{"id":240,"date":"2020-11-28T08:09:27","date_gmt":"2020-11-28T08:09:27","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/?p=240"},"modified":"2023-06-18T17:53:48","modified_gmt":"2023-06-18T17:53:48","slug":"herida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2020\/11\/28\/herida\/","title":{"rendered":"Herida"},"content":{"rendered":"\n<p>No deja de sorprenderme la capacidad del cortometraje para decir mucho con tan poco. Sin duda, detr\u00e1s de tal recurso es necesario el enorme talento de un cineasta capaz del dominio del lenguaje de su arte y del cuidado de su oficio. Me gusta el cortometraje porque demuestra que la vida cabe en una nuez. La complejidad del cosmos es descifrable en la atenci\u00f3n a los peque\u00f1os detalles que obviamos por su aparente insignificancia. Cuando rebasamos tal prejuicio y hacemos a un lado la aparente grandeza de lo evidente y la grandilocuencia obsesiva de algunos discursos, nos damos cuenta de que lo que llamamos vac\u00edo no tiene dicha condici\u00f3n, impuesta por el nombre que lo define, porque el silencio que entra\u00f1a tambi\u00e9n habla.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Un profesor universitario, anciano, malhumorado, con tal malestar que evidencia en pocos gestos y expresiones su car\u00e1cter hostil y pragm\u00e1tico -incluso hacia aquellos seres de su cercan\u00eda- se encuentra en la paz de su casa, habitada por la aparente estaticidad de las cosas. La vibraci\u00f3n at\u00f3mica de las mismas fluye de manera sutil en el aire, y ello hace de cualquier estremecimiento un estruendo. Nuestro personaje se ha dado cuenta de que hay sonidos semejantes a los anteriormente descritos que representan una novedad. De repente las paredes crujen, parecen agrietarse, transmiten algo a trav\u00e9s de la soledad voluntaria de aquel hombre. Los sonidos, a lo largo del transcurso de los d\u00edas, parecen hacerse m\u00e1s fuertes, intensos, expl\u00edcitos.<\/p>\n\n\n\n<p>Son llantos, gritos y amenazas atravesando la delgada superficie de una pared de cemento u hormig\u00f3n, nombres dados al concreto seg\u00fan la zona geogr\u00e1fica en la que se halle. Algo tan impenetrable como dicho material es fisurado por la voz humana, mero aire, logrando filtrarse hasta otro cuerpo vibrante. Si pensamos en la escucha como un acto de consciencia, m\u00e1s que magnificarse los sonidos, \u00bfser\u00e1 que por fin se est\u00e1 dispuesto a advertirlos?, \u00bfacaso ahora son dignos de atenci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hago una breve digresi\u00f3n. Creo que la cercan\u00eda con nuestros vecinos inmediatos, inevitablemente, nos dispone a tener acceso, de distintos tipos, grados y niveles, a su vida privada. Me pasa seguido viviendo entre paredes de Tablaroca. He escuchado a mis vecinos gritarles a sus hijos, estoy al tanto de sus gustos musicales e incluso he llegado a escuchar cuando hacen el amor. Probablemente se dieron cuenta de ello porque no he vuelto a escucharlos. Seguramente cambiaron de habitaci\u00f3n para ello, no s\u00f3lo por el bien de su intimidad sino tambi\u00e9n tomando en cuenta la estabilidad emocional de sus cuatro hijos, todos menores de edad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El profesor escucha algo semejante a una tortura. Durante la misma se va la luz en su casa. Escucha el lamento de un hombre. Este \u00faltimo grita, suplica, llora. S\u00f3lo tenemos una imagen parcial de dicho evento contenida en la cabeza del profesor, pegada a la pared de la que provienen tales ruidos, transparent\u00e1ndose tal visi\u00f3n a trav\u00e9s de la expresi\u00f3n de sus ojos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estando en el jard\u00edn de su casa, el profesor hab\u00eda o\u00eddo una reprimenda de un superior a un subordinado, como si se tratara de un militar. Otro d\u00eda, en el mismo espacio, escuch\u00f3 forcejeos e insultos, al igual que alg\u00fan disparo. Tal susto llev\u00f3 al profesor a intentar resguardarse y, en dicho intento, rompi\u00f3 la maceta que conten\u00eda una hermosa orqu\u00eddea, bien cuidada y madura. Es f\u00e1cil inferir que se trata de su planta favorita. Inmediatamente la rescato del suelo y la puso en una peque\u00f1a cubeta de aluminio, maceta provisional que le permiti\u00f3 correr con ella en los brazos para entrar a casa y resguardarse de un probable da\u00f1o a su integridad. Probablemente, un hombre que tiene tal consciencia de la vida puede tener la sensibilidad para comprender la importancia de otras formas de la misma plenitud.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro personaje es un profesor universitario que lee el peri\u00f3dico y escucha las noticias, lo suficientemente informado de mucho de lo que pasa en su pa\u00eds. Ello me hace inferir lo importante del momento del cual quiero hablar, el que le da t\u00edtulo a esta breve reflexi\u00f3n que aspira a la capacidad de s\u00edntesis de una nuez.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El profesor tuvo un encuentro particular con el vecino que hace tanto ruido. Primero los ruidos eran normales, el de los preparativos de una mudanza o el del acondicionamiento de una casa. Los molestos ruidos del taladro, el martilleo o el serrucho sirviendo para darle habitabilidad a un espacio que renueva su sentido. Despu\u00e9s llegaron ruidos m\u00e1s lejanos a la cotidianeidad de una casa, como aquellos de los que hemos hablado. Casi no hay di\u00e1logo, el personaje habla poco, pr\u00e1cticamente s\u00f3lo lo hace para defender su soledad, como gato panza arriba. Ello sucede claramente ante la invitaci\u00f3n de su hijo a comer, para celebrar el pr\u00f3ximo ascenso laboral de este \u00faltimo. El hijo quiere llevar a su padre a un restaurante, el padre prefiere celebrar en casa. No quiere salir, le gusta su espacio y quiere ser guardi\u00e1n del mismo. Incluso acompa\u00f1ado prefiere estar s\u00f3lo, de ah\u00ed el hostil trato del padre hacia el hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;Volviendo al encuentro del que habl\u00e1bamos, una tarde, del otro lado de la barda del jard\u00edn del profesor, \u00e9ste fisgonea los ruidos, con la discreci\u00f3n de un o\u00eddo que siempre tiene su propia direcci\u00f3n. Los o\u00eddos se encardinan ante el estruendo y son encardinados a su vez por este \u00faltimo, una danza at\u00f3mica mutua, de algo que la conciencia debe atender, seg\u00fan ellos. El profesor advierte un juego de pin-pon, contrastante con la reprimenda de un superior a un subordinado que hab\u00eda o\u00eddo. Todo ello antes del incidente del disparo en el jard\u00edn. De repente, sin poder advertirlo, nuestro personaje oye el percutir de la pelota de pin pon sobre el breve suelo del patio, un objeto ha invadido su soledad. Antes de siquiera haber volteado, el profesor ve ante s\u00ed un joven que atraves\u00f3 su barda, alguien se arrog\u00f3 el derecho de entrar al territorio de una propiedad privada que obviamente no le pertenece. El profesor tiene la pelota en la mano. El joven se acerca ante el ofrecimiento de d\u00e1rsela. Dicho nuevo personaje ser\u00e1 el otro \u00fanico que aparece en escena a lo largo del film, los dem\u00e1s s\u00f3lo se oyen brevemente. Est\u00e1 bien vestido, su apariencia sugiere que pertenece a una clase social alta. El joven toma la pelota y el profesor toma su brazo. El joven parece a la defensiva ante un probable rega\u00f1o del profesor. Sin embargo, este \u00faltimo no es tonto -recordemos que lee los diarios y da clases en la universidad-, sonr\u00ede para darle al joven una cort\u00e9s lecci\u00f3n de modales, lo acompa\u00f1a a la puerta para salir de la casa, de las cuales hay que pedir permiso para entrar, al igual que de las cuales hay que ser despedidos con deferencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hay quien ve una victoria en haber superado el cine mudo porque gracias a ello disponemos de di\u00e1logos para los personajes. Nos olvidamos de que siempre ha habido di\u00e1logos en el cine, incluyendo en buena parte de la producci\u00f3n del cine mudo. La verdadera victoria tiene que ver con la posibilidad de que el sonido, al igual que la imagen, nos cuente una historia, como complemento de la materialidad generada por el realizador, aquella en la que frecuentemente nos pasan las cosas, sobre todo las m\u00e1s trascendentales e inesperadas. Es el sonido el que nos revela todo, el que evidencia, visibiliza y muestra todo, vertebrando el sentido de la imagen, a lo largo de esta propuesta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El momento insoportable es cuando el profesor, durante la noche, no puede con los sonidos de una violaci\u00f3n, atravesando la pared de su alcoba. El desgarro del grito de un mujer violada y torturada, mezclado con el jadeo de su perpetrador, sacan a nuestro personaje de su pasividad, en uno de los \u00fanicos momentos en que se atreve a hacer ruido a trav\u00e9s de la palabra: \u201c\u00a1\u00a1\u00a1Paren!!! \u00a1\u00a1\u00a1Paren!!!\u201d, grita desesperado y repetidamente, mientras golpea su propia pared. La vibraci\u00f3n de tales sonidos atraviesa su cuerpo, haci\u00e9ndolo vibrar, al grado que dicho tr\u00e9molo lo empuja a la acci\u00f3n. Es la herida de un cuerpo pleno, sensible y pensante, \u00edntegro en la corporalidad de su <em>sensaci\u00f3n<\/em>, habitado por su consciencia escindida, derrota de la compasi\u00f3n, debilidad de un cuerpo vulnerado y vulnerable que se dispone a su entrega, la de su coraje. La vida de aquello que llama Nietzsche \u201cel h\u00e9roe en el alma\u201d. <em>Facta Loquuntur<\/em>, los hechos hablan. En tal esfuerzo, el profesor ha tirado sin querer la planta que hab\u00eda rescatado y que tanto quer\u00eda. Vemos la imagen de la planta en el suelo, la vida de un ser que se ha fugado, despu\u00e9s de o\u00edr un disparo al que le sucedi\u00f3 el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro personaje logra que paren. Sin embargo, se escucha el golpeteo de la puerta del profesor, seguido de una voz. Pocas veces la voz ha sido tan clara a lo largo del corto: \u201cProfesor, oc\u00fapese de usted nom\u00e1s. \u00a1Ah! Y oiga, yo que usted escoger\u00eda el restaurant. Felicite a su hijo de mi parte, pues\u201d, dice la voz an\u00f3nima. El profesor, en la oscuridad de su habitaci\u00f3n, se refugia agazapado contra la misma pared. Logr\u00f3 que pararan, sin embargo, no dur\u00f3 mucho la victoria. El disparo parece no haber sido para nadie, s\u00f3lo una advertencia. Se reinician los gritos de aquella mujer y las exclamaciones de su torturador.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esta es una reflexi\u00f3n acerca de lo que puede el cine porque es una reflexi\u00f3n acerca de lo que puede el cuerpo. Dif\u00edcil el juicio del mismo ante la escisi\u00f3n que nuestra cultura ha propiciado de nosotros mismos y que, aun as\u00ed, no anula la posibilidad de la habitaci\u00f3n de nuestra <em>sensaci\u00f3n <\/em>y su car\u00e1cter libertario. La indeterminabilidad de nuestra <em>naturaleza<\/em> que nos confronta con la fortaleza de ser vulnerables, ante la impotencia que significa el ejercicio del poder o la posibilidad de detentarlo. \u00bfSer\u00e1n s\u00f3lo advertencia las palabras de aquel hombre an\u00f3nimo hacia el profesor -un acto de ostentaci\u00f3n, la aparente confianza del poderoso capaz de tal dominaci\u00f3n- o se trata del reconocimiento impl\u00edcito del coraje de nuestro personaje, desde un fuero interno y primitivo? La manifestaci\u00f3n del miedo ante la amenaza que significa el coraje como liberaci\u00f3n de la conciencia y su comprensi\u00f3n intr\u00ednseca.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece mucho esperar tanto de un ser de tal naturaleza. Sin embargo, nunca lo sabremos.<\/p>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, el hijo de nuestro protagonista habla a su padre, preocupado porque el mismo no fue a trabajar y no contestaba el tel\u00e9fono a lo largo del d\u00eda. El padre pone como excusa una fuerte fiebre, despu\u00e9s de tomarse su tiempo en el tel\u00e9fono para inventar la mentira. El profesor aprovecha para \u201ccambiar de idea\u201d, le dice a su hijo que prefiere la sugerencia de ir a un restaurante y el hijo acepta. El miedo (tambi\u00e9n posibilidad del cuerpo) desterritorializa al animal de h\u00e1bitos que somos. Sin embargo, evitando la groser\u00eda del prejuicio, el miedo tambi\u00e9n puede ser (como parece en este caso) una oportunidad para la prudencia, la de los cuerpos que todav\u00eda no han sido derrotados.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><em>Los Vecinos<\/em>. Chile, 2015. Direcci\u00f3n: Diego Figueroa. Producci\u00f3n: Andrea Vergara. Fotograf\u00eda: Pablo Poulain. Direcci\u00f3n de arte: Mar\u00eda Jos\u00e9 Gonz\u00e1lez. Sonido: Francisca Aldunate. Dise\u00f1o sonoro: Diego de la Fuente Curaqueo. Montaje: Cheryl Marambio. Con: Eduardo Burl\u00e9 y Stephan Eitener. Selecci\u00f3n oficial, 13o Shnit International Film Festival (Suiza); 4\u00ba Festival Internacional de Concepci\u00f3n BIOBIO CINE (Chile); 38 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano La Habana (Cuba); 27o Festival Internacional de Cine de Vi\u00f1a del Mar FICVI\u00d1A (Chile); 15o Festival Internacional de Escuelas de Cine (Uruguay); Menci\u00f3n Honrosa del Jurado en 5o FICUABC (M\u00e9xico); Premio Jurado Joven en 8o Festival de Cine Chileno de Quilpu\u00e9 (Chile); 2\u00ba Festival Universitario de Cortometrajes FUC (Chile); 3o Festival Nacional de Cine de la Calera (Chile); 13o Festival Internacional de Cine de Oruro (Bolivia); 3o Festival de Cine Emergente (Chile); 2o Festival Latinoamericano de Cine del Barrio Mapocho (Chile); 2o Festival Internacional de Cine de Caracas (Venezuela); 13o Festival Internacional de Cine de Martil (Marruecos); 4o Changing Perspectives Shortfilm Festival (Turqu\u00eda). <\/p>\n\n\n\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"Los Vecinos (Cortometraje)\" width=\"660\" height=\"371\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/4FWt-0mP9lE?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No deja de sorprenderme la capacidad del cortometraje para decir mucho con tan poco. 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