{"id":302,"date":"2023-02-10T12:46:51","date_gmt":"2023-02-10T12:46:51","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/?p=302"},"modified":"2023-02-10T12:46:53","modified_gmt":"2023-02-10T12:46:53","slug":"el-viaje-del-heroe-y-el-camino-perverso-de-la-familiaridad-de-nuestro-altruismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2023\/02\/10\/el-viaje-del-heroe-y-el-camino-perverso-de-la-familiaridad-de-nuestro-altruismo\/","title":{"rendered":"El viaje del h\u00e9roe y el camino perverso de la familiaridad de nuestro altruismo"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"575\" src=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by-1024x575.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-303\" srcset=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by-1024x575.jpeg 1024w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by-300x168.jpeg 300w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by-768x431.jpeg 768w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by-1536x862.jpeg 1536w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/i-came-by.jpeg 1600w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cPara que triunfe el mal,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>s\u00f3lo es necesario que los buenos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>no hagan nada\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Edmund Burke<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Hace tiempo escuch\u00e9 la frase: \u201cHay ocasiones en que la lucha es un deber\u201d. Es claro que quien la dijo lo dec\u00eda en un sentido moral. No me parece desafortunad dicho posicionamiento. Tanto, que vale la pena problematizarlo para ver las complejas perspectivas y aristas del mismo para comprender en qu\u00e9 momento la lucha es un deber o, sencillamente, la lucha es el resultado del acecho a los l\u00edmites de nuestra libertad y, por lo tanto, se elige porque ya no quedan opciones ante nuestra adversidad.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u201cYo estuve aqu\u00ed\u201d es una pel\u00edcula brit\u00e1nica que nos habla de la relaci\u00f3n entre nuestros afectos y nuestras rebeld\u00edas. Despu\u00e9s de verla, no deja de asaltarme la pregunta: \u00bfhasta qu\u00e9 punto aquellas manifestaciones que consideramos propias de nuestra protesta y transgresi\u00f3n han dejado de serlo, para acabar subsumidas por nuestras din\u00e1micas de consumo y producci\u00f3n? Parece que tales posibilidades se han convertido en opciones de consumo y producci\u00f3n de la pol\u00edtica, en un sentido <em>aparentemente <\/em>no <em>institucional<\/em>,pero capaz de manifestaciones supuestamente adversarias y, por lo tanto, <em>normalizadas<\/em> como fen\u00f3menos sociales que <em>aparentan<\/em> ser <em>civiles<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es f\u00e1cil detectar m\u00faltiples ejemplos de una imagen del rebelde o de la rebeli\u00f3n en nuestra cultura. Sin embargo, probablemente serlo puede ser algo todav\u00eda m\u00e1s complejo y clandestino de lo que pensamos, al grado de que dif\u00edcilmente seremos capaces de advertirlo; un fen\u00f3meno de una cotidianidad posible que, quiz\u00e1, nos sea m\u00e1s que extraordinario. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda lo extraordinario de nuestra rebeli\u00f3n o posible transgresi\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Este matiz es importante porque la pel\u00edcula no nos habla de una imagen <em>t\u00edpica <\/em>de la <em>rebeli\u00f3n <\/em>como fen\u00f3meno <em>transgresor<\/em>. Se trata de una pel\u00edcula acerca del <em>hero\u00edsmo <\/em>y, parafraseando a Hegel, de c\u00f3mo el h\u00e9roe es aqu\u00e9l que pone en peligro su vida y, en esa medida, obtiene la <em>legitimidad<\/em> de un reconocimiento intr\u00ednseco a su acto. La clandestinidad de tal clase de hero\u00edsmo hace de su visibilidad un peligro para la misma. Sin embargo, eso es parte de su <em>car\u00e1cter moral<\/em>, si seguimos tanto al fil\u00f3sofo prusiano como al fil\u00f3sofo prusiano que es su antecedente directo, en m\u00e1s de un sentido: Kant.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Toby es un chico de clase media que vive en Londres. Su madre es una psicoterapeuta que atiende a j\u00f3venes de una edad cercana a la de su hijo. Tales j\u00f3venes se caracterizan por circunstancias de importante adversidad, entre ellas la de estar <em>condicionados<\/em> por la vulnerabilidad que implica su <em>status<\/em> u origen migratorio. Liz es parte de un sector del Estado encargado de <em>atender <\/em>el llamado: <em>problema migratorio<\/em>, planteado por la figura institucional del Estado-Naci\u00f3n, desde un posicionamiento cl\u00ednico del servicio p\u00fablico; ella es parte de la <em>cl\u00ednica<\/em>, entendida tambi\u00e9n como parte del <em>dispositivo <\/em>del Estado; un agente que con su <em>servicio <\/em>es susceptible de llevar a cabo procesos de <em>normalizaci\u00f3n<\/em>, siempre susceptibles de ser pensados casu\u00edsticamente ante el posicionamiento del practicante de dicho ejercicio y servicio; ser\u00eda injusto negar la <em>vocaci\u00f3n de servicio <\/em>de muchos de sus practicantes, lo cual tambi\u00e9n ser\u00eda negar la posibilidad del ejercicio de la <em>autonom\u00eda <\/em>de los mismos. En uno de los momentos de la pel\u00edcula, vemos un folleto gubernamental en el escritorio de Liz que dice: \u201cLa familia, la primera instituci\u00f3n social\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Toby viene del duelo por la p\u00e9rdida de su padre. Es un chico al que se le dificulta permanecer en la escuela \u2012al grado de acabar por abandonarla\u2012, al igual que conservar un empleo. Su <em>pasi\u00f3n <\/em>es el <em>graffity<\/em>, en dicho arte encuentra una posibilidad de <em>transgresi\u00f3n <\/em>que probablemente considera <em>contracultural <\/em>y parte de las potencias l\u00fadicas de un <em>po\u00e9tica <\/em>en la que se manifiesta un <em>posicionamiento consciente <\/em>ante el mundo que compartimos.<\/p>\n\n\n\n<p>El protagonista del film, con ayuda de su amigo Jay, entra a las casas de gente <em>privilegiada<\/em> para poner un mismo Graffity que d\u00e9 cuenta de la posibilidad de la invasi\u00f3n de sus casas; un acto de territorializaci\u00f3n que desaf\u00eda la aparente seguridad e invulnerabilidad de quien ejerce o detenta el poder. El discurso de dicho Graffitty le da nombre al film: \u201cYo estuve aqu\u00ed\u201d. Una declaraci\u00f3n de la <em>presencia <\/em>del vulnerable y no privilegiado, en uno de los \u00e1mbitos personales e \u00edntimos de un poderoso y privilegiado. Se trata de la <em>aparente transgresi\u00f3n<\/em> por parte de un integrante del colectivo que, muy probablemente para m\u00e1s de un poderoso, ser\u00eda un ser sujetables e inferior.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de la pel\u00edcula, vemos la consumaci\u00f3n de uno de sus actos subversivos. Toby y Jay han entrado a la casa de un banquero. Cuando este \u00faltimo ingresa a su domicilio junto a su pareja, adviertenque han sido invadidos. Babak Anvari, director de la pel\u00edcula, tomo la muy aguda decisi\u00f3n de musicalizar ese momento con el pasaje de Beethoven que utiliz\u00f3 Kubrick en <em>Naranja mec\u00e1nica <\/em>para presentar a Alex DeLarge en la primer secuencia de tan importante pel\u00edcula. Una manera de hacer presente un referente de <em>transgresi\u00f3n <\/em>y <em>clandestinidad <\/em>que cuestiona al <em>dispositivo <\/em>de poder y su capacidad de <em>control<\/em>,como un fen\u00f3meno <em>problem\u00e1tico<\/em> de la libertad que <em>permite<\/em>, al igual que de los efectos de dicha restricci\u00f3n, que pueden derivar en <em>marginalidades cuestionables<\/em> y susceptibles de <em>criminalizaci\u00f3n <\/em>ante lo cuestionable de sus procesos de <em>integraci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El protagonista se entera de tales domicilios y de las condiciones de seguridad de los mismos gracias a Jay, su mejor amigo; c\u00f3mplice de tal conspiraci\u00f3n, que trabaja dando mantenimiento y reparaci\u00f3n a las casas de la clase social m\u00e1s acomodada de Londres, lo cual le permite tener acceso a las mismas. Jay estuvo en la c\u00e1rcel por vandalismo, fue criminalizado por su participaci\u00f3n en una protesta, lo cual le cost\u00f3 seis meses de c\u00e1rcel por tener antecedentes de ingreso a propiedad privada, un edificio abandonado. El amigo de Toby vive con Nas, su novia. Una chica de origen indio, apasionada por las ciencias sociales y el estudio legal del tema migratorio. Naz est\u00e1 en proceso de egreso de la Universidad. A ambos los une de diferente manera su preocupaci\u00f3n por el mundo, a pesar de sus diferencias. Lo que los une se manifiesta especialmente en lo <em>com\u00fan<\/em> de ser parte de un sector vulnerables por su origen y condici\u00f3n migrante.<\/p>\n\n\n\n<p>En este contexto, Liz conoci\u00f3 a Jay y este \u00faltimo se hizo amigo de Toby. De esta forma podemos inferir los or\u00edgenes de las <em>convicciones <\/em>y <em>sensibilidad <\/em>del hijo de Liz. El autor de dicha <em>conspiraci\u00f3n<\/em> est\u00e1 dispuesto a lograr <em>su presencia en el mundo<\/em> como <em>potencia transgresora<\/em> y <em>subversiva <\/em>en el mismo. De dicha <em>sensibilidad<\/em> el protagonista deja constancia en una de las primeras secuencias del film. Una indigente \u2012probablemente del centro de europea\u2012 est\u00e1 pidiendo dinero en el Metro porque no tiene hogar ni recursos para sostenerse. Un altavoz anuncia en dicho recinto que est\u00e1 prohibida la vagancia y que no debe fomentarse tal comportamiento, como si se tratara de un ejercicio de <em>elecci\u00f3n <\/em>el que lleva a cabo quien pide dinero para subsistir. Si bien es cierto que hay constancia de que tambi\u00e9n puede tratarse de un fen\u00f3meno de enga\u00f1o o explotaci\u00f3n \u2012como sucede en varios pa\u00edses del mundo entre ellos el nuestro\u2012 tambi\u00e9n es innegable lo <em>posible <\/em>que puede ser dicho estadio de <em>indefensi\u00f3n<\/em>, al igual que su importante frecuencia en nuestra vida civil. &nbsp;Es aqu\u00ed cuando podemos advertir que hay acciones en las que nuestros actos pueden llegar a constituir una de las pocas opciones que tenemos ante nuestra <em>adversidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La mujer \u2012todo indica\u2012 no pide dinero porque quiera sino porque su circunstancia la obliga; los l\u00edmites de nuestro cuerpo son ineludibles; la mortalidad y <em>necesidad<\/em> del mismo; nuestra <em>finitud <\/em>nos es constitutiva. Toby reconoce el <em>deber <\/em>de la lucha ante esa situaci\u00f3n; se percata del desprecio de otro usuario del metro por dicha mujer, despu\u00e9s de escuchar el se\u00f1alamiento moral emitido por el altavoz de la estaci\u00f3n en la que se encuentran. Dicho usuario, evidentemente, est\u00e1 mejor posicionado social y econ\u00f3micamente que la mujer que solicita ayuda. En una operaci\u00f3n l\u00fadica, Toby le pide a la mujer que sea discreta ante lo que va a hacer; el chico roba la cartera al hombre que ha despreciado a la mujer en estado <em>vulnerable<\/em> y finge haber encontrado dicho objeto, lo cual agradece el hombre. Toby pide una recompensa por su <em>gesto <\/em>y le es correspondido con un billete. El hombre aparenta no sorprenderse de la petici\u00f3n de tal <em>compensaci\u00f3n<\/em>; todo en esta vida tiene un precio, nada es gratis ni se hace a cambio de nada. Tal es la moral que representa dicho personaje secundario, una moral en la que es dif\u00edcil pensarse <em>ajeno <\/em>de la misma. Toby intenta desafiar dicha <em>inercia<\/em>; el billete con el que ha sido recompensado acaba en las manos de la <em>indigente <\/em>gracias al chico.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo interesante es pensar en la reacci\u00f3n de sorpresa del hombre enga\u00f1ado que, probablemente, si se hubiera dado cuenta antes del ardid lo habr\u00eda pensado como una estafa. \u00bfPor qu\u00e9 no deja de desconcertarle que su gratitud ante el gesto de Toby hubiese sido suficiente para el chico?: \u201cMe salvaste la vida\u201d, le dijo el hombre a Toby. \u00bfSe tratar\u00e1 del <em>asalto <\/em>de su <em>sensaci\u00f3n<\/em>, de su <em>experiencia emotiva<\/em>, capaz de referirnos a la <em>consciencia <\/em>de que tanto nosotros como los dem\u00e1s somos <em>fines en s\u00ed mismos<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, Toby desaf\u00eda al <em>dispositivo vigilante<\/em> que vio a aquella mujer por una c\u00e1mara para decirle por el altavoz que ella sobra por no ser parte <em>productiva<\/em> de la vida civilizada de una ciudad como Londres y de un mundo como el nuestro; un mundo capaz de grandes infraestructuras y privilegiados estilos de vida pero incapaz de reconocer la <em>indigencia humana <\/em>como un <em>problema<\/em> que merece <em>comprensi\u00f3n <\/em>en lugar de <em>juicio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Nuestro protagonista tiene importantes conflictos con su madre por su <em>indisciplinamiento<\/em>: Toby no sigue las reglas en casa; no limpia su propio <em>desorden<\/em> y no respeta la autoridad de Liz. A esta \u00faltima le ha escondido el control remoto de la Televisi\u00f3n para que deje de <em>consumir<\/em> contenidos de la misma que su hijo considera enajenantes. Toby trata de constituir su libertad. Sin embargo, quiz\u00e1 parte de su conflicto se deba en creer que \u00e9sta depende de las condiciones materiales que constituyen nuestros <em>h\u00e1bitos <\/em>y <em>estadios del mundo<\/em>. Parad\u00f3jicamente, justo ello lo podemos advertir en la subestimaci\u00f3n de la libertad de su madre, en este caso como <em>consumidora<\/em>, sin negar la <em>problematicidad <\/em>de muchas de nuestras din\u00e1micas de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n<\/em>. Sin embargo, tratando de ser m\u00e1s justo con Toby, tambi\u00e9n puede tratarse de un mero gesto de rebeld\u00eda dom\u00e9stica como muchos de los que hemos llegado a llevar a cabo cuando somos adolescentes. En este caso, motivado por la constante comparaci\u00f3n que hace Liz entre Toby y los chicos que atiende; chicos con el prop\u00f3sito de salir adelante, dispuestos a superar adversidades verdaderamente graves; un esfuerzo que Liz no advierte en Toby.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Me permito una breve digresi\u00f3n en relaci\u00f3n con lo p\u00fablicos que se vuelven los actos de <em>transgresi\u00f3n <\/em>de Toby hasta el momento. Si bien est\u00e1n sostenidos por la discreci\u00f3n implicada en la <em>clandestinidad <\/em>que resguarda la operatividad de dichas acciones, \u00bfen qu\u00e9 medida la notoriedad medi\u00e1tica que adquieren los convierte en un mero producto de consumo de tal tipo?; \u00bfno ser\u00eda ello tambi\u00e9n una manera de <em>captura <\/em>de la <em>subversi\u00f3n <\/em>que acaba trivializ\u00e1ndose, <em>normaliz\u00e1ndose<\/em>, convertida en un objeto de intercambio y un producto de consumo m\u00e1s para las din\u00e1micas del mercado? Es sugerente pensar que esta pel\u00edcula tambi\u00e9n nos habla del mercado del arte.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz no advierte que su trabajo, por su car\u00e1cter social y <em>estatal<\/em>, tambi\u00e9n puede implicar una forma de <em>altruismo <\/em>correspondiente a las pol\u00edticas de <em>integraci\u00f3n <\/em>que sostiene una <em>moral <\/em>que concibe al ser humano como un <em>cuerpo productor y de consumo<\/em>, como la que excluye e invisibiliza la adversidad de personas como la mujer que ped\u00eda dinero en el metro. La opci\u00f3n que ofrece el Estado es <em>integrar <\/em>a los migrantes y dem\u00e1s personas susceptibles de diversas formas de <em>indigencia <\/em>para convertirse en seres <em>eficientes<\/em> y <em>productivos<\/em>; una <em>aparente <\/em>hospitalidad que puede acabar por constituir <em>servidumbre<\/em>,a trav\u00e9s de una aparente <em>movilidad social<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que Liz no ha advertido que su trabajo puede ser <em>normalizador<\/em>. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda atender a alguien y, en qu\u00e9 medida, ciertas atenciones develan lo problem\u00e1tico y perverso que pueden ser ciertas maneras de nuestro <em>altruismo<\/em>? Insisto, no obvio ni desestimo la posibilidad de que el <em>servicio aut\u00f3nomo <\/em>de un profesional de esta clase puede ser de gran ayuda para la vida de quienes atiende, especialmente si lo hace desde la <em>consciencia <\/em>de su <em>vocaci\u00f3n de servicio <\/em>\u2012resultado de un proceso de <em>autoconocimiento <\/em>profundo y atento\u2012y la legitima <em>autonom\u00eda <\/em>que puede implicar. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda desde tal perspectiva la<em> integraci\u00f3n<\/em> si se trata de lograr que el <em>integrado <\/em>sea un miembro <em>productivo <\/em>y <em>eficiente <\/em>de nuestra sociedad?; \u00bfse trata, entonces, de constituir a un posible <em>consumidor productivo <\/em>que con su <em>capacidad de<\/em> <em>consumo<\/em> evidencia ser <em>funcional<\/em> y <em>org\u00e1nico<\/em> para el <em>dispositivo <\/em>del <em>Estado<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte, tratando de ver lo <em>problem\u00e1tico <\/em>de nuestros personajes de manera m\u00e1s profunda, en el caso de Toby, \u00bfqu\u00e9 tanto enmascara su circunstancia familiar con lo que considera la misi\u00f3n que <em>vertebra <\/em>su vida? Es constante el reclamo hacia su madre en relaci\u00f3n con su posicionamiento social y sus h\u00e1bitos de consumo, adem\u00e1s de la constante discusi\u00f3n entre ellos por el acceso de Toby a la herencia que le dej\u00f3 su padre. \u00bfQu\u00e9 tanto podemos alejarnos de la responsabilidad de cuidar de nosotros mismos por comprometernos con salvar al mundo o la vida de los dem\u00e1s? No pretendo juzgar a Toby, me parece admirable su sensibilidad, dotada de una profunda <em>empat\u00eda<\/em>. Me parece importante, a trav\u00e9s de nuestro protagonista, se\u00f1alar lo sutil que puede ser la trampa de nuestro ego como principio de la b\u00fasqueda de una satisfacci\u00f3n depositada en los dem\u00e1s o lo dem\u00e1s, no olvidemos el impacto p\u00fablico de <em>la obra <\/em>de Toby. Tampoco olvidemos que se trata de un chico cauc\u00e1sico, de clase media y ciudadano legal del pa\u00eds en el que vive. Una circunstancia, no necesariamente <em>privilegiada<\/em> pero s\u00ed con <em>privilegios<\/em>, especialmente en relaci\u00f3n con la <em>circunstancia <\/em>de personajes como su amigo Jay y su novia.<\/p>\n\n\n\n<p>En la vida de Jay sucede algo trascendental: Naz est\u00e1 embarazada, Jay va a ser padre. Ello le hace redefinir sus prioridades e intentar no volver a meterse en problemas, con el fin de proteger y cuidar de su familia. Tanto Jay como su novia vienen de contextos familiares complicados, circunstancia que se agudiz\u00f3 cuando ella es despreciada por su familia por estar embarazada de Jay, con quien acaba viviendo. Vemos en una secuencia como ella es pr\u00e1cticamente echada por sus padres cuando intenta comunicarles que espera un hijo de Jay. Ante tal situaci\u00f3n, el joven decide decirle a Toby que renuncia a su <em>conspiraci\u00f3n<\/em>; ya no entrar\u00e1 a la casa de <em>privilegiados<\/em> para transgredirlas. Jay se mantiene firme, a pesar del reclamo de su amigo. \u201c\u00bfQui\u00e9n quiere tener un hijo a los veintitr\u00e9s a\u00f1os?\u201d, le dice Toby a Jay. Este \u00faltimo le recuerda que tal fue el caso de Liz, que, por lo tanto, le dobla la edad a Toby. \u201cElla no cuenta\u201d, contesta Toby. No es una respuesta menor porque, como veremos, esta pel\u00edcula tambi\u00e9n es acerca de la paternidad y la enorme responsabilidad que implica, la cual solemos obviar.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pel\u00edcula tambi\u00e9n es un film acerca de la <em>familiaridad <\/em>y la <em>familia<\/em>, al igual que es la historia de dos hijos enojados con sus padres que toman caminos distintos. \u00bfHasta qu\u00e9 punto el mundo actual y todos sus problemas tendr\u00edan que ver con la poca <em>consciencia <\/em>con la que se ha elegido ser padre, formar y educar a los dem\u00e1s? y \u00bfen qu\u00e9 medida nuestros problemas con el mundo y sus instituciones reflejan nuestros problemas con nuestro padres? Estamos ante un n\u00facleo que vertebra y repercute muchos de los aspectos m\u00e1s importantes de nuestra vida, porque la familia es uno de los primeros horizontes \u2012adem\u00e1s del fundamental\u2012 de nuestros <em>afectos<\/em>. En ese sentido, recordemos el folleto en el escritorio de Liz: \u201cLa familia, la primera instituci\u00f3n social\u201d. En un sentido es advertible que as\u00ed sea. Sin embargo, lo grave es que la misma quede supeditada a una sola manera de comprenderla: La familia como una instituci\u00f3n de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n <\/em>supeditada a las condiciones impuestas por poderes f\u00e1cticos representados principalmente por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima casa en la que Jay trabaj\u00f3 fue la de una alta autoridad del sistema legal brit\u00e1nico, un destacado exjuez, Hector Blake, que adquiri\u00f3 <em>reconocimiento<\/em> por su ayuda gratuita a la causa migratoria y a contribuir a favor de la justicia de las condiciones para la <em>atenci\u00f3n <\/em>de dicho sector vulnerable, lo cual incluye mejorar las leyes que procesan tal circunstancia y todas las situaciones alrededor de las mismas, especialmente aquellas que constituyen una <em>adversidad<\/em>. Tal posicionamiento lo llev\u00f3 a su renuncia como juez, al considerar dicho puesto como la ostentaci\u00f3n de un privilegio con bases econ\u00f3micas y raciales. Habr\u00eda que pensar si la atenci\u00f3n al llamado: \u201cproblema migratorio\u201d se trata de la atenci\u00f3n de lo que constituye una <em>adversidad <\/em>para el Estado o la atenci\u00f3n de la <em>adversidad <\/em>de los migrantes, especialmente aquellos que, como escucharemos en palabras de otro personaje: \u201cSon pobres y no tienen a donde ir\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Hector Blake es un personaje que m\u00e1s de uno considerar\u00eda <em>progresista<\/em>. Viene de una familia colonialista y tremendamente conservadora. Pareciera que trata de revertir la imagen social que constituye la que hoy resulta la problem\u00e1tica herencia de su ascendencia; un legado que d\u00e9cadas atr\u00e1s ser\u00eda parte de la <em>arraigada normalidad <\/em>de la vida civil de los brit\u00e1nicos.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay consigue tomar fotograf\u00edas del artefacto principal del sistema de seguridad de la casa de dicho personaje. Tales <em>capturas<\/em> son enviadas a Toby, consiguiendo as\u00ed la informaci\u00f3n necesaria para un nuevo acto de transgresi\u00f3n. Tambi\u00e9n manda una foto del exjuez, en ella Toby advierte lo que considera signos de las fisuras de la <em>m\u00e1scara social<\/em> de Blake: marfil y dem\u00e1s materiales exclusivos son parte del decorado de la foto, los cuales hacen <em>resonancia<\/em> con toda una <em>tradici\u00f3n de<\/em> <em>dominaci\u00f3n<\/em>; s\u00edmbolos de simpat\u00eda con el esclavismo y el colonialismo; una evidencia para Toby de lo que oculta la supuesta <em>consciencia<\/em> del antiguo magistrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece importante atender la presencia de las fotos de la sala de dicho hombre privilegiado. \u00c9stas aparecen durante la secuencia en la que Jay explora la casa del juez. En ellas el exjuez comparte un evento con celebridades tan reputadas como: El Rey Carlos III \u2012cuando tan s\u00f3lo era el Pr\u00edncipe Carlos\u2012, Tony Blair y Richard Branson, fundador de <em>Virgin<\/em>, alguna vez editor de uno de los fen\u00f3menos m\u00e1s importantes de la llamada contracultura y de la historia de la m\u00fasica pop: el disco <em>Nevermind The Bollocks <\/em>de los <em>Sex Pistols<\/em>. Un <em>producto de consumo <\/em>de cierta imagen de la <em>rebeli\u00f3n<\/em>. No quiero desestimar dicha obra musical, de hecho, adem\u00e1s de ser de mi gusto, me parece un importante fen\u00f3meno de lla llamada: \u201ccultura pop\u201d. S\u00f3lo me parece importante abrir nuevamente una pregunta en relaci\u00f3n con dicho signo: \u00bfde qu\u00e9 manera ciertas im\u00e1genes de la <em>rebeli\u00f3n <\/em>tambi\u00e9n son productos de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n<\/em>?; \u00bfhasta qu\u00e9 punto nuestras rebeld\u00edas son <em>capturables<\/em>?; \u00bfen qu\u00e9 medida la <em>captura <\/em>de las mismas puede ser parte de la estrategia de tales procesos? <em>&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a pesar del surgimiento de un nuevo ejercicio <em>transgresor<\/em>, Jay decide renunciar; inmediatamente despu\u00e9s de su exploraci\u00f3n de la casa del exjuez, Jay se entera de que va a ser padre y eso lo cambia todo. Sin duda, la paternidad es un fen\u00f3meno de tan incuestionable <em>magnitud<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Toby decide no desistir de lo que, podemos inferir, ha asumido como el sentido de su vida. Nuestro protagonista se ha vuelto a pelear con su madre. Ha decidido irse de casa y no volver jam\u00e1s. Lanza contra una pared el control remoto que le hab\u00eda ocultado a Liz para destrozarlo; un claro signo de rabia y enojo que, quiz\u00e1, sublima una violencia contra su Madre.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de ello, ya sin Jay, Toby lleva a cabo su <em>invasi\u00f3n <\/em>del territorio <em>\u00edntimo <\/em>de un <em>privilegiado<\/em>; la prueba de fuego de un nuevo comienzo totalmente solo que lo pondr\u00e1 en una circunstancia que evidenciar\u00e1 el coraje de este chico y lo honesta que resulta su consciencia libertaria, con toda la <em>falibilidad <\/em>de un <em>hombre rebelde<\/em> capaz de equivocarse pero tambi\u00e9n capaz de no dudar de la gu\u00eda de su <em>sensaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Toby logra entrar a la casa del exjuez. Elige el espacio central y principal de la sala de la casa; justo detr\u00e1s del imponente retrato del severo padre de Blake. El joven quita el retrato y, justo cuando se dispon\u00eda a hacer su acto <em>po\u00e9tico <\/em>de <em>transgresi\u00f3n<\/em>, escucha un ruido en el s\u00f3tano. Toby baja a ver qu\u00e9 hay, descubre que el sonido viene del acceso al s\u00f3tano de la casa. Despu\u00e9s de explorarlo, detr\u00e1s de una puerta obstaculizada por un mueble, encuentra el origen principal del ruido que escuch\u00f3 desde aquella habitaci\u00f3n que parece vac\u00eda. Al retirar el mueble, ve por la mirilla de la puerta; se encuentra con el horror. Justo en ese momento suena la alarma del reloj de Toby, \u00e9sta le indica que ha acabado el tiempo necesario que hab\u00eda cronometrado para llevar a cabo el plan original que lo hab\u00eda llevado hasta aquella casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda que Jay fue a trabajar a la propiedad del exjuez, este \u00faltimo estaba en ese mismo s\u00f3tano ante un ventilador, sentado en una r\u00fastica mesa de taller. Cuando entr\u00f3 Toby, ese mismo ventilador estaba funcionando, adem\u00e1s de una l\u00e1mpara cuya luz se desviaba por la sombra que provocaba el movimiento giratorio del artefacto antes mencionado, generando el efecto de una especie de faro en la penumbra; un ojo vigilante que circulaba por el lugar. Podemos inferir que se trataba de un fen\u00f3meno de intimidaci\u00f3n ante una posible circunstancia que, como ya podemos inferir, estaba invisibilizada.<\/p>\n\n\n\n<p>Toby trata de decirle a Jay qu\u00e9 es lo que vio. Este \u00faltimo no quiere escucharlo para no seguir siendo c\u00f3mplice de las actividades de su amigo. Jay y Naz vienen de confrontarse con la familia de esta \u00faltima, lo cual afirma la <em>convicci\u00f3n <\/em>de Jay de proteger a su familia como lo m\u00e1s importante de su vida. Podemos advertir la tremenda angustia de Toby, sin embargo, Jay decide no involucrarse con la gravedad de aquello de lo cual Toby fue testigo. Es f\u00e1cil advertir lo importante de las razones de Jay. Este \u00faltimo le comenta a Toby la vulnerable situaci\u00f3n en la que quedar\u00eda su familia si se metiera nuevamente en problemas con la ley, por tratarse de un joven expresidiario de raza negra y, adem\u00e1s, con ascendencia migratoria. El conflicto es profundo, Jay y Toby se conocen desde ni\u00f1os y, como la propia Liz afirma, son como hermanos; hay una foto en la que conviven como tales en la casa de Liz, la cual aparece en una de las primeras secuencias de la pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>En la pared principal de la habitaci\u00f3n de Toby, justo en aquella en la que se apoya la cama del joven, se puede leer un Garffity de su autor\u00eda: \u201cNada es verdad, todo est\u00e1 permitido\u201d. Una declaraci\u00f3n de <em>subversi\u00f3n<\/em> \u2012proveniente de un producto de consumo como lo es el videojuego <em>Assasins creed<\/em>\u2012 que adquiere una <em>resignificaci\u00f3n<\/em> social que le otorga Toby en relaci\u00f3n con su <em>misi\u00f3n<\/em>. Nuestro protagonista, recostado en la cama, ve desde tal posici\u00f3n la frase invertida, volteada, de cabeza; la frase adquiere un nuevo <em>significado<\/em>, <em>po\u00e9ticamente<\/em> se ha <em>subvertido<\/em> para adquirir una nueva lectura,a ra\u00edz de lo sucedido en la casa del exjuez.<\/p>\n\n\n\n<p>El joven se confronta ante una <em>circunstancia <\/em>que desaf\u00eda su coraje. Se confronta con la <em>magnitud <\/em>de los problemas de la vida en el <em>mundo<\/em> que pueden llegar a exigirnos <em>todo <\/em>de nosotros mismos, incluso nuestro <em>sacrificio<\/em>; un actodel cual muy pocos son capaces.Ante la <em>legitimidad <\/em>de su <em>sentimiento <\/em>de impotencia, el protagonista hab\u00eda intentado solucionar la terrible situaci\u00f3n que vio en casa de Blake. Toby, consciente del peligro de una denuncia de tal magnitud, intento hacerlo an\u00f3nimamente a trav\u00e9s de una llamada telef\u00f3nica a la polic\u00eda, dando cuenta de la <em>adversidad <\/em>que puede constituir una <em>instituci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El d\u00eda que Toby entr\u00f3 a la casa del exjuez, \u00e9ste \u00faltimo estaba jugando <em>squatch <\/em>con el jefe de la polic\u00eda, amigo de Blake y superior de los oficiales que visitan la casa del exjuez, atendiendo la denuncia de Toby. Los polic\u00edas deben quitarse los zapatos para entrar a la casa de Blake, por orden de este \u00faltimo; una imposici\u00f3n vulnerante; un gesto de poder y territorializaci\u00f3n. Los polic\u00edas hacen una revisi\u00f3n muy somera, no encuentran nada y Toby ve con angustia c\u00f3mo los oficiales se van de la casa del exjuez, quien, adem\u00e1s de ofrecerles caf\u00e9 a los mismos, les recuerda que es amigo de su jefe. Una de las oficiales ni siquiera acaba de entrar al s\u00f3tano. \u201cCasualmente\u201d, al abrir la puerta, se encuentra con una vieja lavadora funcionando \u2012una lavadora demasiado vieja y obsoleta para alguien con los recurso de un magistrado como Hector Blake. Dicha m\u00e1quina, evidentemente, funciona como <em>sordina <\/em>para cualquier clase de ruido proveniente de dicho espacio. Un dato sumamente sospechoso que la polic\u00eda, quiz\u00e1 por protocolo o por prisa, decide obviar.<\/p>\n\n\n\n<p>Blake advirti\u00f3 que alguien hab\u00eda entrado a su casa; mientras jugaba <em>squatch <\/em>con el jefe de la polic\u00eda, recibi\u00f3 en su tel\u00e9fono m\u00f3vil la notificaci\u00f3n de la aplicaci\u00f3n vinculada al sistema de seguridad de su domicilio, la cual le avis\u00f3 de una probable invasi\u00f3n de su <em>propiedad<\/em>. Incluso el <em>exjuez<\/em>, de cierta manera, est\u00e1 sujeto al <em>dispositivo de vigilancia<\/em>. Su amigo y contrincante en el <em>squatch<\/em> le dice que puede enviar a oficiales para atender su urgencia. El exjuez rechaza la oferta, afirma que se trata de una alarma de incendio, por lo cual decide atender personalmente el percance. La propuesta de su amigo evidencia el <em>privilegio <\/em>de ambos. Sin embargo, el exjuez no quiere que la polic\u00eda est\u00e9 en su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>El exjuez llega a su domicilio. Telef\u00f3nicamente le confirma a su amigo que se trat\u00f3 de una falsa alarma. Sin embargo, el juez no tarda en darse cuenta de que el cuadro en el que aparece su padre est\u00e1 mal colocado. Inmediatamente escucha el cerrar de la puerta principal, va a revisar y, sin embargo, no encuentra a nadie. Toby se refugia en las escaleras del acceso principal de aquel sitio. Estos \u00faltimos detalles no se los comunica Blake a su poderosoamigo, quien tambi\u00e9n es <em>siervo <\/em>del exjuez al procurar las ventajas sociales del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>El joven decide volver a entrar a la casa del exjuez. En esta nueva misi\u00f3n \u2012m\u00e1s que un mero acto de transgresi\u00f3n o un proyecto m\u00e1s de <em>subversi\u00f3n po\u00e9tica<\/em>\u2012 Toby intenta solucionar la terrible situaci\u00f3n de la cual fue testigo. Es entonces que nos enteramos de lo que el chico vio por la mirilla: un joven cautivo, semidesnudo y con claras se\u00f1ales de tortura y debilitamiento f\u00edsico. Toby se ha propuesto rescatarlo. Sin embargo, un error de c\u00e1lculo \u2012especialmente ante la gravedad de las circunstancias\u2012 hace fracasar de manera terrible el plan de Toby.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante sus propias sospechas, el exjuez previ\u00f3 la <em>probabilidad<\/em> de una nueva invasi\u00f3n de su domicilio. Cuando nuestro protagonista la llev\u00f3 a cabo, el exjuez no tard\u00f3 en ir a su casa para acabar con el invasor; Blake le ha puesto una trampa al intruso. Toby ve frustrado su mejor esfuerzo por ayudar a aquel chico y se esconde en la misma casa para intentar seguir con su rescate. En ese momento, aunque con importantes dificultades, Toby pudo abandonar su objetivo. Sin embargo, a pesar de todo, decide salvar al chico. Ataca al juez con un martillo, sin embargo, su hero\u00edsmo nuevamente queda frustrado de manera fatal; Toby, en una escena m\u00e1s de lo <em>absurda <\/em>que puede ser nuestra vida, resbala con un charco de orina del joven capturado. El juez no duda en acabar con el h\u00e9roe, usando una pala de <em>cricket<\/em>, deporte brit\u00e1nico que suele representar un cierto <em>privilegio <\/em>y <em>status social<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En la secuencia siguiente vemos como el juez se deshace de toda prueba incriminatoria, incluyendo la pala de <em>cricket <\/em>que ha cortado con una sierra de su taller y que ha quemado en un horno de cer\u00e1mica que tiene en el mismo, al igual que su propia ropa. Si fue capaz de hacer eso con tan m\u00ednimas pruebas, podemos inferir que las cenizas que acaba echando al escusado no son s\u00f3lo de la pala de <em>cricket <\/em>que serr\u00f3 e inciner\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>Toby actu\u00f3 ante la inoperancia de las autoridades, la de aquellos que garantizan seguridad y que, sin embargo, son parte del <em>dispositivo de control<\/em>; un gesto que, a lo largo de nuestra historia, le ha costado much\u00edsimo, incluyendo su propia vida y la de sus seres queridos, a los due\u00f1os de tales voluntades. \u00bfSer\u00e1 que la vulneraci\u00f3n de aquellos que tienen tal <em>coraje<\/em> sea parte del prop\u00f3sito del ejercicio de dicha <em>indolencia <\/em>como parte del <em>control <\/em>de quienes representan una amenaza para el poder del <em>dispositivo<\/em>, por ser capaces de una <em>voluntad de justicia<\/em>, un <em>hero\u00edsmo<\/em>, que para las <em>instituciones del dispositivo <\/em>representa un obst\u00e1culo a sus intereses? Quiz\u00e1 se trate de un fen\u00f3meno de <em>control <\/em>sobre los menos <em>privilegiados <\/em>para mantener la ventaja de los <em>propietarios <\/em>que pueden <em>servirse <\/em>de las <em>instituciones <\/em>que mantienen el <em>control <\/em>que lleva a cabo el <em>Estado<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El Juez representa en la pel\u00edcula la <em>autoridad invisibilizadora <\/em>\u2012a trav\u00e9s del <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n <\/em>de lo pol\u00edtico\u2012 capaz de llevar a cabo la <em>operatividad<\/em> de las funciones del Estado: la administraci\u00f3n de los cuerpos y los restos de los mismos. El juez posee la infraestructura necesaria en su propia casa para hacer algo tan dif\u00edcil como deshacerse de un cad\u00e1ver; artefactos para dividir los cuerpos, incinerarlos y, finalmente, tratarlos como detritos. Todo ello detr\u00e1s de una poderosa m\u00e1scara social, legitimada por corresponder con las <em>apariencias <\/em>de la moral de lo <em>pol\u00edticamente correcto <\/em>como forma de consumo, en lo cual ahondaremos en otro momento del film.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz recibe por correspondencia un control remoto nuevo. Al parecer, ella asume que la decisi\u00f3n de Toby es s\u00f3lo un arrebato que pronto terminar\u00e1 y que \u00e9l y su hijo volver\u00e1n a vivir bajo el mismo techo. Sin embargo, pasan m\u00e1s de setenta y dos horas, la madre de Toby empieza a inquietarse. El control remoto que aparece a cuadro propicia la reflexi\u00f3n acerca de lo f\u00fatil y remplazable; un signo de los detonantes cotidianos de las peleas con Toby que, dadas las circunstancias de este \u00faltimo en las secuencias recientes, contrastan con lo irremediable de la p\u00e9rdida y ausencia de quienes nos importan.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz empieza a <em>padecer <\/em>la ausencia de su hijo, presiente que algo importante pasa con \u00e9l. Su angustia se incrementa ante el hecho de percatarse de que el tel\u00e9fono de Toby lleva apagado un periodo considerable. Finalmente, Liz decide reportar a la polic\u00eda la ausencia de su hijo. Ante tal panorama, busca a Jay quien considera que se trata de uno m\u00e1s de los extrav\u00edos del joven. Cuando Liz le comenta que ha contactado con sus amigos para saber algo de \u00e9l, en broma el chico le dice inoportunamente: \u201cNo sab\u00eda que Toby tiene amigos\u201d, ante lo cual se disculpa. Ante las preguntas de la polic\u00eda y de Liz, Jay mantiene la confidencialidad del proyecto de <em>subversi\u00f3n <\/em>en el que estaba involucrado como c\u00f3mplice de su amigo. Un gesto de lealtad, aunque seguramente tambi\u00e9n de seguridad ante su nueva circunstancia. Jay le dice a la polic\u00eda encargada que hac\u00eda meses que no lo ve\u00eda, lo cual le resulta sospechoso a la detective encargada del caso, trat\u00e1ndose de un chico que se considera y es considerado un hermano del muchacho desaparecido. Jay se excusa por estar distra\u00eddo, atendiendo los menesteres de su paternidad. Liz cree que \u00e9l sabe algo, efectivamente, as\u00ed es. Sin embargo, Jay logra disimular.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay intenta contactarse con su amigo a trav\u00e9s de sus medios, sin embargo, no lo consigue. Es entonces que asume el hecho de que su desaparici\u00f3n quiz\u00e1 haya tenido que ver con su plan m\u00e1s reciente: entrar a la casa del exjuez para llevar a cabo su <em>intervenci\u00f3n po\u00e9tica <\/em>del espacio privado de un <em>privilegiado<\/em>. Es interesante pensarlo: algo sali\u00f3 mal en el territorio de una persona sumamente poderosa y con los medios suficientes para tomar alguna clase de represalia por su privilegio. \u00bfCu\u00e1l ser\u00eda la magnitud de \u00e9sta y que consecuencias podr\u00eda tener?; \u00bfde qu\u00e9 manera hemos alimentado desde una <em>cultura del privilegio <\/em>una <em>cultura del abuso del poder, la impunidad <\/em>y, por lo tanto, <em>una cultura de la injusticia normalizada<\/em>, al grado de la <em>normalizaci\u00f3n <\/em>de la misma como fen\u00f3meno de nuestra <em>indolencia<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>El exjuez vive en <em>Pitt Road<\/em>, calle que lleva el nombre de un c\u00e9lebre y destacado Primer Ministro de Inglaterra, el cual pas\u00f3 a la historia conocido como: \u201cPitt, el sabio\u201d. Efectivamente, el que junto con Lord Palmerstone se hizo famoso gracias a un cap\u00edtulo cl\u00e1sico de <em>Los Simpson<\/em>. Jay busca pistas, en la medida en la cual evite meterse en problemas. Decide ir al domicilio del exjuez para saber m\u00e1s del mismo, parece buscar un resquicio que le permita obtener alguna pista del paradero de su amigo. Decide robar el correo del exjuez para saber m\u00e1s de este \u00faltimo. Sin embargo, es arrestado. Llega la polic\u00eda; Jay fue denunciado por Blake, a quien Jay logra advertir oculto detr\u00e1s de una de las ventanas de su casa; obviamente el exjuez est\u00e1 en guardia a ra\u00edz de los recientes acontecimientos. Se trata de una manifestaci\u00f3n del ojo vigilante de la denuncia de un vecindario privilegiado cuyos integrantes fungen como activadores del <em>dispositivo policiaco<\/em>. En este caso, se denuncia la supuesta <em>amenaza <\/em>de un colonizado, sujeto por la <em>hospitalidad <\/em>del pa\u00eds que ha subsumido a su pa\u00eds de origen, sospechoso <em>invasor<\/em> del territorio cotidiano de un colonizador.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay cometi\u00f3 el error de llevar consigo una colilla de mariguana. Tal situaci\u00f3n incrementa su <em>adversidad<\/em> por sus antecedentes penales. En una especie de licencia po\u00e9tica bastante desconcertante, Jay es liberado cuando le explica al polic\u00eda que lo interroga que tan s\u00f3lo es un futuro nuevo padre que intenta despejarse de lo avasallante que le resulta su nueva vida. Jay apela a la <em>comprensi\u00f3n <\/em>del polic\u00eda, hombre casado y padre de familia \u2012infiere Jay\u2012 al ver la sortija del hombre en su dedo anular izquierdo. La comprensi\u00f3n de dicha situaci\u00f3n por parte del oficial encargado me resulta demasiado <em>compasiva<\/em>, no <em>imposible <\/em>pero s\u00ed <em>improbable<\/em>, aunque tambi\u00e9n hay una falta de pruebas de delito mayor alguno contra Jay. Este \u00faltimo es liberado.<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe destacar que entre los oficiales que lo arrestaron se encuentra una mujer afrodescendiente, a la cual Jay le dice en el momento de su arresto: \u201cNo es com\u00fan ver hombres negros en este vecindario\u201d. Un signo por parte del director que remite a la <em>captura <\/em>del <em>dispositivo<\/em>; ser parte del poder ejecutor de una violencia legitimada para no ser v\u00edctima de la misma. Esto lo planteo como una mera inferencia porque tambi\u00e9n podemos interpretar de dicha forma a este elemento del film, sin ser tajante o sin excluir otra lectura posible. Lo sugerente es pensar tal voluntad como parte de una estrategia de sobrevivencia ante una violencia institucionalizada, especialmente ante circunstancias particularmente <em>adversas<\/em>, con el fin de <em>comprenderlas <\/em>m\u00e1s que de <em>juzgarlas<\/em>.Resulta interesante <em>comprender<\/em> cuantas veces en nuestra vida nos hemos dejado <em>sujetar <\/em>a un poder geom\u00e9tricamente superior para no sucumbir a \u00e9l, en ocasiones como parte de una estrategia de sobrevivencia o, en el peor de los casos, en medio de una inercia motivada por la <em>angustia<\/em>. En esta clase de casos vemos lo problem\u00e1tico de moralizar sin comprensi\u00f3n nuestra circunstancia y especialmente la de los dem\u00e1s, porque ello puede trivializar o invisibilizar nuestra relaci\u00f3n con un fen\u00f3meno tan <em>problem\u00e1tico <\/em>como el poder y, por lo tanto, su inextricable relaci\u00f3n con lo pol\u00edtico, especialmente como fen\u00f3meno civil.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay recupera casi todas sus pertenencias, incluyendo el sobre que rob\u00f3 del buz\u00f3n del Juez, su pista. Jay siembra tal pista en la habitaci\u00f3n de Toby, justo en el escondite secreto del joven desaparecido. En \u00e9ste hay mariguana y drogas de dise\u00f1o. Jay le muestra el escondite a Liz y le hace creer que esa fue la raz\u00f3n por la cual fue tan herm\u00e9tico con la polic\u00eda. El amigo de Toby pudo acceder a la casa porque tiene llaves de la misma en un gesto de <em>hospitalidad <\/em>hacia \u00e9l. Liz se despierta ante el ruido del joven, creyendo que su hijo hab\u00eda regresado. En el escondite Liz encuentra el sobre dirigido a Blake que rob\u00f3 Jay. Liz acude con el documento a la polic\u00eda. La detective encargada ata cabos: el \u00faltimo lugar donde el celular de Toby tuvo se\u00f1al fue justo en <em>Pitt road<\/em>, muy cerca de la casa del exjuez. Por esas horas se hizo una llamada desde una cabina, denunciando la retenci\u00f3n de una persona en casa de Hector Blake.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces que se encuentran elementos suficientes para catear nuevamente la casa del exjuez. En esta ocasi\u00f3n, los oficiales hacen caso omiso a la petici\u00f3n de Blake de descalzarse para entrar a su casa. Se hace una revisi\u00f3n sumamente exhaustiva. Sin embargo, para entonces, Blake se ha deshecho de cualquier prueba incriminatoria y no tiene a alguien en su casa, retenido en contra de su voluntad. Revisan el s\u00f3tano, la polic\u00eda encuentra la puerta detr\u00e1s del mueble que la oculta. Resulta tan s\u00f3lo una habitaci\u00f3n del p\u00e1nico; el refugio de una casa con cierto privilegio y condiciones sociales, utilizado como fortaleza ante una situaci\u00f3n de grave inseguridad dentro de la misma, especialmente si el domicilio ha sido invadido por uno o m\u00e1s extra\u00f1os potencialmente peligrosos. El espacio asemeja m\u00e1s a uno de esos antiguos subterr\u00e1neos que serv\u00edan para protegerse de la ca\u00edda de las bombas durante los ataques que marcaron a Europa durante la Segunda Guerra Mundial. Ello nos habla de la antig\u00fcedad y privilegio de dicha residencia, la cual bien podr\u00eda corresponder con dicha \u00e9poca; un momento en el que las casa ten\u00edan que tener dichas condiciones de sobrevivencia, fen\u00f3meno que se replicar\u00eda de manera semejante en Estados Unidos durante la \u201cGuerra fr\u00eda\u201d; s\u00f3tanos y refugios antibombas en las casas, que pudieran servir como refugio ante la ca\u00edda de una bomba at\u00f3mica durante la tambi\u00e9n llamada: \u201cEra nuclear\u201d y \u201cEra at\u00f3mica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante el cateo, la polic\u00eda encuentra un defecto en dicho espacio: la mirilla de la puerta, en lugar de proveer de visi\u00f3n al exterior de la habitaci\u00f3n, lo hace hacia el interior de la misma, de esa manera Toby se da cuenta de la captura del chico cautivo que intent\u00f3 ayudar. Blake considera que es un defecto de fabricaci\u00f3n del cual no se hab\u00eda percatado. Sin embargo, en ese momento sucumbe a un absceso de angustia; hace un gesto de denostaci\u00f3n bastante agresivo y evidente contra la encargada del caso, lo cual lo lleva a ser arrestado por obstaculizar la investigaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante inferir que Blake habr\u00eda pedido que la puerta tuviera dicha condici\u00f3n especial. \u00c9sta implica ser un ojo vigilante de los cuerpos cautivos, semejante a la cual puede constituir el poder y <em>privilegio <\/em>del Estado, sus leyes, sus organismos de seguridad y de control, al igual que la de aquellos poderes f\u00e1cticos capaces de constituirlo. En este caso, la puerta era parte del dispositivo de vigilancia de un cuerpo cautivo que no podr\u00eda ver a su captor tras su c\u00e1rcel. Si se tratara de una habitaci\u00f3n del p\u00e1nico, la falta de visi\u00f3n de un invasor resguardar\u00eda al guarecido del ojo vigilante y acechante del primero, adem\u00e1s de constituir la defensa del ojo vigilante del resguardado. En este caso, se trata de una c\u00e1rcel que tambi\u00e9n funciona como dispositivo de tortura, al privilegiar la <em>visi\u00f3n <\/em>del verdugo y negar la del capturado.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, se considera que no hay elementos suficientes para procesar al exjuez y es dejado en libertad, a pesar de las pistas obtenidas. Liz, al ser comunicada de lo anterior, estalla en impotencia. En un arrebato de ira, la madre de Toby golpea el escritorio de su hijo. Al romper un caj\u00f3n, encuentra una USB propiedad de Toby a la que no puede acceder por la falta de su contrase\u00f1a. Nuevamente le pide ayuda a Jay, quien se ofrece a intentar desencriptar el <em>dispositivo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz trata de analizar, estudiar e investigar a la figura de Blake. Se encuentra con su m\u00e1scara social; un benefactor dispuesto a ayudar a los m\u00e1s vulnerables. Mientras lleva a cabo una de sus indagaciones, vuelve a entra Jay a la casa de Liz con su llave, asustando a la misma por tener los aud\u00edfonos puestos de su hijo para escuchar un testimonio en video del propio Hector Blake, acerca de la causa migratoria y t\u00f3picos relacionados con situaciones m\u00e1s contempor\u00e1neas que se inscriben en este contexto como la condici\u00f3n transgen\u00e9rica de algunos refugiados de otras latitudes. Este motivo de intrusi\u00f3n se repite nuevamente y pone sobre la mesa el problema de la <em>hospitalidad<\/em>. Jay parece no dejar de ser un refugiado que, de alguna u otra forma, no deja de ser un desconocido para Liz, a pesar de tener llaves de su casa. Esto que puede ser un juicio muy severo contra Liz, en realidad parece un se\u00f1alamiento y una met\u00e1fora de la manera en la cual no se deja de padecer la <em>extranjer\u00eda<\/em>, en el caso de aquellos que en situaciones importantes de vulnerabilidad han recibido el supuesto beneficio de la hospitalidad de un Estado y sus instituciones. Tambi\u00e9n podemos ver c\u00f3mo en el film la audici\u00f3n y sus fen\u00f3menos nos remiten a un problema de relaci\u00f3n, intercambio y comunicaci\u00f3n entre semejantes. En la primera secuencia en la que Liz aparece, \u00e9sta llega a casa y saluda a Toby. Sin embargo, este \u00faltimo tiene puestos unos aud\u00edfonos en los que escucha una transmisi\u00f3n en YouTube, a pesar de que su habitaci\u00f3n est\u00e1 saturada por la reproducci\u00f3n estridente de Death Metal. Liz saluda al llegar a casa, sin embargo, Toby \u2012por obvias razones\u2012 no escucha a Liz, al igual que la llegada de esta \u00faltima.<\/p>\n\n\n\n<p>El contraste de la alcoba del chico \u2012su mundo, su habitaci\u00f3n del mundo\u2012 es evidente, en relaci\u00f3n con el decorado del resto de la casa; Toby vive en un cuarto poco iluminado, con paredes llenas de Graffity. Se trata del contraste entre la exterioridad de un mudo privilegiado y perfecto \u2012que Toby no puede soportar\u2012 con su propio mundo, en el que la penumbra es tan importante como el arte y el <em>discurso <\/em>del mismo. Probablemente, desde tal polaridad, su habitaci\u00f3n del mundo nos habla de la verdad que \u00e9l ve en aquella luz agotada ante un mundo que invisibiliza dicha verdad, al velarla y devorarla con la supuesta luz de sus <em>apariencias<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La estridencia de la m\u00fasica de la alcoba de Toby parece ser una barrera para anular la invasi\u00f3n del mundo que detesta, incluyendo la voz y presencia de su madre \u2012de la cual Toby reh\u00faye constantemente\u2012 como v\u00ednculo \u00edntimo y profundo con dicha realidad. Por ello la presencia de su madre \u2012tan importante <em>afecto<\/em>\u2012 lo hace sentir angustiado y vulnerable. Esta pel\u00edcula tambi\u00e9n nos habla de c\u00f3mo, a partir de <em>nuestros afectos<\/em>, hacemos de nuestra casa un mundo y del mundo nuestra casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay le anuncia a Liz que pudo acceder al contenido de la USB. Sin embargo, respetando la intimidad que representa, no vio el contenido de la misma. Tambi\u00e9n le comenta que su hijo ha nacido, adelant\u00e1ndose este \u00faltimo a la fecha de su nacimiento. \u201cVas a ser lo m\u00e1s cercano a una abuela\u201d, le dice Jay a Liz. Esta \u00faltima visita a Jay, Naz y al peque\u00f1o Aydan, el nuevo integrante de la familia. Nuestros afectos pueden constituir una <em>familia <\/em>m\u00e1s importante y m\u00e1s leg\u00edtima que nuestras familias de origen, a trav\u00e9s de la <em>comprensi\u00f3n <\/em>y <em>solidaridad<\/em>. La pel\u00edcula nos presenta la imagen singular de una nueva familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces que Liz confronta a Jay, ella tambi\u00e9n ha atado cabos: descubre que el material de la USB contiene las fotos de registro del proceso del proyecto de Toby: \u201cYo estuve aqu\u00ed\u201d, en las que Liz ha reconocido el tatuaje de la inicial de Naz en el dorso de una de las manos de Jay. Liz infiere que Toby quiso entrar a la casa del exjuez y que algo sali\u00f3 mal. Jay le explica que abandon\u00f3 el proyecto para cuidar de Naz y su hijo, a pesar de que \u00e9l tambi\u00e9n compart\u00eda el proyecto de cambiar el mundo a trav\u00e9s del Garffity, el propio Toby se lo ech\u00f3 en cara cuando Jay decidi\u00f3 abandonar el proceso, se\u00f1al\u00e1ndole que la idea original hab\u00eda sido de \u00e9l. Liz le pide ayuda a Jay para entrar a la casa de Blake, a lo cual, por las mismas razones, Jay se niega. Es entonces que Liz se decepciona profundamente de Jay y le hace un reclamo digno de an\u00e1lisis.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay fue protegido por Liz cuando los exnovios de la madre del chico golpeaban a esta \u00faltima y cada vez que ello desencadenaba conflictos familiares inmediatos en el n\u00facleo familiar de origen del muchacho. Si bien es comprensible la angustia y soledad de Liz, tal posicionamiento me lleva a preguntar: \u00bfcu\u00e1les son los l\u00edmites entre nuestra gratitud, nuestra solidaridad y el compromiso que supuestamente implican?; \u00bfpor qu\u00e9 Jay tendr\u00eda que estar lo suficientemente agradecido con Liz como para poner en riesgo a \u00e9l y a su nueva familia?<\/p>\n\n\n\n<p>Si recordamos la secuencia en la que <em>aparentemente<\/em> un hombre recuper\u00f3 su cartera a manos de Toby, dicho personaje secundario se desconcierta por no ser suficiente su gratitud y tener que dar algo a cambio de dicho gesto. Liz parece estar haciendo una coerci\u00f3n semejante con Jay. Parece que solemos buscar una respuesta semejante, una reciprocidad, ante los actos y gestos que llevamos a cabo para los dem\u00e1s. Cu\u00e1ndo supuestamente hacemos algo por alguien, \u00bfen realidad lo hacemos para nosotros mismos? \u00bfNo es la trampa de esa expectativa la que pone en cuesti\u00f3n la moral imperante de que todo se hace por algo y que para recibir algo hay que dar algo a cambio? Parece que la generosidad m\u00e1s leg\u00edtima no espera nada a cambio porque no sujeta a los dem\u00e1s a nuestras expectativas y, de hecho, comprende lo que se puede y no se puede por parte de los dem\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 recibi\u00f3 a cambio Toby por la generosidad de su <em>sacrificio<\/em>? Parece que la legitimidad del hero\u00edsmo no puede ser algo sujetable a la coerci\u00f3n de nuestras expectativas porque ello esclaviza a los dem\u00e1s, se trata de un ejercicio <em>aut\u00f3nomo <\/em>de nuestra libertad y en ello radica su car\u00e1cter extraordinario.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicha secuencia pone en tela de juicio la <em>legitimidad <\/em>de muchos de nuestros <em>altruismos<\/em>, al evidenciarse como ejercicios de control, dominaci\u00f3n y de coerci\u00f3n sumamente <em>normalizados<\/em>, como puede serlo en el caso de la <em>hospitalidad <\/em>que ofrece un Estado a los refugiados migrantes que llegan a su territorio. Este \u00faltimo fen\u00f3meno est\u00e1 personificado en la figura de Blake como m\u00e1scara social.<\/p>\n\n\n\n<p>Como ya se habr\u00e1 advertido, este trabajo no sigue un orden cronol\u00f3gico estricto del film a analizar. La gu\u00eda del mismo se basa en la pertinencia del desarrollo de determinados t\u00f3picos que vertebran el film. Por ello, daremos el siguiente paso atr\u00e1s. La obsesi\u00f3n de Liz por Blake la lleva a vigilarlo, lo cual comparte con Jay en su momento, antes de saber que este \u00faltimo y su hijo compart\u00edan una misma <em>conspiraci\u00f3n po\u00e9tica<\/em>. En medio de esa vigilancia, ocurre algo significativo que nos permite <em>comprender <\/em>mejor al personaje de Hector Blake, para tambi\u00e9n dar cuenta de lo profundo y complejo que resulta tan relevante film.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de que queda desestimada la causa legal por la que Blake fue sospechoso, en la siguiente secuencia se ve al exjuez yendo a un lujoso <em>spa <\/em>en el cual nada y recibe masaje de parte de un atractivo joven iran\u00ed llamado: Omid. Este \u00faltimo le comparte su historia a Blake: ha perdido contacto con sus padres, quienes lo han desheredado por su homosexualidad, una situaci\u00f3n sumamente adversa en dicho pa\u00eds que ha obligado a las personas con tal condici\u00f3n a someterse a un forzado y pol\u00e9mico proceso de reasignaci\u00f3n sexual. Tal aversi\u00f3n, adem\u00e1s del rechazo de su familia, ha hecho huir al joven de su pa\u00eds que, adem\u00e1s, hist\u00f3ricamente ha tenido procesos pol\u00edticos muy convulsos. El joven s\u00f3lo tiene contacto con su hermana, la cual vive en Teher\u00e1n, capital de dicho pa\u00eds. Inmediatamente Blake detecta la ventaja que ello representa para \u00e9l; la vulnerabilidad del chico por su falta de relaciones familiares y gubernamentales. El exjuez le pregunta a Omid por su <em>status <\/em>laboral y migratorio. El chico le hace saber que su residencia est\u00e1 en proceso y que su situaci\u00f3n es complicada por la incredulidad de los funcionarios correspondientes, en relaci\u00f3n con su orientaci\u00f3n sexual. Blake le ofrece su ayuda y lo invita a su casa esa misma tarde.<\/p>\n\n\n\n<p>Es notable el auge actual que hay por el tema del <em>Truecrime<\/em>, un g\u00e9nero que tambi\u00e9n ha sido de mi inter\u00e9s desde ni\u00f1o, por la fascinaci\u00f3n que provocan las posibilidades de la condici\u00f3n humana que causan tal clase de historias. Crec\u00ed viendo programas como: <em>Misterios sin resolver<\/em>, adem\u00e1s de programas relacionados con el fen\u00f3meno OVNI y paranormal. El auge se evidencia con mayor contundencia con el arrollador \u00e9xito de la serie: <em>Monstruo: la historia de Jeffrey Dahmer<\/em>, la cual disfrut\u00e9 much\u00edsimo y tambi\u00e9n recomiendo ampliamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior lo comento porque es advertible la influencia de la figura de John Wayne Gacy en el personaje de Hector Blake. Por otra parte, en la secuencia en la que el exjuez recibe al joven iran\u00ed, se ve c\u00f3mo Blake adultera el <em>gin tonic <\/em>que le ofrece, record\u00e1ndome dicha estrategia a la que Jeffrey Dahmer empleaba con sus v\u00edctimas. El exjuez estuvo casado, su mujer, ceramista de oficio, acab\u00f3 en un hospital psiqui\u00e1trico \u2012de lo cual nos enteramos por boca de Blake durante la secuencia del cateo\u2012, lo cual es un dato que nos revela la dif\u00edcil vida al lado de su marido quien, podemos inferir, seg\u00fan el planteamiento de la pel\u00edcula, representa a una persona que podr\u00eda ser diagnosticada con: trastorno antisocial de la personalidad, lo que coloquialmente llamamos psic\u00f3pata, aunque tambi\u00e9n podr\u00eda tratarse de un soci\u00f3pata, tambi\u00e9n tomando en cuenta la historia de abusos y maltratos que Blake recibi\u00f3 por parte de su Padre, en su contexto familiar inmediato. Un periodo tambi\u00e9n caracterizado por importantes eventos traum\u00e1ticos que probablemente influyeron en las tendencias destructivas del exjuez. Justo en esta parte de la trama nos acabamos enterando de tan cruciales eventos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es inferible que entre Blake y Omid se da una situaci\u00f3n que tiende a cierto homoerotismo. El joven, quiz\u00e1, est\u00e1 conciente de que el favor por la ayuda recibida tendr\u00e1 que ser compensada a trav\u00e9s de favores sexuales, recordemos que la moral imperante nos ensa\u00f1a que nada se hace a cambio de nada y que todo tiene un precio \u2012especialmente nosotros\u2012, adem\u00e1s de que por todo gesto otorgado uno debe recibir algo a cambio o por todo lo que se nos ha dado uno debe estar dispuesto a otorgar lo nuestro \u2012incluso a nosotros mismos\u2012 a nuestro supuesto <em>benefactor<\/em>, seg\u00fan la problem\u00e1tica moral con la que solemos entender la gratitud. Valdr\u00eda la pena recordar al Kant de la <em>Fundamentaci\u00f3n de la Metaf\u00edsica de las Costumbres <\/em>cuando afirma que la acci\u00f3n supeditada a nuestras inclinaciones e intereses no tiene valor moral alguno.<\/p>\n\n\n\n<p>Lejos de juzgar al Joven, si pensamos en lo adverso de su circunstancia, probablemente s\u00f3lo aprovecha las condiciones que le ha dado su trayectoria vital para sobrevivir. Tal <em>comprensi\u00f3n <\/em>es importante porque <em>problematiza <\/em>nuestra moral y nos confronta con lo tremendamente dif\u00edcil que es el fen\u00f3meno de nuestra libertad, al grado de tambi\u00e9n considerarse un <em>problema <\/em>por m\u00e1s de uno. Sobre todo, si pensamos a nuestra libertad en relaci\u00f3n con una <em>determinaci\u00f3n <\/em>tan grave como la <em>finitud <\/em>del cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, el exjuez le comparte a Omid un aspecto muy \u00edntimo y relevante de su vida; de d\u00f3nde viene y, en cierta forma, quien es. Toby hab\u00eda encontrado unas fotos del exjuez en el s\u00f3tano, la primera vez que entr\u00f3 y se confront\u00f3 con la imagen del chico cautivo que despu\u00e9s intentar\u00eda ayudar. En una de las fotos vemos a un ni\u00f1o (Hector, a temprana edad), un adolescente (Ravi, sirviente de la familia Blake), y un hombre mayor (El padre de Hector). En la siguiente foto vemos a Ravi al lado de Hector, en su \u00e9poca de infancia. En la \u00faltima foto s\u00f3lo est\u00e1 Ravi desnudo, posando en una pose sugerente.<\/p>\n\n\n\n<p>Blake le cuenta a Omid acerca de Ravi, un joven parsi de la India que sirvi\u00f3 a su familia. El juez le cuenta al joven iran\u00ed que se trat\u00f3 de un chico migrante que primero trabaj\u00f3 en una f\u00e1brica propiedad de su padre para acabar llegando a la casa de los Blake. Sin embargo, al poco tiempo, el padre de Blake, el severo hombre del retrato en la sala de la casa del exjuez, hizo de Ravi su amante, desplazando de sus vidas a su hijo y a su esposa. Esta \u00faltima acab\u00f3 suicid\u00e1ndose. Fue hallada por H\u00e9ctor cuando era ni\u00f1o, desangr\u00e1ndose en la ba\u00f1era de su casa.<\/p>\n\n\n\n<p>Minutos antes, el joven Iran\u00ed hab\u00eda sugerido que el cuadro era una especie de memoria feliz del padre de Hector. No es as\u00ed sino algo m\u00e1s complejo, seg\u00fan el propio exjuez al tratar de explicarle a Omid la presencia de dicha imagen en su casa. \u201cEntonces, tambi\u00e9n lo tiene ah\u00ed para mostrarle cada vez que quiera su dedo medio\u201d, le dijo en tono alegre el chico a Blake, lo cual este \u00faltimo, riendo, no neg\u00f3 del todo. Omid tambi\u00e9n hab\u00eda sido conducido ah\u00ed para escuchar la historia de Blake, probablemente como parte de un ritual previo para la posterior captura y exterminio por parte del depredador. \u201c\u00bfSabes qu\u00e9 le pas\u00f3 a Ravi?\u201d, le pregunt\u00f3 Hector al Joven. Este \u00faltimo empieza a evidenciar angustia, pide permiso para ir al ba\u00f1o y es entonces que siente los primeros efectos de la sustancia que puso Blake en el trago del chico. Omid, como varias personas ajenas a la casa de Blake a lo largo del film, tuvo que descalzarse. Tambi\u00e9n podr\u00eda pensarse dicha imposici\u00f3n como un intento de eliminar el mayor rastro posible de sus presencias en casa del exmagistrado. El chico no encuentra sus zapatos, claramente dicho gesto de territorializaci\u00f3n tambi\u00e9n es un acto de vulneraci\u00f3n por parte del <em>privilegiado<\/em>; un gesto de <em>coerci\u00f3n <\/em>para propiciar un tipo de <em>desnudez<\/em>. Blake invita a Omid a que se calme, seg\u00fan el antiguo magistrado, probablemente la bebida hab\u00eda sido demasiado para el Joven. Blake lo deja nuevamente en el sof\u00e1 de su sala.<\/p>\n\n\n\n<p>Justo cuando el juez acaba de contarle a Omid qu\u00e9 le pas\u00f3 a Ravi y le dice que cree haberlo matado durante una visita a la casa familiar, el chico aprovecha para escapar por una ventana. Tal imagen resonar\u00e1 en varios de nosotros con la imagen viral de un joven desnudo huyendo por una de las ventanas del palacio de Buckingham, por medio de unas s\u00e1banas amarradas. La huida de Omid coincide con una de las vigilancias de Liz a la casa de Blake. Ella salva al chico, meti\u00e9ndolo a su auto. Blake, frustrado, arroja su trago contra el retrato de su padre; un claro <em>gesto<\/em> del sentimiento que le provoca la imagen de su padre como origen del mundo de Hector; una <em>pasi\u00f3n <\/em>que <em>adolece<\/em> como <em>ra\u00edz <\/em>de su <em>miseria<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Blake, antes del escape de Omid, le hizo saber a este \u00faltimo que su resentimiento hacia Ravi ten\u00eda que ver con su decisi\u00f3n de quedarse al lado de su padre. El joven iran\u00ed le se\u00f1al\u00f3 que, quiz\u00e1, Ravi no ten\u00eda opci\u00f3n, no pod\u00eda elegir. Blake afirma desde su <em>privilegio<\/em>: \u201cSiempre tenemos opci\u00f3n\u201d. En cambio, el joven iran\u00ed le dice: \u201cNo, si eres pobre y no tienes a d\u00f3nde ir\u201d. Es revelador pensar en los l\u00edmites de nuestra libertad y la relaci\u00f3n de los mismos con la <em>inextricable finitud <\/em>de nuestros cuerpos, la cual, podemos inferir, tambi\u00e9n constituye nuestro <em>destino<\/em>, incluyendo la <em>definitividad <\/em>de una muerte inevitable; la muerte de seres humanos que, generalmente, quieren vivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos nuevamente a un hijo enojado con su padre; un personaje atravesado por lo terrible de un contexto familiar tan adverso y comprometido con las <em>apariencias <\/em>y el poder, como germen de la profundidad de los <em>afectos<\/em> de dicho personaje. Nuevamente vemos la relevancia que puede tener nuestra familia en nuestra vida. No trato de justificar a Blake porque no llevo a cabo juicio alguno, intento <em>comprender<\/em>; poner sobre la mesa la complejidad de un <em>paisaje de lo humano<\/em> que tambi\u00e9n posee elementos de lo com\u00fan de nuestras vidas, a pesar de que ello acabe confrontando, parad\u00f3jicamente, a Toby Nealey con un personaje tan diferente a \u00e9l como Hector Blake.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece importante advertir una decisi\u00f3n sumamente acertada por parte de los realizadores del film: elegir al excelente actor Hugh Bonneville para interpretar a Hector Blake. Dicho actor se hizo c\u00e9lebre por la aclamada serie <em>Downtown Abbey<\/em>, en la cual interpreta a un arist\u00f3crata ben\u00e9volo y bonach\u00f3n, capaz incluso de admitir el matrimonio entre una de sus hijas y uno de sus sirvientes; una <em>nobleza<\/em> que, francamente, me parece desproporcionada, al grado de rayar en lo inveros\u00edmil, en el caso de un arist\u00f3crata brit\u00e1nico de principios del siglo XX. La imagen pulcra de tal antecedente laboral de Bonnevil contrasta notablemente con la imagen <em>perversa <\/em>que logra el actor brit\u00e1nico al interpretar a Blake, al grado de que me result\u00f3 dif\u00edcil reconocer que se trataba del mismo actor. En <em>Downtown Abbey <\/em>tenemos una visi\u00f3n edulcorada y melodram\u00e1tica de la aristocracia brit\u00e1nica. En cambio, en un radical giro de <em>intenciones<\/em>, en <em>Yo estuve aqu\u00ed<\/em> tenemos una imagen de la <em>perversi\u00f3n <\/em>a la que tiende el poder, velada por el lujo y el <em>privilegio <\/em>que la hacen posible. Un referente dram\u00e1tico tan popular como <em>Downtown Abbey <\/em>es aprovechado en ese sentido <em>extradieg\u00e9tico <\/em>de manera notable, adem\u00e1s de que el excelente trabajo de Bonneville corresponde con dicha intenci\u00f3n de manera sumamente notable y comprometida. De esa manera <em>Yo estuve aqu\u00ed <\/em>tambi\u00e9n logra un discurso que dialoga con la <em>sensibilidad <\/em>de su p\u00fablico inmediato, adem\u00e1s de una interlocuci\u00f3n con aquellos que vivimos, a nivel mundial, los fen\u00f3menos comunes y cercanos a una experiencia de lo <em>civil <\/em>y, por lo tanto, de lo pol\u00edtico, <em>normalizadas <\/em>por din\u00e1micas <em>semejantes<\/em> de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n<\/em>. Otro brillante aspecto de esta magn\u00edfica e important\u00edsima pel\u00edcula.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz intenta que el chico que ha rescatado denuncie y d\u00e9 testimonio de lo sucedido, con el fin de saber de Toby y detener a Blake. Sin embargo, no lo consigue. El joven sabe que su condici\u00f3n es de importante indefensi\u00f3n y vulnerabilidad. Una denuncia en contra de Blake, efectivamente, lo dejar\u00eda expuesto a una adversidad importante que, incluso, probablemente le costar\u00eda la vida. La desestimaci\u00f3n del caso, por falta de denuncia y testimonio, hace que Liz le pida ayuda a Jay para entrar a casa de Hector Blake.<\/p>\n\n\n\n<p>Blake sabe de la amenaza a sus privilegios que significa la presencia de Omid en <em>la ciudad<\/em>. Lo contacta nuevamente en su trabajo para amenazarlo con revocar su permiso de estancia en el pa\u00eds, conseguido por el propio Blake. Nuevamente, el joven cae en la trampa para acabar por ser <em>capturado<\/em>. A trav\u00e9s del de celular de Omid, Blake se entera de que Liz es la madre del joven que asesin\u00f3 cuando este \u00faltimo intent\u00f3 rescatar a una de las v\u00edctimas del exjuez; busca a Liz trav\u00e9s de redes sociales, a partir de la revisi\u00f3n de los mensajes entre ella y Omid.<\/p>\n\n\n\n<p>El juez sale una ma\u00f1ana a correr. Olvida algo en su casa y saca de un escondite de la misma una llave para volver a entrar. Liz, quien no ha interrumpido su vigilancia, observa dicho gesto. Sin embargo, es el montaje de una trampa; queda claro para el exjuez que dicha mujer no ha dejado de estar al tanto de sus movimientos cotidianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Es de esta forma que Liz entra a la casa de Blake para buscar alguna pista. Sin embargo, el exjuez, tambi\u00e9n verdugo de su miseria, atrapa a Liz. A pesar de que Liz intenta salir por una puerta, ella es forzada a entrar a casa, ante el trayecto de una corredora que pasa frente al domicilio de Blake. Dicha mujer lleva auriculares, lo cual limita su atenci\u00f3n al mundo. Un claro <em>signo <\/em>de la <em>cotidiana normalizaci\u00f3n <\/em>de nuestra <em>indolencia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz est\u00e1 herida y maniatada ante el cad\u00e1ver de Omid. \u201cEsto es obra tuya\u201d, le dice Blake a Liz. La madre de Toby tiene que presenciar como Blake descuartiza e incinera el cad\u00e1ver del joven, mientras el exjuez le confiesa, conciente de su impunidad, que ha hecho lo mismo con Toby. Vemos en la siguiente secuencia como tambi\u00e9n es incinerada una identificaci\u00f3n de Liz, registro de la serializaci\u00f3n de su cuerpo, a trav\u00e9s de la <em>identidad <\/em>que nos impone el <em>dispositivo <\/em>como registro de nuestra estadio en el mundo, al cual el poder suele <em>abstarernos <\/em>para llevar a cabo el <em>dominio<\/em>, <em>control <\/em>y <em>manejo <\/em>de nuestros cuerpos y sus restos.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de que Liz pidiera una licencia en su trabajo por la dificultad emocional que representaba la situaci\u00f3n que estaba pasando, vemos c\u00f3mo atend\u00eda a Faisal, un joven estudiante de medicina de padres indios que sent\u00eda una gran culpa por decepcionar a sus progenitores: dos migrantes que hab\u00edan trabajado muy duro y hecho todo porque su \u00fanico hijo fuera m\u00e9dico. \u00c9l, sin embargo, quer\u00eda dedicarse al mundo de la computaci\u00f3n. En un acto fallido, Faisal intenta suicidarse, fallando en la dosis de alcohol y somn\u00edferos para lograrlo, algo que a Liz desconcierta, trat\u00e1ndose de un estudiante de medicina que sabe muy bien cual ser\u00eda la dosis exacta para lograr su objetivo. Liz le dice a Faisal que eso demuestra que \u00e9l quiere vivir y que su intento le dice lo mucho que quiere vivir. \u00c9l lo niega, \u00e9l quer\u00eda decirle a sus padres que le han fallado. Liz se desmorona,<\/p>\n\n\n\n<p>Algo semejante pasa con Blake, este \u00faltimo, a pesar de la importante condici\u00f3n de privilegio que acab\u00f3 constituyendo, no cumple con las expectativas de su padre. El exjuez habla del enojo de este \u00faltimo por haber renunciado a ser juez, adem\u00e1s de que su padre deseaba que fuera, nada m\u00e1s y nada menos, Primer Ministro, el puesto m\u00e1s alto del poder pol\u00edtico en Inglaterra. Es entonces que nuevamente nos confrontamos con <em>la moral del sacrificio de uno mismo como acto de gratitud ante los favores recibidos<\/em>, evidente muchas veces en la relaci\u00f3n que solemos llevar a cabo con nuestros padres a trav\u00e9s de sus expectativas. M\u00e1s all\u00e1 del evidente papel de la <em>culpa <\/em>en estos procesos y de lo <em>problem\u00e1tico <\/em>de entender al <em>sacrificio <\/em>como un acto de <em>gratitud<\/em>, habr\u00eda que pensar si nuestra moral o, por lo menos una moral de este tipo, no nos est\u00e1 cosificando al convertirnos en <em>objetos eficientes<\/em> <em>de consumo <\/em>del deseo de los dem\u00e1s, adem\u00e1s de una fuente de <em>producci\u00f3n <\/em>del mismo. \u00bfNo es ello convertirnos en los <em>medios <\/em>para la satisfacci\u00f3n de los <em>intereses privados <\/em>de los dem\u00e1s?. Vemos la agudeza del discurso del <em>film<\/em>; una sociedad <em>perversa <\/em>que se ha constituido desde dicha l\u00f3gica, a trav\u00e9s de las relaciones que llevamos a cabo desde el \u00e1mbito m\u00e1s \u00edntimo en el que se enra\u00edzan nuestros m\u00e1s profundo <em>afectos<\/em>: nuestra familia de origen.<\/p>\n\n\n\n<p>Liz ha desaparecido. Jay se siente <em>responsable <\/em>por la desaparici\u00f3n de ella y de su amigo. Ello sucede en medio de un momento complicado en el que Naz se siente excluida de la vida de Jay. Este \u00faltimo, claramente, tiene importantes secretos que no quiere compartir con ella para protegerla junto con su hijo, Aydan. Ella le cuestiona si tal falta de confianza puede ser compatible con la <em>reciprocidad <\/em>y <em>solidaridad <\/em>de una familia. Es importante preguntarse por lo que <em>compartimos <\/em>y que, efectivamente, nos une y nos hace <em>familia<\/em>, con todo y lo complejo de tales lealtades que hacen uni\u00f3n y n\u00facleo. Naz no soporta la discrecionalidad de su pareja y decide irse de casa en los mejores t\u00e9rminos posibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos aqu\u00ed la complejidad de nuestra <em>intimidad <\/em>cuando hay v\u00ednculos que se basan en <em>compartirla<\/em>; lo susceptible de dicha <em>habitaci\u00f3n de nosotros mismos<\/em>, que tambi\u00e9n implica el leg\u00edtimo derecho que todos tenemos al <em>secreto <\/em>como parte del <em>cuidado de nosotros mismos<\/em>. Dif\u00edcilmente alguien que no es capaz de cuidar de su intimidad podr\u00e1 cuidar de alguien m\u00e1s. Jay es una persona que hace lo que puede, desde las adversidades que ponen en peligro su libertad \u2012en m\u00e1s de un sentido\u2012; alguien que se confronta con los l\u00edmites de su libertad para lograr la compleja y dificil\u00edsima labor de cumplir con sus responsabilidades m\u00e1s importantes. Jay no s\u00f3lo tiene la <em>responsabilidad <\/em>de sostener econ\u00f3micamente a su familia \u2012eso no basta para ser un buen padre\u2012 tiene la importante misi\u00f3n de ser el mejor padre posible para Aydan y, quiz\u00e1, \u2012si Naz decide volver con \u00e9l\u2012 ser la mejor pareja posible para la madre de su hijo. Lo anterior, como parte del acuerdo que Naz no siente correspondido.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos c\u00f3mo el joven trata de ayudar, en la <em>medida de sus posibilidades<\/em>,a la familia que ha constituido con Toby y Liz, sin fragilizar a Naz y a Aydan, este \u00faltimo lo <em>necesita<\/em>, le dice Naz a Jay. Una <em>necesidad <\/em>manifiesta en la <em>misi\u00f3n <\/em>de ser padre, que en m\u00e1s de un momento de la pel\u00edcula se ve <em>problematizada<\/em>. Los ejemplos van desde la relaci\u00f3n entre Toby y Liz, pasando por la relaci\u00f3n entre Omid y sus padres que lo han desheredado, al igual que los padres de Naz que la han expulsado de la familia, hasta la terrible relaci\u00f3n entre Hector Blake y su padre. Este \u00faltimo, por cierto, \u2012al igual que Hector\u2012 acab\u00f3 contribuyendo a la destrucci\u00f3n de su pareja. As\u00ed de complejo puede ser <em>querer<\/em>, un ejercicio de nuestra libertad que no necesariamente es sin\u00f3nimo de <em>amar<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay, <em>arrepentido<\/em>, ingresa a la casa del exjuez. Sin saberlo, parece que intenta acabar con Blake con una pala de <em>cricket<\/em> semejante a la que mat\u00f3 a su amigo. Sin embargo, el juez se defiende. Tras una ardua batalla, Jay logra someter al juez para repetir una s\u00f3la pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 les has hecho?\u201d. En ese momento, la c\u00e1mara hace un <em>close up<\/em> a una foto sobre la pared en la que est\u00e1 Hector cuando era ni\u00f1o. La foto enmarcada ha quedado con el cristal roto, al chocar la cabeza del juez \u2012signo de su conciencia\u2012 con dicha imagen, durante el forcejeo con Jay. Estamos ante el signo de una herida; el abismo que constituye <em>el olvido<\/em> del ni\u00f1o que fue Hector Blake, desde el momento en que la compleja vida de los adultos lo lastim\u00f3 lo suficiente como para decidir convertirse en lo que es.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay, nuevamente, hace lo que puede; ha llamado a la polic\u00eda, no sin antes rescatar del s\u00f3tano a otra v\u00edctima de Blake. Jay mantiene su anonimato escapando del lugar, recibe una llamada de Naz para saber c\u00f3mo est\u00e1. Vemos en el rostro de Jay todo su duelo y remordimiento; una consciencia que no debemos confundir con la <em>culpa <\/em>como inducci\u00f3n al <em>control<\/em>; la culpa como carga del peso muerto que los dem\u00e1s suelen poner sobre nuestra espalda para dominarnos a trav\u00e9s de la negaci\u00f3n de la legitimidad de nuestros errores; los equ\u00edvocos de seres finitos y falibles.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parecer\u00eda injusto decir que Jay se equivoc\u00f3 y su acto lo redime. Jay siempre hizo lo que pudo para proteger a su familia, manifestando la <em>autonom\u00eda <\/em>de su <em>consciencia<\/em>. Ello no demerita de manera alguna el <em>coraje <\/em>de su hero\u00edsmo, llevando a cabo un acto que pudo haber constituido el riesgo de un <em>sacrificio <\/em>semejante al de Toby, tambi\u00e9n a cambio de nada, incluso a pesar de la aportaci\u00f3n que las consecuencias de sus actos constituyan para su conciencia; algo muy relativo cuando se ha perdido tanto. Estamos ante un an\u00f3nimo y humilde joven negro de ascendencia migrante que, sin embargo, ha sido capaz de convertirse en h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p>Jay se enter\u00f3 gracias a Naz de la participaci\u00f3n de Hector Blake en el tricentenario de la escuela en la cual estudi\u00f3 el exjuez. Uno de los compa\u00f1eros del exjuez es asesor del proceso de titulaci\u00f3n de Naz, quien llev\u00f3 a cabo un trabajo sobre la circunstancia legal de los migrantes en Reino Unido. A Blake se le ofrece el documento en cuesti\u00f3n para obtener su r\u00e9plica. Su gesto lo dice todo: lejos de la mirada de los dem\u00e1s, el exjuez desecha la tesis en un bote de basura. Es sugerente pensar que, ante los cambios ideol\u00f3gicos de la historia reciente de Gran Breta\u00f1a, orientados al seguimiento de una pol\u00edtica m\u00e1s progresista y menos conservadora, Blake, a favor de sus <em>privilegios e intereses<\/em>, haya constituido una m\u00e1scara social m\u00e1s favorable con la <em>producci\u00f3n <\/em>y <em>consumo <\/em>de la <em>pol\u00edtica <\/em>en su pa\u00eds como fen\u00f3meno <em>econ\u00f3mico<\/em>. Queda claro que el exjuez est\u00e1 lejos de no ser tan conservador y racista como lo fueron sus antepasados, algo que Toby hab\u00eda inferido. Tan s\u00f3lo se adapt\u00f3 a los nuevos tiempos; la moral imperante que se sostiene con el truco m\u00e1s viejo del mundo: declararse como alguien que est\u00e1 del lado de los \u201cbuenos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Finalmente, vemos que Jay, adem\u00e1s de capturar a Blake, le rinde homenaje a su amigo, preservando su memoria con un gesto <em>fraternal<\/em>, el de la <em>misi\u00f3n<\/em> que tambi\u00e9n los un\u00eda: contribuir a lo mejor de un mundo lacerado por la <em>injustica del privilegio<\/em>. En la pared sobre la que se encontr\u00f3 sometido al juez se puede leer: \u201cYo estuve aqu\u00ed\u201d; la declaraci\u00f3n de la presencia de todos aquellos que han sido v\u00edctimas de <em>la injusticia del privilegio <\/em>como lo fueron Toby, Liz y las dem\u00e1s v\u00edctimas de Hector Blake. Bien dec\u00eda San Agust\u00edn: \u201cAquellos que amamos y perdimos ya no est\u00e1n donde estaban, ahora est\u00e1n donde estamos nosotros\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cPara que triunfe el mal, s\u00f3lo es necesario que los buenos no hagan nada\u201d Edmund Burke Hace tiempo escuch\u00e9 la frase: \u201cHay ocasiones en que la lucha es un deber\u201d. Es claro que quien la dijo lo dec\u00eda en un sentido moral. No me parece desafortunad dicho posicionamiento. 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