e1 en contraesquina del de Karen, cuando antes estaban uno al lado de otro. \u201c\u00bfY le trajo suerte la gallina?\u201d, le pregunta a Karen, Ferm\u00edn, el chico de las gallinas que hizo el trueque de veintis\u00e9is baleadas por una gallina blanca, Tiresias adolescente y desgarbado. \u201c\u00a1Ah!, viera que suerte\u201d, contesta Karen. \u201cSi quiere me la puede traer\u201d, dice Ferm\u00edn. \u201cVea qu\u00e9 bonito, me la da y me la quita.\u201d, reclama Karen. \u201cS\u00f3lo le dec\u00eda por si no la quiere, nom\u00e1s\u201d, ofrece Ferm\u00edn. El muchacho toma su carretilla, en la que lleva ahora sus cajas llenas de aves, ya no en la espalda, las ha dejado de cargar (las aves, animal oracular al igual que su vuelo), y sigue su camino sin pedir baleadas.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nicole (nombre, digamos, gringo) ha echado a Erling (nombre, digamos, gringo) de su casa. Ese d\u00eda Karen (nombre, digamos, gringo) y Dionisio han llevado una canasta de rosas a la virgen de Suyapa. Ya en casa, tienen relaciones sexuales, Dionisio con un mec\u00e1nico entusiasmo -valga la paradoja- y Karen con una parsimonia importante, quiz\u00e1 todav\u00eda atravesada por lo duelos recientes. Se le ve meditativa, recostada en la misma cama y la penumbra de siempre.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Al d\u00eda siguiente, frente al puesto de Karen, se detiene una camioneta muy moderna y elegante. De ella baja una mujer api\u00f1onada, una latina muy atractiva, s\u00f3lo que con el cabello te\u00f1ido de rubio como la conductora del <em>Talk Show <\/em>que se transmite desde Miami, del cual Karen es telespectadora.Tambi\u00e9n la animadora de tal programa es latina y api\u00f1onada, s\u00f3lo que no es una mujer tan atractiva como esta otra mujer, que, inmediatamente, roba la atenci\u00f3n de todos. Un acto de territorializaci\u00f3n de la mirada muy interesante. Esta mujer, no s\u00f3lo por su belleza sino por lo at\u00edpico de su presencia tan poco rural y m\u00e1s bien urbana, se impone al lograr habitar la <em>sensaci\u00f3n <\/em>de su <em>p\u00fablico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cMe dijeron que es el mejor lugar para comer baleadas [\u2026] todos recomiendan el puesto de Karen, el mejor lugar para comer baleadas [\u2026] Todos son muy amables en este pueblo\u201d, afirma la \u201cextranjera\u201d. \u201cY usted de d\u00f3nde es, joven\u201d, pregunta a la mujer uno de sus hipnotizados. \u201cDe Tegucigalpa\u201d, responde la chica. \u201c\u00bfAnda paseando?\u201d, indaga el mismo hombre cautivado. \u201cNo, trabajando\u201d, aclara la extranjera de la capital (De muchas formas y ante muchas personas, por diversas circunstancias, uno puede ser un extranjero en su propio pa\u00eds). \u201cDon Omar [\u00bfhabr\u00e1 en este nombre alguna voluntad reivindicativa reggaetonera?], para servirle\u201d, afirma el mismo hombre deslumbrado para que, por lo menos, sepa c\u00f3mo se llama. \u201cMucho gusto, Suyapa (Marisela Flores)\u201d, responde la extra\u00f1a, mientras en la cara at\u00f3nita de Karen se dibuja el desconcierto en sus hermosos ojos negros.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cSuyapa, Suyapucha [les juro que tal cual es el di\u00e1logo de la actriz], \u00a1qu\u00e9 casualidad!\u201d. Afirma Karen precipit\u00e1ndose al v\u00e9rtigo de los celos, nuevamente. Mientras tanto, Ramiro, el pretendiente eterno de Karen, la sigue buscando en su moto. Karen se esconde de \u00e9l, ya no es tan <em>flexible <\/em>como antes. Quiz\u00e1 ahora sabe que su carne es m\u00e1s \u201cd\u00e9bil\u201d y \u201caccesible\u201d de lo que cree.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00eda que tenerlo miedo al placer? o \u00bfPor qu\u00e9 no temerle? He ah\u00ed la <em>necesidad <\/em>de nuestro deseo y la b\u00fasqueda de nosotros mismos que implica su <em>satisfacci\u00f3n<\/em>, por m\u00e1s <em>necesariamente <\/em>dolorosos que puedan llegar a ser sus tr\u00e1nsitos. El verdadero problema, parece ser, radica en que Karen <em>siente<\/em> culpa.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dionisio y Karen van a un karaoke (un humilde bar pambolero con karaoke, en realidad), a ver un partido de la selecci\u00f3n de Honduras. De repente el anfitri\u00f3n del Karaoke anuncia, \u201cTenemos una petici\u00f3n para cantar, a qu\u00e9 no saben desde d\u00f3nde, desde la ciudad capital, Tegucigalpa\u201d. Aparece \u201cSuyapa\u201d, aquella mujer for\u00e1nea que se aperson\u00f3 en el puesto de Karen. Viste una ombliguera hecha con la camiseta de la selecci\u00f3n de Honduras, mostrando un muy esculpido abdomen, una brev\u00edsima cintura y luciendo unas m\u00e1s que estimables caderas. \u201cEsta noche, quiero dedicarle esta canci\u00f3n a un hombre que me rob\u00f3 el coraz\u00f3n\u201d, declara \u201cSuyapa\u201d se\u00f1alando a Dionisio, quien, ya bastante alcoholizado, recibe unos codazos de atenci\u00f3n de su celosa esposa. \u201cYo soy la otra,\/ la que tienes escondida,\/ en lo tibio de una herida,\/ que te cuida con amor.\/ Yo soy la otra,\/ la que guarda tu perfume,\/ en los besos que nos unen,\/ cuando ya se esconde el sol.\/ Yo soy la otra,\/ la que limpia tu mirada,\/ cuando tu alma est\u00e1 cansada,\/ y te arrulla en su calor.\/ Yo soy la otra,\/ la que no se llama esposa,\/ la que da el color de rosa,\/ a tu tiempo que sobr\u00f3.\u201d, le canta \u201cSuyapa\u201d a Dionisio, ante la sonrisa et\u00edlica de este \u00faltimo y los celos de Karen. Aparentemente victoriosa, Suyapa va hacia Dionisio, le da un beso en la mejilla y acaricia su rostro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Karen y Dioniso salen de la fiesta. Este \u00faltimo est\u00e1 demasiado tomado y Karen lo carga. \u201cSuyapa\u201d los ve y le dice a Karen, \u201cDeja que lo llevo yo\u201d. \u201cQu\u00e9 te met\u00e9s\u201d, le dice Karen aireada. \u201cQu\u00e9 est\u00e9s mejor ma\u00f1ana, Dionisio\u201d, grita \u201cSuyapa\u201d para seguir amarrando navajas en la pelea de gallos de los celos. \u201c\u00ab\u00a1Qu\u00e9 est\u00e9s mejor ma\u00f1ana, Dionisio!\u00bb \u00a1Imb\u00e9cil\u00a1, \u00bfqu\u00e9 se cree esa est\u00fapida?\u201d, reclama Karen a un Dionisio totalmente dormido por el alcohol, tumbado en la cama, mientras Karen acaba de cambiarse en la oscuridad ligera de la noche. Vemos la <em>captura <\/em>de su <em>sensaci\u00f3n<\/em>, el dominio de los celos. Est\u00e1 tan enojada que se desquita con la pobre gallina, \u201c\u00bfY vos qu\u00e9 me vez?\u201d, le dice mientras la arroja fuera de la casa. Queda la toma de su torpe vuelo como lo contrario al vuelo de una paloma de la paz. Su cacareo manifiesta el estruendo del alma de Karen. Sin embargo, falta el tiro de gracia. Suena el celular de Dionisio. Karen contesta, le cuelgan y hace una rabieta. Marca el n\u00famero del cual llamaron, a trav\u00e9s del registro de llamadas (insisto, quien invent\u00f3 el celular era un hombre de tan buena voluntad como el que invent\u00f3 el silenciador de las pistolas). \u201cAl\u00f3, Dionisio. \u00bfSos vos?\u201d, se trata de la voz de \u201cSuyapa\u201d. \u201c\u00bfAl\u00f3?, soy yo, \u201cSuyapa\u201d, quiero hablar con vos, ll\u00e1mame.\u201d repite la extranjera que vino a alterar el orden de la peque\u00f1a <em>polis <\/em>(y quiz\u00e1 ni tan peque\u00f1a) que puede ser un matrimonio. Karen golpea una pared y un mueble, \u201c\u00a1Era verdad, desgraciado!\u201d, le dice a un Dioniso pr\u00e1cticamente inconciente por el alcohol, mientras patea la cama sobre la que duerme. \u201c\u00a1Pendeja!\u201d, se dice Karen a s\u00ed misma (No deja de sorprenderme lo mucho que nos parecemos entre nosotros los latinoamericanos). En medio de su rabieta, Karen no se da cuenta de que alguien, oculto en la penumbra rural de dicha casa, roba a la gallina, que estaba ante la puerta de Karen y Dionisio, justo en los l\u00edmites de la <em>polis<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora el puesto de Nicole est\u00e1 en contraesquina del de Karen, cuando antes estaban uno al lado de otro. \u201c\u00bfY le trajo suerte la gallina?\u201d, le pregunta a Karen, Ferm\u00edn, el chico de las gallinas que hizo el trueque de veintis\u00e9is baleadas por una gallina blanca, Tiresias adolescente y desgarbado. \u201c\u00a1Ah!, viera que suerte\u201d, contesta &hellip; <a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2020\/05\/18\/de-las-cenizas-de-uno-mismo-a-la-renovacion-del-desapego\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">De las cenizas de uno mismo a la renovaci\u00f3n del desapego<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":216,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-215","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-imagenes-e-imaginaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=215"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":217,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/215\/revisions\/217"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/media\/216"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=215"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=215"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=215"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}