{"id":305,"date":"2023-02-22T20:31:55","date_gmt":"2023-02-22T20:31:55","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/?p=305"},"modified":"2023-02-22T20:31:56","modified_gmt":"2023-02-22T20:31:56","slug":"el-abismo-que-somos-y-la-carcel-de-nuestra-circunstancia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2023\/02\/22\/el-abismo-que-somos-y-la-carcel-de-nuestra-circunstancia\/","title":{"rendered":"El abismo que somos y la c\u00e1rcel de nuestra circunstancia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"631\" src=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909-1024x631.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-306\" srcset=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909-1024x631.jpg 1024w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909-300x185.jpg 300w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909-768x474.jpg 768w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/02\/disexo_sin_txtulo_-_2022-08-30t130855_200_crop1661875754136.jpg_1435833909.jpg 1200w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cHoy miramos el mundo sobre la base del g\u00e9nero policial,<\/em> <em>hoy vemos la realidad bajo la forma del crimen\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Bertolt Brecht<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No hay certeza alguna de quien amamos; jam\u00e1s podremos conocer a nuestros amantes plenamente. Tal imposibilidad nos confronta con la falta de certeza acerca de nosotros mismos; jam\u00e1s nos conoceremos plenamente, siempre nos estamos encontrando con nosotros mismos porque siempre nos estamos conociendo, al grado de no dejar de descubrir \u2012de la mejor y la peor manera\u2012 aquello de lo cual jam\u00e1s nos cre\u00edmos capaces. No podemos esperar nada de los dem\u00e1s porque puede ser dif\u00edcil \u2012sobre todo en las m\u00e1s importantes situaciones de la vida\u2012 tener certeza alguna de qu\u00e9 esperar de nosotros mismos; el amor implica una voluntad de suerte, un riesgo que confirma que vivir es estar en peligro.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Amor Adulto <\/em>es una pel\u00edcula danesa del a\u00f1o pasado. \u00c9sta \u00faltima nos muestra la perversa manera en la que nuestras din\u00e1micas de <em>consumo<\/em> \u2012inextricablemente vinculadas con nuestro <em>deseo<\/em>\u2012 pueden manifestar la ra\u00edz m\u00e1s profunda y <em>problem\u00e1tica <\/em>de nuestra voluntad; la posibilidad de descubrir acciones de las cuales jam\u00e1s cre\u00edmos ser capaces; ejercicios de nuestra libertad que nos confrontan con nuestra <em>angustia <\/em>como <em>sensaci\u00f3n <\/em>de la <em>finitud <\/em>de nuestro cuerpo y, por lo tanto, como fen\u00f3meno de nuestra conciencia. Una pel\u00edcula que, nuevamente, nos demuestra que no hay crimen perfecto, adem\u00e1s de ser capaz de evidenciar c\u00f3mo podemos llegar a subestimar nuestra <em>querencia<\/em>, al grado de no advertir la <em>inconmensurabilidad <\/em>de nuestra <em>pasi\u00f3n <\/em>como parte de la <em>incertidumbre <\/em>de lo que <em>puede<\/em> <em>un cuerpo<\/em>, con toda la <em>problematicidad <\/em>que ello implica.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La pel\u00edcula se estructura a trav\u00e9s de una conversaci\u00f3n entre un padre, Holger, y su hija; un detective que le comparte sus <em>solventes <\/em>deducciones a un ser tan querido, en relaci\u00f3n con un caso que no pudo cerrar por falta de pruebas. Como veremos, m\u00e1s que un acto de remordimiento profesional, la pl\u00e1tica que vertebra buena parte de las im\u00e1genes del film tiene un sentido m\u00e1s \u00edntimo, personal y profundo. Dicho polic\u00eda, m\u00e1s que el responsable principal del caso que le da tema y materia al film, es un padre que piensa en el bienestar de su hija; intenta contribuir a la protecci\u00f3n de esta \u00faltima, a trav\u00e9s de un di\u00e1logo capaz de una importante reflexi\u00f3n acerca del amor y el matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente estamos ante un film que trata de la relaci\u00f3n entre padres e hijos, al igual que del v\u00ednculo entre quienes han decidido casarse, tener una pareja de manera <em>institucional<\/em>, poniendo especial \u00e9nfasis en dicho tipo de acuerdos; la relaci\u00f3n de tal clase de <em>compromisos<\/em> como fen\u00f3menos <em>p\u00fablicos <\/em>de nuestra <em>vida civil<\/em>, al igual que sus implicaciones econ\u00f3micas y legales, cuando se formalizan ante la <em>autoridad <\/em>del Estado como <em>dispositivo<\/em>. Sin embargo, esto \u00faltimo es importante porque, nuevamente, se trata de una pel\u00edcula que evidencia la compleja <em>relevancia<\/em> de nuestros <em>afectos <\/em>m\u00e1s \u00edntimos en las decisiones trascendentales de nuestra vida como <em>animales pol\u00edticos y sociales <\/em>que, por lo tanto, repercuten en nuestras <em>formas de vida<\/em>, evidenciando la manera tan <em>problem\u00e1tica <\/em>en la que podemos llegar a <em>ejercer <\/em>el poder \u2012o incluso <em>detentarlo<\/em>\u2012, al igual que la manera en la cual podemos quedar <em>sujetos <\/em>al mismo, incluso <em>ejerci\u00e9ndolo <\/em>o <em>detent\u00e1ndolo <\/em>a trav\u00e9s del <em>privilegio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca es superficial pensar en lo particular que puede ser la circunstancia de una familia, todo lo contrario, muchas veces obviamos lo especial que puede ser tal aspecto de nuestras vidas, precipit\u00e1ndonos al juicio f\u00e1cil, acabando por constituir <em>im\u00e1genes<\/em>, <em>imaginaciones<\/em> e <em>imaginarios<\/em> correspondientes con nuestros <em>prejuicios<\/em>, ante la falta de conocimiento de causa. Ser\u00eda sugerente pensar si ello se debe a la inercia de tender cada vez m\u00e1s a una vida supeditada a una contundente <em>normalizaci\u00f3n <\/em>y <em>homologaci\u00f3n <\/em>de nuestros estadios del mundo, a trav\u00e9s de nuestros <em>h\u00e1bitos <\/em>de consumo y producci\u00f3n como fen\u00f3menos estructurantes de nuestras <em>problem\u00e1ticas formas de vida<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos ante un padre, una madre y un hijo, ciudadanos legales de uno de los pa\u00edses m\u00e1s <em>privilegiados <\/em>del mundo: Dinamarca. Christian es un hombre del cual podemos inferir su origen <em>extranjero<\/em> \u2012Dar Salim, el actor que interpreta a Christian, es de origen \u00e1rabe. Ha logrado constituir un pr\u00f3spero negocio dedicado a la construcci\u00f3n, al lado de su amigo, Peter. Ello ha implicado la capacitaci\u00f3n de Christian como factotum \u2012una persona de la plena confianza de otra que, en nombre de esta \u00faltima, administra sus principales negocios\u2012, adem\u00e1s de tambi\u00e9n formarse como ingeniero. Con tales antecedentes, ambos socios se dieron a la b\u00fasqueda de oportunidades para lograr afianzar su empresa.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora, esposa de Christian, es una antigua violinista sumamente talentosa; gan\u00f3 varios concursos y fue admitida en la Real Academia Danesa de M\u00fasica. Sin embargo, ha abandonado su carrera desde hace veinte a\u00f1os. La raz\u00f3n de tal renuncia est\u00e1 inextricablemente relacionada con el esfuerzo invertido por Christian para conseguir dicha prosperidad. Se trata de un hombre que tuvo que constituir un vocaci\u00f3n para lograr sus objetivos, como fundamento para garantizar el bienestar de su familia; un nivel de vida correspondiente, no necesariamente con acceder a determinados lujos, sino con la satisfacci\u00f3n de las importantes y leg\u00edtimas necesidades que le demanda su particular <em>circunstancia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Por la misma raz\u00f3n, Leonora tuvo que renunciar a su vocaci\u00f3n para <em>cuidar<\/em> de su familia, la cual, como ya he advertido, requiere una <em>atenci\u00f3n especial<\/em>. Ambos personajes est\u00e1n <em>unidos <\/em>por un mismo amor que los ha llevado a importantes riesgos y sacrificios; un amor \u00fanico, probablemente uno de los m\u00e1s importantes que \u2012en la mayor\u00eda de los casos\u2012 es el \u00fanico amor incondicional del cual es capaz el ser humano: el amor por un hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Johan, el hijo de ambos, desde ni\u00f1o ha tenido una trayectoria vital sumamente compleja por lo delicado de su estado de salud. Su fr\u00e1gil condici\u00f3n ha demandado un importante esfuerzo por parte de sus padres, angustia que tambi\u00e9n ha acompa\u00f1ado el padecimiento de la particular fragilidad del cuerpo del ahora adolescente. Tal <em>situaci\u00f3n<\/em> lo ha llevado a sufrir significativas discapacidades motrices, adem\u00e1s de estar asediado por un sensible riesgo de morir. Tal es la raz\u00f3n por la cual Leonora, desde el nacimiento del chico, no ha dejado de participar y estar al frente de todo momento y decisi\u00f3n necesarios para la protecci\u00f3n y cuidado de su ser m\u00e1s amado, contando siempre con la presencia y respaldo de Christian. Dicha <em>situaci\u00f3n <\/em>ha <em>constituido<\/em> un importante pacto entre la pareja; un acuerdo en el que Christian ofrece el soporte de las condiciones materiales necesarias para el cuidado y protecci\u00f3n de Johan, mientras Leonora lo cuida y atiende.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9ste ha sido el motivo principal de la vida de ambos; algo tan obvio como cuidar de su hijo; el compromiso <em>intr\u00ednseco <\/em>a toda maternidad y paternidad, en este caso radicalizado por lo especial del terrible miedo de perder a ser tan querido. \u00bfQu\u00e9 tan en serio se han tomado dicha <em>responsabilidad <\/em>aquellos que han decidido ser padres? o \u00bfqu\u00e9 tan <em>conscientes <\/em>han sido de tal decisi\u00f3n?; \u00bfen verdad quienes han optado por la <em>paternidad <\/em>o la <em>maternidad <\/em>pueden decir sin reparos que son padres <em>responsables <\/em>capaces de una <em>misi\u00f3n <\/em>tan importante?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo hago estas preguntas porque me parecen importantes, no hay af\u00e1n alguno de juzgar a nadie, mi inter\u00e9s es <em>comprender<\/em>. En mi caso, no soy padre y creo que estoy muy lejos de <em>entender <\/em>que clase de amor tiene un padre por un hijo, mucho menos qu\u00e9 clase de amor tiene una madre por sus hijos; apenas tales posibilidades me son inferibles a trav\u00e9s de los actos de tales fen\u00f3menos, de los cuales no siempre el ser humano es capaz. Tambi\u00e9n hay padres y madres terribles que ponen a los hijos, con toda la indefensi\u00f3n caracter\u00edstica de la infancia, en medio del fuego cruzado que puede ser la compleja vida de los adultos.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, tratando de ser justo, lo que puedo inferir en m\u00e1s de un caso es que la posibilidad de ser el mejor padre posible est\u00e1 atravesada por una <em>constante <\/em>sucesi\u00f3n de <em>errores <\/em>de todo tipo, desde los m\u00e1s insignificantes hasta los m\u00e1s graves. No confundir a estos \u00faltimos con fen\u00f3menos <em>deliberados <\/em>de <em>crueldad <\/em>y <em>violencia ileg\u00edtima<\/em>. Una cosa es un error, otra llevar a cabo deliberadamente fen\u00f3menos de estupidez e injusticia \u2012bastante <em>problem\u00e1ticos <\/em>y <em>constantes <\/em>en el caso de los supuestos adultos\u2012, aquello identificable con lo que Kant llama: <em>mal radical<\/em>. Parafraseando a Nietzsche: podemos aspirar a una \u00e9tica m\u00e1s all\u00e1 del bien y el mal que apueste a la <em>comprensi\u00f3n <\/em>en contra del <em>juicio f\u00e1cil<\/em>. Sin embargo, no hay \u00e9tica m\u00e1s all\u00e1 de <em>lo bueno <\/em>y <em>de lo malo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian ha trabajado todo este tiempo para ser m\u00e1s que un padre proveedor; un hombre capaz de asegurar las condiciones econ\u00f3micas necesarias para tener acceso a la infraestructura que salve la vida de su hijo; condiciones materiales sumamente costosas y especializadas que, para m\u00e1s de uno en el mundo, implicar\u00edan un importante sacrificio. Ello lo ha llevado a asumir un riesgo que ha constituido con Leonora una <em>comunidad inconfesable<\/em>; Christian, en su momento, tom\u00f3 una decisi\u00f3n sumamente importante y con <em>posibles<\/em> terribles consecuencias para lograr tener siempre el dinero suficiente para que su hijo pudiera sobrevivir. Vemos en ello c\u00f3mo nuestro deseo puede ser una trampa. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo juzgar tan a la ligera dicha decisi\u00f3n si ese deseo corresponde con salvar y proteger a quienes m\u00e1s amamos, en especial si se trata de un <em>fin en s\u00ed mismo <\/em>como lo es un ser humano, especialmente trat\u00e1ndose de un ser \u00fanico e inestimable como los es un hijo para la mayor\u00eda de los padres?<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo del film, a partir de estos elementos, la charla entre el detective y su hija \u2012entre un padre y su hija\u2012 a modo de ejercicio imaginario, proveer\u00e1 muchas de las secuencias que veremos en el largometraje, al igual que el despliegue de sus potencias <em>narrativas<\/em>; inferencias y conjeturas de dos cr\u00edmenes no resueltos, parte de un mismo caso.<\/p>\n\n\n\n<p>Una de las primeras secuencias del film es de singular cotidianidad: Christian recibe mensajes en su tel\u00e9fono a las tres cincuenta y cinco de la ma\u00f1ana. Trata de excusarse diciendo que son de su socio, Peter. Leonora no queda convencida de que su socio tenga que hablarle a su esposo a tan altas horas de la noche. Leonora le pide a Christian que le deje ver los mensajes de su celular, su esposo se niega a tal consentimiento. Christian considera que dicho acto es invasivo, adem\u00e1s de una vulneraci\u00f3n de la confianza opuesta a los principios que unen a un matrimonio. Sin embargo, ella insiste. \u00c9l se excusa afirmando que Peter le escribe tan tarde porque est\u00e1 en una relaci\u00f3n secreta con una mujer que Leonora conoce y prometi\u00f3 guardar el secreto. A Leonora no le importa la lealtad que implica tal voluntad de parte de un amigo; le hace ver a Christian que acaba de traicionar dicha confianza, al hablarle de la <em>aventura <\/em>de Peter. Ante la insistencia de Leonora, Christian azota contra la pared su <em>dispositivo<\/em>, estrope\u00e1ndolo para proteger su confidencialidad.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00f3mo ya se habr\u00e1 advertido, hay momentos en que la reflexi\u00f3n que uno pueda llevar a cabo acerca de determinados fen\u00f3menos est\u00e1 rebasada por las materialidades concretas de su respectiva experiencia. En mi caso, me parece pertinente aclarar que nunca he estado casado y tampoco he vivido en pareja. Sin embargo, me parece importante poner sobre la mesa el t\u00f3pico de nuestro derecho al secreto \u2012fen\u00f3meno que constituye nuestra intimidad como <em>cuerpos vivos <\/em>ante lo <em>intransferible <\/em>de nuestra <em>sensaci\u00f3n<\/em>; una posibilidad de <em>construir <\/em>un espacio de <em>liberaci\u00f3n <\/em>en el que podemos <em>encontrarnos <\/em>en el territorio de nosotros mismos. Dicho tema adquiere principal relevancia en relaci\u00f3n con aquellos <em>v\u00ednculos<\/em>, <em>acuerdos <\/em>y <em>relaciones <\/em>que se basan en <em>compartir <\/em>nuestra <em>intimidad <\/em>y buena parte de lo m\u00e1s importante de nosotros mismos. \u00bfCu\u00e1les son los l\u00edmites de tal posibilidad en un matrimonio?; \u00bfhasta qu\u00e9 punto podemos llegar a correr el peligro de destruirnos a nosotros mismos, al igual que a quienes queremos, por no saber poner l\u00edmites a nuestra voluntad de <em>compartir <\/em>con quien amamos qui\u00e9nes somos o creer que tenemos derecho a tener acceso \u00fanico y privilegiado a todo el tiempo, espacio y mundo de los dem\u00e1s?; \u00bfno ser\u00eda un acto de amor, de la generosidad que se supone <em>significa<\/em> dicho <em>afecto<\/em>, respetar tal l\u00edmite como reconocimiento de que ello es un <em>principio <\/em>del <em>cuidado de nosotros mismos<\/em>? Estos \u00faltimos cuestionamientos los hago desde mi muy particular posicionamiento: hombre soltero, jam\u00e1s casado y que nunca ha vivido en pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparentemente, Leonora se ha dado cuenta de su error. A la ma\u00f1ana siguiente se ha ofrecido a llevar a reparar el celular de Christian, a lo cual este \u00faltimo se niega, afirmando que el celular ya era viejo, por lo cual decide cambiarlo. Es sugerente pensar en esta \u00faltima afirmaci\u00f3n como signo de <em>consumo<\/em>, ya que, como podemos inferir, efectivamente, Christian est\u00e1 resguardando un <em>sensible <\/em>y <em>vol\u00e1til <\/em>fen\u00f3meno de sus intimidad, el cual est\u00e1 implicado en una relevante <em>novedad <\/em>en su vida. Esta \u00faltima, marcada por el pacto y el acuerdo de un matrimonio unido por la misi\u00f3n angustiante de salvar la vida de su ser m\u00e1s querido. Christian va a cambiar algo m\u00e1s que su celular, probablemente igual de <em>consumido <\/em>por los a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian se ha enamorado. Los mensajes que recibi\u00f3 aquella noche a las tres cincuenta y cinco de la ma\u00f1ana proven\u00edan de una joven arquitecta que trabaja para \u00e9l, llamada Xenia. A la ma\u00f1ana siguiente de aquel episodio, cuando Christian llega a trabajar, su amante le pregunta por el contenido de los mensajes enviados. \u00c9l le explica la situaci\u00f3n, le comenta a Xenia que no tuvo oportunidad de leerlos. En un acto de angustia, Xenia le pidi\u00f3 a Christian en dichos mensajes que se decidiera entre ella y Leonora. Christian le pide tiempo al advertir el enojo de su amante, quien cre\u00eda que \u00e9l hab\u00eda decidido quedarse a su lado. Xenia quiere todo de Christian, le dice la arquitecta, lo cual implica la <em>satisfacci\u00f3n <\/em>del deseo de la joven de ser madre. \u00c9l afirma tambi\u00e9n corresponder con tal expectativa. Pronto son capaces de reconciliarse, no sin antes permitirse un sutil juego sexual a escondidas \u2012como siempre\u2012 en una casa en construcci\u00f3n \u2012probable signo de las expectativas de Xenia en relaci\u00f3n con Christian\u2012 con el cual se contiene la discusi\u00f3n entre ambos, prologando la disyuntiva.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo largo de este trabajo utilizar\u00e9 la palabra: \u2018amante\u2019en su sentido m\u00e1s literal, tratando de ir m\u00e1s all\u00e1 de la acepci\u00f3n m\u00e1s cotidiana que le solemos dar: una persona que constituye una relaci\u00f3n secreta con alguien que integra una relaci\u00f3n de manera p\u00fablica con otra persona. En caso de tener que recurrir a esta acepci\u00f3n tradicional de dicho t\u00e9rmino, har\u00e9 el se\u00f1alamiento correspondiente.<\/p>\n\n\n\n<p>Solemos creer que nuestras relaciones se legitiman por la <em>aparente <\/em>transparencia que <em>supuestamente <\/em>implica un reconocimiento p\u00fablico de las mismas y sus integrantes. Dicho <em>reconocimiento<\/em> nos sujeta a la mirada y atenci\u00f3n de los dem\u00e1s. \u00bfPor qu\u00e9 hacemos p\u00fablicos tal clase de acuerdos que s\u00f3lo tendr\u00edan que incumbirle a los implicados?; \u00bfser\u00e1 una manera de proteger nuestra <em>propiedad <\/em>del otro \u2012perversa ilusi\u00f3n\u2012 haciendo de los dem\u00e1s <em>testigos vigilantes <\/em>de la misma?<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Xenia, podemos inferir en tal <em>circunstancia <\/em>lo parad\u00f3jico de nuestra libertad; podemos ser capaces de aceptar el acuerdo de relacionarnos con alguien m\u00e1s que ya tenga un <em>compromiso <\/em>previo con otro <em>amante<\/em>. Sin embargo, solemos ser incapaces de aceptar que el deseo de aquellos que amamos no nos sea exclusivo. No intento juzgar ni a Xenia ni a quien haya aceptado alguna vez en su vida dicha circunstancias \u2012muchos hemos estado en tan compleja situaci\u00f3n\u2012, tan s\u00f3lo problematizo para <em>comprender<\/em>. Somos <em>animales territoriales <\/em>cuyos celos son fen\u00f3meno del cuerpo vivo. Esto \u00faltimo no es ninguna justificaci\u00f3n para la crueldad derivada de dicha <em>adolescencia<\/em>, todo lo contrario, evidencia ante nosotros mismos lo responsables que somos de lo que <em>sentimos<\/em>; lo que nos <em>pasa <\/em>como fen\u00f3meno de nuestra <em>sensibilidad<\/em>, y, por lo tanto, m\u00e1s que juicio, requiere <em>comprensi\u00f3n <\/em>para asumir la <em>responsabilidad <\/em>de dicho fen\u00f3meno como elemento <em>determinante <\/em>ante nuestra libertad y su ejercicio.<\/p>\n\n\n\n<p>La manifestaci\u00f3n de la <em>materialidad<\/em> de nuestros cuerpos tiene su <em>legitimidad<\/em>. Sin embargo, ello no anula que, ante su <em>determinaci\u00f3n<\/em>,dejemos de ser lo suficientemente libres como para posicionarnos de la mejor manera ante sus fen\u00f3menos, en el mejor de los casos, con el fin de <em>comprenderlos <\/em>m\u00e1s que de juzgarlos, insisto. Ello implica la <em>posibilidad libertaria <\/em>de <em>habitar nuestros cuerpos<\/em>,en lugar de hacer del cuerpo una c\u00e1rcel a trav\u00e9s de nuestra <em>represi\u00f3n<\/em>. Esta \u00faltima postura puede implicar la <em>irresponsable <\/em>actitud de asumir como una <em>anomal\u00eda<\/em> la <em>determinaci\u00f3n <\/em>de la <em>finitud de nuestros cuerpos<\/em>; la <em>vibrante<\/em> <em>compulsi\u00f3n <\/em>del mismo como <em>cuestionable<\/em> excusas de <em>psic\u00f3patas<\/em>, <em>soci\u00f3patas <\/em>y <em>resentidos<\/em> \u2012llamados as\u00ed coloquialmente\u2012 capaces de terribles ejercicios de <em>apropiaci\u00f3n <\/em>de los cuerpos, lo cual puede llegar a distar bastante de ser equiparable con las leg\u00edtimas y advertibles condiciones de una <em>enfermedad<\/em>, con todo lo problem\u00e1tico que puede ser un <em>diagn\u00f3stico<\/em>. Se trata de seres que ejercen de manera <em>perversa <\/em>su libertad y que excusan la conducta derivada de su <em>malestar <\/em>con la ostentaci\u00f3n del <em>padecimiento<\/em> de una supuesta enfermedad de sus cuerpos. Una de tantas posibilidades perversas de nuestra capacidad de constituir <em>racionalizaciones<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f3lo quiero poner sobre la mesa dicho extremo cotidiano como parte de mi reflexi\u00f3n. Como veremos, ser\u00eda sumamente injusto considerar a Xenia de esa forma. Es clara la <em>angustia <\/em>que le provoca su <em>deseo<\/em>, sin embargo, desde la <em>adolescencia de la finitud de su cuerpo <\/em>implicada en su <em>ego\u00edsmo<\/em>, no es capaz de los actos terribles del cual s\u00ed ser\u00e1 capaz otro personaje como ejercicio de <em>ego\u00edsmo <\/em>y <em>propiedad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora oculta que no queda <em>satisfecha<\/em> con la reconciliaci\u00f3n ante el exabrupto entre ella y su esposo. Se trata de una personalidad voluntariosa, lo cual queda claro en una secuencia del film en la que no est\u00e1 satisfecha por lo que considera el cobro excesivo de una tarjeta recargable, necesaria para <em>satisfacer<\/em> el servicio del lavado de su auto. Leonora considera que siempre queda un excedente no rembolsable que no puede ser utilizado para dicho consumo porque para hacer uso del cr\u00e9dito obtenido debe hacer la carga m\u00e1xima de la tarjeta, generando una nueva cantidad sobrante, semejante a la supuestamente recuperada; una t\u00edpica inducci\u00f3n al consumo a la que tienden los servicios electr\u00f3nicos actuales que obligan a renovar el consumo como fen\u00f3meno de nuestro <em>deseo<\/em>, para quedar sujetos a una <em>satisfacci\u00f3n <\/em>del mismo que jam\u00e1s acaba por realizarse. Vemos en ello un <em>signo <\/em>de lo que puede ser el matrimonio como fen\u00f3meno de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n <\/em>de los <em>cuerpos <\/em>en las sociedades <em>contempor\u00e1neas<\/em>. En esto ahondaremos con mayor especificidad m\u00e1s adelante. Hay que advertir el papel del <em>apego <\/em>en dicha din\u00e1mica; vemos el apego de Leonora activando la estrategia del mercado actualizadora del <em>consumo<\/em>,cuyo principio es la <em>insatisfacci\u00f3n<\/em> del <em>deseo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora trata de saber el contenido de los mensajes que su marido no quiso que viera. Usando la excusa de que Christian fue quien abri\u00f3 la cuenta de su plan de telefon\u00eda, por lo cual es el titular de la misma, trata de ver la posibilidad de recuperar dicha conversaci\u00f3n. Por la raz\u00f3n antes planteada, ve frustrado su plan. Mientras tanto, hace un poco de <em>ingenier\u00eda social <\/em>revisando las redes sociales de su esposo. En ellas encuentra fotos de momentos de singular alegr\u00eda, tomadas en el contexto labora de Christian. Dichas <em>capturas<\/em> le parecen sospechosas a la protagonista; im\u00e1genes en las que \u00e9l est\u00e1 sonriente al lado de Xenia, mientras trabajan en el montaje de una de las construcciones de la empresa que dirigen Christian y Peter. Tambi\u00e9n accede al perfil de quien infiere es su rival, confirmando que es empleada de su esposo. Leonora empieza a hacer inferencias con el fin de atar cabos.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos en la secuencia siguiente c\u00f3mo Leonora intenta seducir a Christian, mientras ambos se preparan para salir a un compromiso. Sin embargo, las sospechas de ella se agudizan cuando \u00e9l impone su prisa para no <em>consentir <\/em>el flirteo. \u201cHa pasado mucho tiempo, \u00bfno?\u201d, le dice ella; una clara referencia a la constante falta de intimidad de la pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>El compromiso al que ambos asisten es una celebraci\u00f3n. Christian festeja un aniversario m\u00e1s de su empresa. En el discurso que da en dicho encuentro, Christian celebra la sagacidad y car\u00e1cter visionario de una arquitecta emprendedora como Xenia, capaz de contribuir al desarrollo de la constructora, al proponer el dise\u00f1o inteligente de construcciones hechas con materiales biodegradables que no contaminan al planeta, por estar procesados a base de energ\u00eda neutra en carbono. Christian reconoce la contribuci\u00f3n de tal idea como parte de la generaci\u00f3n de un mundo mejor. Leonora ve con suspicacia y angustia la centralidad de Xenia en dicha celebraci\u00f3n y la manera en la cual convive con su esposo.<\/p>\n\n\n\n<p>Recordemos que las im\u00e1genes que vemos son parte tambi\u00e9n de un ejercicio de imaginaci\u00f3n por parte de Holger, el detective que habla con su hija acerca de los sospechosos del caso que nunca pudo resolver. Es aqu\u00ed cuando vemos una imagen en la que se manifiesta la volatilidad de nuestra memoria o, mejor dicho, de nuestro <em>recuerdo<\/em> como proceso inextricablemente imaginario, en relaci\u00f3n, por supuesto, con el proceso <em>imaginario <\/em>y <em>estructurante<\/em> implicado en toda <em>inferencia<\/em>, en este caso la del detective, en cuyo discurso nos enteramos tanto de estos personajes como de las <em>opacidades <\/em>de nuestra <em>circunstancia<\/em>; densidades ontol\u00f3gicas que confirman que, en m\u00e1s de un momento, la <em>ficci\u00f3n <\/em>completa los vac\u00edos de nuestra existencia, siendo capaz de articularla para lograra cierta coherencia. En m\u00e1s de un <em>sentido<\/em>, \u00bfqu\u00e9 tanto <em>ficcionamos <\/em>la vida para <em>sobrevivirla<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>En el caso de Leonora, podemos advertir lo que parece ser el fruto de una <em>imaginaci\u00f3n <\/em>que se fue por la mala deriva \u2012dir\u00eda Gaston Bachelard\u2012 en relaci\u00f3n con su <em>impresi\u00f3n <\/em>de la convivencia entre Christian y Xenia; una exacerbaci\u00f3n de lo que el film parece ofrecernos como un <em>delirio<\/em> de los celos de Leonora que, finalmente, acaba siendo un hecho confirmado por Christian. Leonora ve como Christian tiene relaciones sexuales en la oficina de su socio con Xenia. Tienen la puerta abierta y Leonora es vista a los ojos por Xenia, sin ning\u00fan pudor. Podr\u00eda inferirse un acto fallido por parte de Christian que, ante su angustia, quiz\u00e1 buscaba el gesto liberador de la ira y decepci\u00f3n de su esposa al ser descubierto, para dejar de ocultar la relaci\u00f3n que realmente quiere al lado de Xenia. Parece que la angustia de Christian deriv\u00f3 en una urgencia sexual que lo coloc\u00f3 en tal situaci\u00f3n, lo cual nos habla de lo aprisionado que se siente ante su circunstancia. De lo f\u00e1ctico y concreto de este aspecto no he hablado. Se trata de la parte medular del film que da motivo a esta reflexi\u00f3n, en m\u00e1s de un sentido.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian tiene un vecino, Kim, con el que ha trabado una amistad lo suficientemente s\u00f3lida como para poder tener entre ambos momentos cercanos a la confidencia. Dicho hombre cercano al protagonista es divorciado. Christian le pregunta por la reacci\u00f3n de su exesposa, Anette, ante la noticia de querer separarse de manera definitiva. Kim plantea dicho evento como una liberaci\u00f3n gozosa que puede advertirse en momentos tan cotidianos como el regreso a casa despu\u00e9s del trabajo; un momento de lo libre que puede sentirse un hombre divorciado en casa, sin la compa\u00f1\u00eda de la mujer de la cual se separ\u00f3. Con entusiasmo, dicho personaje le muestra al protagonista del film lo <em>liberador <\/em>que resulta terminar una relaci\u00f3n muerta, y c\u00f3mo ello es mejor para ambas partes. Comparte con Christian lo bien que se siente, al igual que lo bien que parece estar Anette despu\u00e9s de la separaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos en ello la posibilidad del amor como <em>generosidad <\/em>del <em>desapego<\/em>. \u00bfSer\u00e1 que amar no es s\u00f3lo estar unido sino tambi\u00e9n separarse? Parece que el amor libera incluso cuando acaba, me parece inferir. \u00bfSe puede decir que se ama a alguien si la <em>sujeci\u00f3n <\/em>del mismo a nuestro <em>apego <\/em>lo lastima o lo destruye?; \u00bfno ser\u00eda un <em>bien <\/em>para el <em>amante <\/em>la <em>alegr\u00eda <\/em>de su <em>amado<\/em>? El amor, generalmente, nos hace crecer y, muchas veces, ello nos lleva a expandir nuestras alas para irnos con su vuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian decide encarar a Leonora. Le revela lo exhausto que est\u00e1 de un matrimonio del cual no se siente parte; una relaci\u00f3n que lo ha mantenido demasiado ocupado, al grado de sentir que se ha abandonado. Christian evade la pregunta de Leonora en relaci\u00f3n con la presencia de alguien m\u00e1s en sus vidas, otra mujer. Sin embargo, la esposa de Christian le hace saber que lo vio con Xenia en la oficina de Peter. Es entonces que vemos c\u00f3mo se precipita una angustiante din\u00e1mica de inducci\u00f3n a la culpa como principio de control de parte de ella; Leonora le recuerda a Christian c\u00f3mo sacrific\u00f3 su carrera para cuidar de su hijo y que dicha decisi\u00f3n es irreversible. Sin embargo, el elemento m\u00e1s <em>sensible<\/em> de tal discusi\u00f3n entre ambos se manifiesta cuando la protagonista le dice a su esposo que es capaz de revelar el fraude financiero que tuvo que hacer para obtener los recursos necesarios para operar a Johan en los Estados Unidos, aunque ello implique quedar sujeta al proceso legal correspondiente por estar involucrada en la administraci\u00f3n del espurio <em>patrimonio <\/em>que Christian gener\u00f3. Con ello, ambos pudieron salvar la vida de su hijo, adem\u00e1s de que Christian pudo donarle c\u00e9lulas madres a Johan para evitar que quedara lisiado de por vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Al principio de la pel\u00edcula, Peter le hab\u00eda comentado a Christian de una auditor\u00eda aleatoria y de rutina por parte de las instancias fiscales de su pa\u00eds a la empresa de ambos. Eso preocupaba un poco a Christian, sin embargo, Peter tranquiliz\u00f3 a su socio, asegur\u00e1ndole el respaldo de su contador en caso de emergencia. En su momento, ambos manipularon el tipo de cambio de la moneda danesa e hicieron una fortuna, afirma el propio Peter. Tal decisi\u00f3n fue vista por Christian como su \u00fanica y m\u00e1s viable opci\u00f3n, ante la imposibilidad de pedir un pr\u00e9stamo lo suficientemente alto como para cubrir el considerable gasto de la atenci\u00f3n necesaria para salvar la vida de Johan. Ahora Leonora tiene sujeto a Christian con la <em>culpabilidad <\/em>de su crimen \u2012con el cual tambi\u00e9n Leonora podr\u00eda sufrir importantes consecuencias legales\u2012, adem\u00e1s de la <em>culpabilidad <\/em>implicada en el respeto al trato por el cual ella sacrific\u00f3 lo que constitu\u00eda una parte muy importante del sentido de su vida. Ella le dice a Christian: \u201cTodos renunciamos a algo por ese trato. Una de las cosas a la que renunciamos fue la opci\u00f3n de irnos. Si te vas ahora, s\u00f3lo pensar\u00e9 en m\u00ed\u201d. Ella, <em>aparentemente<\/em>, est\u00e1 dispuesta a denunciar a Christian, con lo cual \u00e9l perder\u00eda todo aquello por lo cual ha trabajado, incluyendo a su familia. Adem\u00e1s, tendr\u00eda que pasar un m\u00ednimo de cinco a\u00f1os de c\u00e1rcel. Este \u00faltimo dato es relevante por la estigmatizaci\u00f3n social que implica, al grado de que tal reputaci\u00f3n probablemente separar\u00eda al protagonista de Xenia como la propia Leonora llega a decirle como parte de sus amenazas. Esto \u00faltimo, pensando en t\u00e9rminos de la <em>culpabilidad <\/em>como fen\u00f3meno moral de una sociedad como la danesa, la cual tiene una baj\u00edsima taza delictiva, por lo cual sus sistemas de reinserci\u00f3n social suelen ser sumamente efectivos, adem\u00e1s de que las condenas penales en dicho pa\u00eds, por lo mismo, suelen ser sumamente bajas, al igual que la reincidencia delictiva. Esto \u00faltimo no s\u00f3lo guarda una relaci\u00f3n con los <em>privilegios materiales <\/em>de muchos pa\u00edses del norte de Europa \u2012siendo muy notable el caso de los pa\u00edses escandinavos\u2012 sino tambi\u00e9n por su baja densidad poblacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la delicada situaci\u00f3n, de manera velada Christian le platica a Kim acerca de las amenazas de Leonora. El amigo del protagonista le comenta que \u00e9l tambi\u00e9n pas\u00f3 por algo semejante con Anette. Le aconseja a Christian buscar a una persona cercana a Leonora que hable con ella y la acompa\u00f1e en el proceso del duelo de su separaci\u00f3n. Como vemos en la siguiente secuencia, Leonora est\u00e1 sumamente sola, todo su mundo ha girado <em>exclusivamente <\/em>alrededor de dos personas: Christian y Johan. Este \u00faltimo, v\u00ednculo profundo entre ambos, lo cual nos habla del tremendo lazo entre dos personas que puede ser un hijo. Leonora llora ante los retratos de las \u00fanicas personas que realmente le importan; ellos son su mundo. Desde que Johan se enferm\u00f3, Leonora cort\u00f3 v\u00ednculo alguno con amistades y dem\u00e1s seres cercanos para hacer de los integrantes de su familia el centro de su vida, como si de ellos dependiera el sentido de la misma. Su <em>angustia <\/em>es palpable.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos en ella lo <em>problem\u00e1tico<\/em> que puede ser abandonarnos; <em>olvidarnos de nosotros mismos<\/em>, al grado de renunciar al complejo mundo que somos en s\u00ed mismos; seres humanos vivos con inquietudes y afectos que pueden llegar a constituir una riqueza de posibilidades y contextos diversos. \u00bfPor qu\u00e9 sesgarnos de tal manera? Es comprensible que la situaci\u00f3n de Leonora fue sumamente grave en su momento; la posibilidad de perder a un hijo, un ser tan amado como Johan. Sin embargo, \u00bfqu\u00e9 tanto su <em>sacrificio <\/em>no acab\u00f3 siendo tambi\u00e9n un acto de <em>ego\u00edsmo<\/em>,al esperar que la recompensa por dicho acto fuera una amor y lealtad incondicionales, como si sus seres queridos no fueran tambi\u00e9n mundos complejos en s\u00ed mismos, con <em>deseos <\/em>en los que se manifiesta la posibilidad de su <em>alegr\u00eda<\/em>?; \u00bfqu\u00e9 tan desinteresados son nuestros actos?; \u00bfqu\u00e9 tan desinteresado puede ser un acto tan radical como resulta un sacrificio?; \u00bfqu\u00e9 tan leg\u00edtima puede ser dicha voluntad si implican un <em>inter\u00e9s privado <\/em>que, al imponerse, puede llegar a anular la libertad de quienes supuestamente amamos?<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos lo problem\u00e1tico que puede ser el fen\u00f3meno del <em>sacrificio <\/em>en sociedades semejantes a la nuestras \u2012atravesadas por din\u00e1micas de consumo an\u00e1logamente semejantes\u2012, que conciben a los ejercicios de nuestra voluntad como fen\u00f3menos <em>retribuibles<\/em>. Por un lado, podemos entender la <em>legitimidad <\/em>del sacrificio ante circunstancias que, de alguna manera, lo evidencian <em>inevitable<\/em> como el acto de <em>coraje <\/em>de llevar a cabo la \u00fanica soluci\u00f3n ante una determinada circunstancia, lo cual implica la posibilidad de <em>comprender<\/em> el porqu\u00e9 de su ejercicio. Sin embargo, si dicho acto es susceptible de constituir <em>culpa <\/em>y, por lo tanto, puede ser un acto que d\u00e9 pie a ejercicios de control, \u00bfno ser\u00e1 que la legitimidad <em>moral <\/em>del sacrificio como ejercicio de una voluntad soberana tambi\u00e9n tendr\u00eda que implicar la satisfacci\u00f3n de su acto por s\u00ed mismo, incluso m\u00e1s all\u00e1 de su resultado, renunciando as\u00ed a cualquier expectativa y, por lo tanto, sin esperar nada a cambio y sin que implique la imposici\u00f3n alguna de nuestros <em>intereses privados<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que un <em>sacrifico leg\u00edtimo <\/em>s\u00f3lo puede ser un acto de la <em>generosidad liberadora <\/em>implicada en el <em>desapego<\/em>; una <em>posibilidad <\/em>muy <em>dolorosa <\/em>para alguien tan <em>aprehensivo <\/em>como Leonora que, sin embargo, no deja de ser <em>problem\u00e1tica <\/em>por llegar a ser un referente capaz de inducir <em>culpigenamente<\/em> a la <em>sujeci\u00f3n <\/em>de los dem\u00e1s, lo cual acabar\u00eda constituyendo al <em>sacrificio <\/em>como un error capaz de trastornar la vida de quienes queden sujetos a la supuesta deuda que puede llegar a constituir. Esto \u00faltimo, por supuesto, siempre dependiente de contexto, peligro que puede desactivarse ante un posicionamiento <em>aut\u00f3nomo <\/em>ante dicho fen\u00f3meno y ante nuestras propias acciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian decide seguir el consejo de Kim, busca una persona que haya sido cercana a Leonora, lo suficiente como para ser referente de la intimidad particular que una estrecha cercan\u00eda puede <em>estructurar<\/em>. Decide viajar varios kil\u00f3metros, sin advertir que est\u00e1 siendo seguido por su esposa. Ello lo confirma Holger en la charla con su hija, quien tiene el registro de la trayectoria satelital de los autos y dispositivos m\u00f3viles de Leonora y Christian, capturado por la infraestructura de la carretera que fue parte de su recorrido. Christian decide ir a ver a quien fuera la mejor amiga de Leonora, a quien no ve desde el bautismo de Johan hace dieciocho a\u00f1os: Kassandra. Un personaje con nombre oracular que, en m\u00e1s de un sentido, anuncia las <em>condiciones <\/em>primordiales del conflicto entre la pareja. La antigua amiga de las esposa de Christian confirma el car\u00e1cter extremo y radical de la protagonista: \u201cCon Leonora es todo o nada; o est\u00e1s dentro o est\u00e1s fuera\u201d, le dice Kassandra a Christian. Tambi\u00e9n le comenta algo que sin duda desconcierta al protagonista, tomando en cuenta su dif\u00edcil <em>situaci\u00f3n<\/em>: \u201cLeonora no es una persona que puedas dejar\u201d. Es entonces que nos enteramos de lo radical de las acciones que Leonora puede llegar a tomar si se confronta con una decepci\u00f3n como la que est\u00e1 pasando, a ra\u00edz de una separaci\u00f3n tan grave como la que pretende Christian.<\/p>\n\n\n\n<p>Kassandra le habla a Christian acerca de Mike, el novio de adolescencia de Leonora, tambi\u00e9n habitante del peque\u00f1o pueblo en el cual ambas crecieron. Dicho chico es el protagonista de una triste historia de la localidad: Mike cay\u00f3 por un precipicio, lo cual le cost\u00f3 la vida. A ra\u00edz de esa desgracia, se especul\u00f3 con la posibilidad de que Leonora haya arrojado al joven de dicha altura para matarlo, en represalia por serle infiel con otra chica de la misma edad: Sonja. Una historia que remite a la capacidad destructiva de la protagonista del film, seg\u00fan las malas lenguas de un pueblo, capaces de constituir <em>mitos<\/em> que estructuran nuestra relaci\u00f3n con lo posible de las certezas lejanas de varios de nuestros m\u00e1s problem\u00e1ticos, inconsistentes y pret\u00e9ritos hechos; <em>narraciones <\/em>que velan lo que apenas podemos inferir del mundo, a trav\u00e9s de la magnificaci\u00f3n o minimizaci\u00f3n de sus detalles, para ser efectivos fen\u00f3menos de <em>encuentro <\/em>en la diversidad de nuestros lenguajes verbales y no verbales; fen\u00f3menos de nuestras <em>apariencias<\/em> que se antojan opacos; <em>opacidad <\/em>protectora de nuestras verdades, capaz de caracterizar al fen\u00f3meno de la transmisi\u00f3n oral. Esta \u00faltima, correspondiente con el otro elemento de los mitos: la incertidumbre que implica el misterio de la explicaci\u00f3n de aquellos hechos que dejan pocos elementos para su cabal <em>comprensi\u00f3n<\/em>. Estos suelen propiciar a dichas im\u00e1genes constitutivas; velos de una m\u00e1scara social y <em>colectiva<\/em> de los acontecimientos de un grupo humano, detr\u00e1s de los cuales est\u00e1 el inaccesible rostro de mucho de lo mejor y lo peor de lo que somos. Bien afirma Paul Ricoeur: \u201cEl mundo busca su relato\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian no sab\u00eda nada de la muerte de Mike, se entera de ello a trav\u00e9s de quien fuera la mejor amiga de su esposa. Como podemos advertir, Leonora tambi\u00e9n tiene <em>secretos<\/em>. La protagonista ejerce su derecho a tal confidencialidad que le resulta insoportable en el caso de Christian. Lo injusto, sin negar la <em>obviedad <\/em>de la gravedad irremediable de aquello que decide callar Leonora y de lo cual s\u00f3lo se pueden afirmar suposiciones, es la manera en la que, en el caso de Leonora, saber de Christian constituye una posibilidad de <em>control<\/em> y escarnio, una manera de sujetar a su esposo a su <em>mirada vigilante<\/em> y <em>controlarlo<\/em>, de manera semejante en la que todos podemos quedar entrampados en dicha din\u00e1mica tan personal como social.<\/p>\n\n\n\n<p>Kassandra es una mujer divorciada que vivi\u00f3 con un hombre que estuvo enamorado de otra mujer, tambi\u00e9n casada, durante doce a\u00f1os. Con dicha mujer, el exesposo de Kassandra form\u00f3 una especie de matrimonio clandestino y paralelo \u2012valga el ox\u00edmoron. Tras dicho desencuentro, Kassandra recibi\u00f3 un consejo que decide compartir con Christian, como si se tratar\u00e1 de la sentencia de una pitonisa, al advertir la angustia del protagonista: \u201cEl divorcio es una transacci\u00f3n comercial (dinero, casa, ni\u00f1os) y el otro lado del trato: las amenazas, las revelaciones; qui\u00e9n le dice qu\u00e9 a los ni\u00f1os, quien tiene la culpa. Es mejor tener algo con que negociar\u201d, afirma la antigua mejor amiga de Leonora. Una situaci\u00f3n que, lamentablemente, es muy com\u00fan y en el que las v\u00edctimas frecuentes de tal comprensi\u00f3n de una separaci\u00f3n de tal tipo suelen ser los hijos, especialmente cuando son ni\u00f1os en medio de la compleja vida de los adultos. Una experiencia que cuestiona nuestra manera de entender al amor \u2012sin advertir que hemos hechos de \u00e9l un fen\u00f3meno de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n<\/em>\u2012 y que lega un referente para las futuras generaciones del entendimiento de las relaciones de pareja como ejercicios de <em>lucro<\/em>, <em>explotaci\u00f3n <\/em>y <em>dominaci\u00f3n <\/em>de los dem\u00e1s, en el peor de los casos, en lugar de constituir una experiencia libertaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ello, me parece importante seguir la afirmaci\u00f3n de Kassandra como una importante intuici\u00f3n. \u00bfNo ser\u00e1 que, adem\u00e1s del divorcio, tambi\u00e9n vemos al matrimonio como un acuerdo comercial, un negocio econ\u00f3mico y, por lo tanto, como una transacci\u00f3n que busca satisfacer <em>intereses <\/em>privados, a trav\u00e9s de nuestros amantes?; \u00bfno es ello reducir a quienes supuestamente amamos a meros <em>medios <\/em>para dicho objetivo? Esto \u00faltimo se agrava cuando pensamos que nuestros <em>amantes <\/em>deben <em>satisfacer nuestras necesidades<\/em>, lo cual s\u00f3lo puede llevar a cabo uno mismo de manera <em>aut\u00f3noma<\/em>. S\u00f3lo se puede amar en libertad siendo lo m\u00e1s libre posible, desde el mejor esfuerzo de nuestra <em>autonom\u00eda<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra <em>econom\u00eda <\/em>proviene de dos ra\u00edces griegas: <em>oik\u00f3s<\/em> que significa casa y <em>nomos <\/em>que significa <em>ley<\/em>; la ley que constituimos como <em>artificio <\/em>los seres humanos, que no es la misma ley de la <em>Naturaleza<\/em>: el <em>logos<\/em>. Vemos lo problem\u00e1tico que es entender a la <em>econom\u00eda <\/em>como ley de nuestra casa desde nuestras din\u00e1micas de <em>consumo<\/em> y <em>producci\u00f3n<\/em>,las cuales acaban por encardinar a dicha ley como fen\u00f3meno <em>estrat\u00e9gico <\/em>de <em>dominaci\u00f3n<\/em>. Si bien dicha ley es importante, quiz\u00e1 valdr\u00eda m\u00e1s la pena atender como principio de la misma al <em>logos <\/em>como <em>ley de la Naturaleza<\/em>, aquella que se manifiesta en la <em>sensibilidad atenta y comprensiva <\/em>de nuestros cuerpos; el <em>logos <\/em>como aquella <em>ley<\/em> que nos relaciona como <em>cuerpos vivos<\/em>, capaz de evitar el <em>olvido de nosotros mismos<\/em>: <em>cuerpos que aman, sufren y pueden morir<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Intrigado por el caso de Mike, y quiz\u00e1 siguiendo el consejo de Kassandra de tener algo con que negociar, Christian decide contactar con Sonja, la chica con la que Mike sostuvo una infidelidad, poco tiempo antes de morir. Seg\u00fan el relato que el detective le hace a su hija, Sonja dijo todo lo que sab\u00eda, incluyendo el sentirse observada al lado de Mike mientras ambos ten\u00edan relaciones sexuales, buscando privacidad durante una fiesta con amigos en el bosque. Alguien los observaba, oculto en la vegetaci\u00f3n. Mike se alej\u00f3 de Sonja despu\u00e9s de su encuentro, ese instante es el que aprovecho quien mat\u00f3 al joven para consumar dicho acto. Sonja tiene la sensaci\u00f3n de haber visto a Leonora en aquella ocasi\u00f3n. Todo ello lo comparte la \u00faltima amante de Mike a Christian, afirmando que ambos estaban sumamente enamorados. Christian, mientras recibe la llamada telef\u00f3nica de Sonja, no advierte que es observado por Leonora desde la vegetaci\u00f3n que los rodea. Ella lo ha vigilado durante todo su viaje hasta ese punto, justo ante un precipicio semejante al que fue arrojado el fallecido novio de la protagonista. Pareciera que esta \u00faltima va a hacer con Christian lo mismo que hizo con Mike, ahora que sabe su secreto. El protagonista se siente observado, no ve a nadie desde la orilla del precipicio del paisaje que observaba. Aunque materialmente no le sucede lo mismo que a Mike, en m\u00e1s de un sentido Christian tambi\u00e9n acaba siendo arrojado a un abismo por Leonora, al abismo que somos.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian le hab\u00eda prometido a Xenia que ir\u00eda a conocer a su madre y al novio de esta \u00faltima, los cuales dif\u00edcilmente tendr\u00edan otra ocasi\u00f3n para convivir con \u00e9l y con ella. Christian accede como muestra de su compromiso y cumple con la cita pactada. Vemos nuevamente, oculta y resguardada, <em>la mirada<\/em> <em>vigilante<\/em> de Leonora, acechando su supuesta <em>propiedad <\/em>como si se tratara de una <em>presa<\/em>: Christian.<\/p>\n\n\n\n<p>El anuncio de Kassandra en relaci\u00f3n con lo que es un divorcio \u2012al igual que el matrimonio\u2012 como si se tratara de la sentencia de un or\u00e1culo que <em>muestra ocultando<\/em>, acaba por cumplirse de manera prof\u00e9tica. Vemos la tensa negociaci\u00f3n final entre Christian y Leonora, en relaci\u00f3n con la infidelidad del protagonista con Xenia. Leonora le pide a Christian que se vaya de casa, a menos que termine con su empleada. Christian usa su \u00faltima carta; le comenta que habl\u00f3 con su antigua mejor amiga acerca de la muerte de Mike y de las sospechas alrededor de Leonora como supuesta asesina de su antiguo amante. Leonora acusa a Christian de demonizarla. Christian, siguiendo el consejo de Kassandra, intenta usar a su favor tal dato para evitar que Leonora lo denuncie. El protagonista afirma que no puede irse de casa sin la certeza de que no va a ser denunciado por su esposa. Leonora afirma que prefiere denunciarlo, antes de caer con \u00e9l como consecuencia de su estafa. Leonora le pide que, justo en ese momento, le hable a Xenia para romper, quiere escuchar que as\u00ed sea. Toma el tel\u00e9fono de Christian, presiona el contacto de Xenia en el dispositivo m\u00f3vil de su esposo y pone el altavoz. Se escucha la voz de Xenia, quien aprovecha para decirle a Christian que le ha ca\u00eddo muy bien a la madre de la arquitecta. Cuando Christian intenta hablar, su voz se debilita, al grado de que no es capaz de articular palabra alguna. Christian cuelga, no puede hacerlo, se resiste ante el fracaso de su negociaci\u00f3n. Finalmente, Leonora echa a Christian de la casa de manera violenta. La protagonista le avienta a la cara a Christian la llaves de su auto compacto. Le advierte a su esposo que ahora el Mercedes de Christian, su casa y su hijo son de ella. Leonora amenaza al protagonista con que Johan jam\u00e1s lo volver\u00e1 a ver y que har\u00e1 que este \u00faltimo est\u00e9 de su lado porque ser\u00e1 a Leonora a quien le crea. La negociaci\u00f3n ha sido un rotundo fracaso, especialmente para \u00e9l; la profec\u00eda de Kassandra se ha cumplido.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos c\u00f3mo ante la imagen de Leonora, detr\u00e1s del cristal de la puerta de la casa que ha territorializado a trav\u00e9s de la <em>culpa<\/em>, se yergue amenazante la figura imponente de Christian, con la temeridad e ira de un hombre que cree que ya no tiene nada que perder. Como lo infiere Holger en la charla con su hija, ahora Christian es un hombre que, para sobrevivir, ha suspendido todos sus sentimientos, excepto uno: el odio. Con esa frialdad llevar\u00e1 acabo un acto irremediable de terribles consecuencias. El detective, hace una interesante reflexi\u00f3n al respecto: \u201cLos animales son iguales; cuando no hay otras opciones, cuando est\u00e1n acorralados, atacan\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Resulta de suma relevancia pensar en la <em>animalidad <\/em>de nuestra especie como un fen\u00f3meno que participa de nuestra <em>problematicidad<\/em>. Nuestro cuerpo, por su car\u00e1cter mat\u00e9rico, nos vincula con <em>La Naturaleza<\/em>, lo cual constituye un enigma ante nuestra capacidades de <em>artificio <\/em>y lo <em>perversa <\/em>que puede ser nuestra <em>inteligencia <\/em>como part\u00edcipe del ejercicio de nuestra libertad, sin negar que nuestra <em>racionalidad <\/em>tambi\u00e9n es capaz de fen\u00f3menos extraordinariamente estimables. A la relaci\u00f3n entre ambas posibilidades, Kant le llama: <em>dial\u00e9ctica natural<\/em>. Sin embargo, el ser humano, por el car\u00e1cter mat\u00e9rico de nuestro cuerpo insisto, tambi\u00e9n posee <em>vegetalidad<\/em>, <em>mineralidad<\/em> y <em>animalidad<\/em>. Bien nos llega a advertir Giovanni Pico della Mirandola en <em>El discurso sobre la dignidad del hombre<\/em> c\u00f3mo el ser humano puede ser una <em>piedra<\/em>,cuando es arrojado por la voluntad de alguien m\u00e1s a llevar a cabo una acci\u00f3n o c\u00f3mo tambi\u00e9n puede ser una planta, cuando decide privilegiar un estadio <em>inamovible <\/em>en un lugar o circunstancia o en <em>el lugar de una circunstancia<\/em>. Vemos c\u00f3mo, de cierta manera, Christian era una planta en su casa, un <em>cuerpo vivo enraizado <\/em>en lo particular de su circunstancia familiar y matrimonial, al lado de Leonora. Esta vez, Christian ha decidido moverse, al activarse su animalidad, con todo y lo inconmensurable y terrible que puede ser el <em>instinto<\/em>. La <em>animalidad <\/em>de un cuerpo puede ser tan <em>problem\u00e1tica <\/em>como nuestra <em>humanidad <\/em>y, en el caso de nuestra especie, todav\u00eda <em>m\u00e1s problem\u00e1tica <\/em>adem\u00e1s de <em>terrible<\/em>, tanto como lo puede ser un <em>animal <\/em>fuera de su <em>contexto<\/em>, amenazado por la falta de <em>correspondencia <\/em>entre su presencia y la de un <em>\u00e1mbito <\/em>ajeno a su <em>naturaleza<\/em>; adversa circunstancia para su sobrevivencia y la territorializaci\u00f3n que implica la misma. Christian ha entrado en tan <em>problem\u00e1tico <\/em>estadio de nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Aprovecho para hacer una breve digresi\u00f3n en relaci\u00f3n con dicho t\u00f3pico: la animalidad. De un tiempo para ac\u00e1, advierto una tendencia lejana a la <em>comprensi\u00f3n<\/em> de dicho fen\u00f3meno, que ha implicado la idealizaci\u00f3n y sobreestimaci\u00f3n de las aptitudes de los animales al pretender identificarlas con capacidades de nuestra especie que <em>aparentemente <\/em>compartimos con ellos. Considero que ello implica nuevamente caer en el error de la antropomorfizaci\u00f3n de las dem\u00e1s especies, semejante a la estigmatizaci\u00f3n moral que durante siglos sufrieron otros animales, por ejemplo: creer que los gatos negros traen mala suerte por el color de su pelaje o idealizar la supuesta <em>fidelidad <\/em>de los lobos hacia la hembra con la que se han reproducido. Sospecho en tal actitud una franca aversi\u00f3n hacia nuestra propia especie que tiende a la misantrop\u00eda. Consciente de lo <em>problem\u00e1tica <\/em>que puede ser nuestra especie y que, efectivamente, poco podemos disculparnos de mucho de lo terrible que seguimos siendo, creo que vale la pena dejar de <em>juzgarnos <\/em>como <em>lobos de nosotros mismos <\/em>o <em>como corderos de la Naturaleza <\/em>-ejemplos, nuevamente, de tal clase de estigmatizaci\u00f3n e idealizaci\u00f3n, respectivamente- para <em>comprendernos<\/em>; aprender a <em>amar <\/em>lo <em>problem\u00e1ticos <\/em>y <em>complejos <\/em>que podemos llegar a ser porque tambi\u00e9n eso <em>somos <\/em>y, quiz\u00e1, tener m\u00e1s recursos para vivir de la mejor manera <em>posible<\/em>. Quiz\u00e1 si nos permiti\u00e9ramos tal esfuerzo, un d\u00eda podr\u00edamos perdonarnos, en lugar de optar por una <em>idealizaci\u00f3n antropom\u00f3rfica<\/em>,<em> misantr\u00f3pica <\/em>y <em>culpigena <\/em>que constituya una <em>moral <\/em>potencialmente <em>fascista<\/em>. Ello, adem\u00e1s, podr\u00eda contribuir a comprender de <em>mejor forma<\/em> a las dem\u00e1s especies como parte del mundo y advertir que tambi\u00e9n son <em>cuerpos vivos <\/em>capaces de <em>afectos<\/em>; presencias <em>necesarias <\/em>como parte de la vida del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian toma una decisi\u00f3n extrema. Vemos c\u00f3mo tiene la lucidez necesaria para orquestar la coartada de un crimen que cambiar\u00e1 su vida de manera radical. Lo vemos ir a su trabajo con el auto de Leonora, de \u00e9ste toma la tarjeta recargable del autolavado que utiliza su esposa para su veh\u00edculo. En su trabajo recoge una camioneta blanca con la cual se dirige a la curva cerca de su casa, en la que su esposa diariamente sale a correr. Se esconde en uno de los recodos de dicha ruta para esperar a Leonora. Es entonces que cree reconocerla, se trata de una mujer que lleva un rompevientos rojo como el que usa cada noche Leonora para tal rutina. Esa noche llueve de manera habitual en el fr\u00edo bosque n\u00f3rdico, cercano al domicilio de la pareja. Christian, probablemente para darse coraje exclama: \u201c\u00a1Maldita perra!\u201d, inmediatamente acelera la camioneta y arrolla a la mujer. Impactado por lo que es capaz de hacer, en su euforia circulan l\u00e1grimas por su ojos. Sin embargo, ve que la mujer sigue viva, adem\u00e1s de sumamente malherida. Hace otro terrible y traum\u00e1tico esfuerzo para poner en reversa la camioneta y acaba asesinando a la causante de su rabia. Cuando lo logra y la mujer yace inerte en el pavimento, Christian huye del lugar. El protagonista regresa al trabajo para ser advertido por las empleadas de limpieza mientras se prepara un caf\u00e9, ya que \u2012le dice a las empleadas\u2012 planea trabajar toda la noche. Con ello consuma su coartada, tratando de disipar cualquier sospecha en relaci\u00f3n con la noche del terrible evento que le cost\u00f3 la vida a aquella mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante no dejar de advertir que la trama de la pel\u00edcula gira en torno a las inferencias de Holger, compartidas con su hija. El detective le comparte a esta \u00faltima todos los elementos que dar\u00edan coherencia al crimen que cree que sucedi\u00f3 y que no pudo comprobar por falta de pruebas. La directora del film, Barbara Tops\u00f8e-Rothenborg, aprovecha la <em>capacidad reproductiva de la imaginaci\u00f3n<\/em> para darnos cuenta de lo que vio Christian al cometer su crimen. Vemos a Sonja Richter \u2012la actriz que interpreta a Leonora\u2012 participando de las secuencias del crimen. Por un lado, son las im\u00e1genes de Christian durante su crimen; la <em>visi\u00f3n cegada <\/em>por su <em>angustia <\/em>capaz de alejarlo de la <em>comprensi\u00f3n<\/em>, al grado de ser capaz de dicha atrocidad. Por otra parte, tambi\u00e9n se trata de las im\u00e1genes de las inferencias del detective, en relaci\u00f3n con el exhaustivo agotamiento de las mismas que tuvo que llevar a cabo para tratar de dar explicaci\u00f3n a un caso que lo obsesiona por sus implicaciones <em>afectivas <\/em>y de c\u00f3mo las mismas fueron parte tanto de la <em>posibilidad <\/em>del crimen como de su car\u00e1cter irresuelto.<\/p>\n\n\n\n<p>Las l\u00e1grimas de remordimiento y culpa se evidencian en un Christian descompuesto que evidencia su <em>malestar <\/em>en su car\u00e1cter err\u00e1tico. Cuando Johan le pregunta por su madre, Christian no contesta; inmediatamente una imagen brota en \u00e9l: el recuerdo reciente de lo que ha hecho; ha matado a la madre de su hijo. Tal es su perturbaci\u00f3n que resulta evidente para Johan: \u201c\u00bfTodo bien, pap\u00e1?\u201d, pregunta el chico. Christian se limita a decir que por lo demandante de su d\u00eda est\u00e1 un poco alterado. El protagonista se va a ba\u00f1ar y en la regadera sigue llorando; un s\u00edmbolo de <em>enmascaramiento <\/em>de las l\u00e1grimas y del deseo de <em>limpieza <\/em>y <em>purificaci\u00f3n <\/em>del cuerpo ante la propia <em>culpa<\/em>, ante la vulnerabilidad de la propia desnudez.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian intenta anestesiarse con un trago cuando, de repente a sus espaldas, oye la voz de Leonora. El protagonista, al verla, suelta su vaso. El aturdimiento es tal que la voz y presencia de Leonora, en medio de la oscuridad nocturna de la casa, le da una singular espectralidad a la imagen de la protagonista; Christian ve un fantasma, no puede contestar a la advertencia de tal <em>presencia<\/em> por su desconcierto. Leonora primero pregunta por la presencia del protagonista en la casa: \u201c\u00bfQu\u00e9 haces aqu\u00ed?, \u00bfcambiaste de opini\u00f3n?\u201d, poniendo \u00e9nfasis en relaci\u00f3n con su rompimiento con Xenia. Despu\u00e9s, la protagonista pregunta por el propio Christian: \u201c\u00bfQu\u00e9 te pasa?, \u00bfest\u00e1s bien?\u201d. El protagonista apenas alcanza a asentir, turbado por su asombro.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos c\u00f3mo, nuevamente, la directora acude al recurso de generar una fantasmalidad que se antoja: la <em>alucinaci\u00f3n visual <\/em>de Christian, derivada por la <em>culpa<\/em> que siente por su crimen; otro producto de <em>la capacidad reproductiva de la imaginaci\u00f3n<\/em>. Sin embargo, no es as\u00ed. Si bien es notable el abatimiento del protagonista, nos enteramos de que Leonora est\u00e1 viva cuando es saludada por Johan, al entrar a cuadro. Es entonces que nos enteramos que Leonora cambi\u00f3 de ruta para llevar a cabo su entrenamiento diario; ahora lo hace al interior del bosque cercano, en lugar de hacerlo a lo largo de la curva cercana a su casa. Christian ve el rompevientos rojo de Leonora y teme lo peor, es entonces que oye ruidos fuera de su casa. A lo lejos del paisaje que ve por su ventana, alcanza a advertir las luces de patrullas y probablemente una ambulancia, tan cerca de la casa del protagonista como del punto en el cual Christian llev\u00f3 a cabo su terrible delito.<\/p>\n\n\n\n<p>Como es mi costumbre, dar\u00e9 un salto cronol\u00f3gico en mi reflexi\u00f3n para advertir un detalle preambular e importante en relaci\u00f3n con la pel\u00edcula. Al principio del film, a la ma\u00f1ana siguiente de la discusi\u00f3n entre Christian y Leonora por los mensajes inoportunos que Christian recibi\u00f3 en su celular, Leonora lleva a la escuela a Johan. Este \u00faltimo le pide a su madre que recojan a Martha, una compa\u00f1era de la escuela del muchacho. Podemos notar como Leonora aprecia a la pareja con una mezcla de ternura y aprensi\u00f3n. Si bien le llega a comentar a Christian dicha novedad y que ello le recuerda a ellos mismos cuando ten\u00edan la edad de ambos j\u00f3venes, es advertible en la protagonista cierta actitud <em>reflexiva <\/em>y <em>angustiada<\/em>, como si, de alguna manera, Leonora empezara a advertir el v\u00e9rtigo en el cual su hijo est\u00e1 entrando, a trav\u00e9s de sus primeras relaciones amorosas; el <em>peligro <\/em>del amor como lo es todo fen\u00f3meno de vida, con sus respectivas intensidades y <em>pasiones<\/em>. Probablemente, Leonora rememora tambi\u00e9n la intensidad de su sufrimiento al lado de parejas como Mike y el propio Christian; las adversidades de <em>compartir <\/em>la vida y su complejidad como parte del <em>v\u00ednculo <\/em>que generan nuestros <em>compromisos<\/em>. Johan tambi\u00e9n representa la gran adversidad que dos personas que se casan han decidido asumir como parte de su relaci\u00f3n. Por ello tambi\u00e9n resulta tan doloroso para Leonora que, ante el triunfo de tener con vida a Johan \u2012adem\u00e1s de m\u00e1s sano\u2012, Christian quiera separarse como si lo \u00fanico que uniera a dicho matrimonio sea la adversidad que los ha consumido, al grado de constituir en ellos una profunda miseria.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 significa estar unido en las buenas y las malas? Parece que en este caso s\u00f3lo las malas constitu\u00edan motivo de uni\u00f3n; la solidaridad que implica superar la adversidades, sobre todo si alguien tan importante como un hijo est\u00e1 en el centro de las mismas. Hay quien cree que solemos casarnos por los buenos momentos de la vida, por las buenas, lo cual me parece congruente e importante; uniones cuyo motivo sea el <em>placer<\/em> y la <em>alegr\u00eda<\/em> de compartir el presente, la <em>alegr\u00eda<\/em> de estar juntos, y no por la <em>necesidad<\/em> como en el caso de los protagonistas del film, lejanos al placer de <em>compartirse<\/em>, c\u00f3mo lo demuestra la llegada de tiempos mejores para una familia que parece estar rebasando la adversidad del peligro de muerte y enfermedad de su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que solemos <em>olvidar<\/em> que estar juntos por la alegr\u00eda que nos causa compartir la vida tambi\u00e9n implica asumir que no siempre todo momento de la misma es bueno. Solemos <em>olvidar<\/em> que deseamos compartir nuestras vidas por lo importante de estar juntos, porque ello en s\u00ed mismo ser\u00eda nuestra fortaleza, a pesar de todo. Es el compromiso de un amor profundo pero tambi\u00e9n el de un fen\u00f3meno tan problem\u00e1tico como el del <em>sacrificio<\/em>. \u00bfRealmente hay quien ame tanto como para asumir tal clase de <em>v\u00ednculo profundo<\/em>? S\u00e9 que hay muchas historias que lo confirman y muchas otras que demuestran todo lo contrario. \u00bfQu\u00e9 tan posible es vislumbrar lo complejo que puede ser compartir la vida con alguien sin dicha experiencia de manera fehaciente? Por ello, hago estas preguntas sin juzgar, s\u00f3lo para comprender, desde mi postura de hombre soltero que jam\u00e1s ha vivi\u00f3 en pareja. Parece que, ante la incertidumbre de quienes amamos y la incertidumbre de nosotros mismos \u2012como hasta ahora la pel\u00edcula nos muestra\u2012 s\u00f3lo nos queda nuestra <em>voluntad de suerte<\/em>, asumir el riesgo del peligro de amar como parte del peligro de estar vivo. Sin embargo, \u00bfno le dar\u00eda ello alg\u00fan sentido a la vida que vivimos? Hay temas para los cuales dif\u00edcilmente habr\u00e1 respuestas lo suficientemente claras como para no ser la respuesta de quien puede hablar por s\u00ed mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La polic\u00eda investiga el atroz atropellamiento de una madre de tres hijos que sali\u00f3 una noche a correr. Se entera del caso Leonora ante la presencia de Christian, cuando este \u00faltimo se dispone a llevar a Johan a la escuela, gracias a Kim, el amigo de Christian. Leonora tambi\u00e9n presencia c\u00f3mo la polic\u00eda acordona el lugar del crimen, la lluvia de anoche ha diluido toda posibilidad de recabar pruebas necesarias para los forenses, por lo cual se les ha pedido retirarse. Vemos como Holger tiene un primer contacto visual con Leonora. Despu\u00e9s conocer\u00e1 de manera m\u00e1s cercana a esta \u00faltima junto con Christian, cuando va a su casa en un intento de hallar pistas, puerta por puerta del vecindario. Holger y su compa\u00f1ero, coinciden con ambos protagonistas durante la celebraci\u00f3n de la graduaci\u00f3n de Johan, quien ha terminado el bachillerato y acaba de cumplir dieciocho a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Holger tiene otra importante inferencia que comparte con su hija: Leonora descubri\u00f3 a Christian, no sabe exactamente c\u00f3mo, sin embargo, considera que as\u00ed fue. La pel\u00edcula nos muestra a Leonora acudiendo al autoservicio de lavado de autos para hacer uso del mismo. Su tarjeta indica un d\u00e9ficit que no comprende. Leonora hace el reclamo por la falta de cr\u00e9dito al encargado de hacer dichas recargas. \u00c9ste \u00faltimo le hace saber que su tarjeta tuvo un uso reciente y posterior al \u00faltimo que Leonora llev\u00f3 a cabo. Ella no reconoce dicho servicio. Sin embargo, se da cuenta de que la fecha del mismo coincide con el d\u00eda en que ech\u00f3 a su esposo de casa y en el que supuestamente rompi\u00f3 su relaci\u00f3n con Xenia. Como ella lo dir\u00e1 secuencias adelante, su insistencia por confirmar el uso del servicio fue tal que obtuvo el video de las c\u00e1maras de seguridad que <em>capturaron <\/em>la actividad en el autolavado, correspondiente con la hora y fecha del mismo que marca la tarjeta de Leonora. En tal registro se ve a Christian, a punto de usar el autolavado para limpiar la camioneta blanca de la que hablan todas las noticias; el veh\u00edculo usado para matar a aquella madre de tres hijos.<\/p>\n\n\n\n<p>En su momento, la <em>culpa<\/em> de Christian fue tal que no pudo dejar de volver a la escena del crimen. El protagonista llora ante los dibujos de los hijos de la v\u00edctima, en el memorial que se convirti\u00f3 el lugar de la curva donde fue asesinada y hallada aquella mujer. Un fen\u00f3meno de las po\u00e9ticas del duelo que manifiesta la posibilidad de <em>comunidad<\/em> de la <em>sensibilidad <\/em>de un <em>cuerpo colectivo<\/em> para llevar a cabo una <em>arte del consuelo <\/em>capaz de conjurar a la muerte y su terrible impacto. Es tal la <em>conmoci\u00f3n <\/em>del protagonista que va a la polic\u00eda para responder por sus actos: \u201cVengo a entregar\u2026\u201d, alcanza a decir Christian sin acabar de decir: \u201cVengo a entregarme\u201d; el polic\u00eda que est\u00e1 en la recepci\u00f3n lo interrumpe. Este \u00faltimo est\u00e1 ocupado atendiendo unas diligencias, a trav\u00e9s del tel\u00e9fono de diadema que est\u00e1 usando: \u201cTendr\u00e1 que esperar, estoy ocupado. Si\u00e9ntese, por favor\u201d, le dice el oficial al hombre angustiado. Christian se sienta a esperar. Es entonces que recibe un mensaje de Johan, en el que le agradece su fiesta de graduaci\u00f3n. Podemos ver en el celular del protagonista una foto de \u00e9l al lado de su hijo, compartiendo un d\u00eda de pesca. Christian ve por el televisor de la recepci\u00f3n de la polic\u00eda que el veh\u00edculo sospechoso, seg\u00fan las recientes investigaciones, ten\u00eda placas rumanas y que se teme que haya salido del pa\u00eds. Ante tal dato y ante el mensaje amoroso de su hijo, Christian se retracta y sale de la estaci\u00f3n de polic\u00eda para volver a la c\u00e1rcel de su <em>circunstancia<\/em>, renunciando a asumir la <em>responsabilidad <\/em>que lo har\u00eda libre de su malestar, a pesar de las consecuencias de dicho acto.<\/p>\n\n\n\n<p>A ra\u00edz del descubrimiento de Leonora de la culpabilidad de Christian, a esta \u00faltima no se le complica inferir que el objetivo de su esposo era matarla mientras llevaba a cabo su rutina dir\u00eda de ejercicio en la misma ruta en la que pereci\u00f3 dicha mujer. Leonora entra en p\u00e1nico y huye de su marido, amenazando con denunciarlo a la polic\u00eda. Christian intenta razonar con ella; trata de explicarle c\u00f3mo lo rebas\u00f3 la posibilidad de ser denunciado. Sin embargo, Leonora es incapaz de entrar en raz\u00f3n; huye de la casa, dejando a Christian angustiado. Leonora hab\u00eda iniciado una llamada telef\u00f3nica a la polic\u00eda para denunciar a su marido. Christian la interrumpi\u00f3 arrebat\u00e1ndole su celular para tomarlo y explicar a la polic\u00eda que la llamada fuer para informarles que vio un veh\u00edculo sospechoso con matriculas de Rumania. Mientras tanto, Leonora abandona la casa. El protagonista, antes de que su esposa se fuera, le pide que piense en Johan, a lo cual Leonora contesta que eso mismo debi\u00f3 hacer \u00e9l antes de intentar matarla.<\/p>\n\n\n\n<p>Christian se queda en casa esperando lo inminente cuando llega la polic\u00eda. Johan advierte la presencia de los oficiales, el protagonista abraza a su hijo en una especie de despedida y le pide que se vaya a su cuarto y que no salga de ah\u00ed, presintiendo que Leonora lo ha denunciado. Es entonces que, dispuesto a entregarse \u2012una vez m\u00e1s\u2012 le pide a la polic\u00eda que el encuentro sea fuera de su casa para no molestar a Johan. Sin embargo, se da cuenta de que est\u00e1n ah\u00ed para corroborar la informaci\u00f3n por la que supuestamente Leonora habl\u00f3, a partir de lo cual Christian acab\u00f3 por tratar de confirmar la pista falsa de una camioneta rumana como el arma homicida de la mujer aquella noche. Para Holger, Christian se ve\u00eda sumamente culpable. Es evidente lo sospechoso que siempre resulta alguien que da una pista no concluyente; es f\u00e1cil inferir tal voluntad como parte de la estrategia para desviar una investigaci\u00f3n. En el caso de Christian, a lo anterior se suma la actitud de rendici\u00f3n y angustia del protagonista. Sin embargo, nuevamente, no hab\u00eda pruebas. Es entonces que Christian recibe un mensaje de su esposa; lo cita en un lujoso restaurante a las nueve de la noche. Es entonces que nos enteramos de lo mucho que puede escalar la <em>perversidad <\/em>de Leonora.<\/p>\n\n\n\n<p>En el restaurante, Leonora le dice a Christian que ser\u00eda incapaz de denunciarlo. No quer\u00eda perderlo as\u00ed, ni tampoco quer\u00eda perderlo por una mujer como Xenia. Considera que si fuera as\u00ed, acabar\u00eda por arruinar la vida de su hijo, aquella por la que tanto luch\u00f3 y <em>sacrific\u00f3 <\/em>todo. De igual manera piensa del hecho de que Christian acabara en la c\u00e1rcel por haber asesinado a una inocente madre de tres hijos, al igual que por su fraude financiero. Considera que Christian ha olvidado lo importante: la familia. Tambi\u00e9n afirma que no puede confiar del todo en \u00e9l; ella siempre estar\u00e1 en peligro porque \u00e9l fue capaz de atentar contra la madre de su hijo. El protagonista asegura que dar\u00eda todo por cambiar lo que hizo, el error que lo transform\u00f3 en un asesino, del cual reconoce Leonora una gran capacidad para urdir tal clase de planes.<\/p>\n\n\n\n<p>Es entonces que Leonora le propone a su esposo una actualizaci\u00f3n de su <em>pacto inconfesable<\/em>; los dos compartir\u00e1n la estrategia y la realizaci\u00f3n de un plan que, a los ojos de Leonora, redimir\u00e1 a Christian; una prueba de la lealtad de su esposo a ella y su familia. Vemos con ello c\u00f3mo Christian agudiza su sujeci\u00f3n y erige m\u00e1s paredes de su c\u00e1rcel; el constructor, a trav\u00e9s de sus errores y la evasi\u00f3n permisible de su responsabilidad, ha <em>estructurado<\/em> un laberinto a trav\u00e9s de la incomprensi\u00f3n de sus afectos.<\/p>\n\n\n\n<p>De acuerdo, el \u2018hubiera\u2019 no existe decimos en M\u00e9xico. Sin embargo \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda pasado si Christian le hubiera dejado a Leonora hacer la llamada en la cual pretend\u00eda denunciarlo?; \u00bfno habr\u00eda acabado su sujeci\u00f3n a aquel matrimonio basado en el <em>apego <\/em>y la <em>propiedad<\/em>? Parad\u00f3jicamente, Christian, probablemente, habr\u00eda dejado de ser el prisionero de Leonora yendo a la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una secuencia posterior al momento en que Christian se entera de haber matado a una mujer inocente y madre de tres hijos, donde parece intentar encontrar paz y refugio de su propia <em>culpa<\/em>. El padre y esposo es practicante de Kayak. Lo vemos en medio de un lago, con l\u00e1grimas en los ojos, como si se tratara de una isla; una imagen de la soledad que puede llegar a constituir la c\u00e1rcel y el control de la <em>culpa <\/em>de un ser humano, sujeto por su <em>circunstancia<\/em>, por la irresponsabilidad ante la misma y por el <em>apego <\/em>como un acto de nuestra <em>voluntad <\/em>que, parad\u00f3jicamente, constituye la manera en la cual podemos ejercer nuestra <em>libertad <\/em>para esclavizarnos, al grado de perdernos a nosotros mismos.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora le propone a Christian matar a Xenia como acto de redenci\u00f3n y prueba de fidelidad. Por m\u00e1s que se resiste, acaba accediendo, a pesar de decirle a Leonora que ese crimen los unir\u00eda como autora intelectual y autor material del mismo, lo cual podr\u00eda acabar por arruinar la vida de Johan. Ella vuelve a recordarle que eso no lo pens\u00f3 cuando intent\u00f3 matarla. Es entonces que Leonora le revela un secreto que, de alguna manera, compromete todav\u00eda m\u00e1s a Christian por la confidencialidad que implica.<\/p>\n\n\n\n<p>Guardar el secreto de alguien m\u00e1s puede sujetarnos a su <em>mirada vigilante<\/em>; nos hace confidentes y, por lo tanto, nos ata a su confianza. Si lleg\u00e1ramos a atentar contra esta \u00faltima, adem\u00e1s de acabar siendo considerados traidores, tambi\u00e9n nos convertir\u00eda en <em>objeto <\/em>de traici\u00f3n. En este caso, ante lo que sabe Leonora, Christian agrav\u00f3 su situaci\u00f3n; el protagonista, ahora m\u00e1s que nunca, realmente tiene demasiado que perder y est\u00e1 en las manos de su esposa mientras participe del ocultamiento de su <em>responsabilidad<\/em>; permiti\u00f3 ser chantajeado con un hecho cuya magnitud no calcul\u00f3, sin dimensionar que su esposa no ser\u00eda capaz de denunciarlo por el mismo motivo de su fraude: Johan, aunque, siendo justos, habr\u00eda sido incalculable tal posibilidad, tomado en cuenta el car\u00e1cter voluble de Leonora, de lo cual \u00e9sta \u00faltima ya ha dado cuenta. Tal amenaza resulta haber sido tan s\u00f3lo un absceso de <em>angustia <\/em>por parte de la esposa de Christian.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos lo importante de poner l\u00edmites y no dejarnos manipular por nadie. Christian agrav\u00f3 su circunstancia al ceder al chantaje, cayendo en la inercia de la <em>pasi\u00f3n<\/em> de su propia <em>sujeci\u00f3n<\/em> y sin advertir que incluso habr\u00eda sido m\u00e1s liberador asumir sus responsabilidades como un acto de <em>desapego<\/em>. Christian, al igual que Xenia, lo quer\u00eda todo, no quer\u00eda perder su <em>propiedad<\/em>. Tal <em>apego <\/em>le costo su <em>libertad<\/em>. Sin embargo, \u2012nuevamente, tratando de ser justo\u2012, tambi\u00e9n hay que <em>comprender <\/em>que estas consecuencias s\u00f3lo son advertibles como resultados finales de las decisiones de Christian. M\u00e1s all\u00e1 de cualquier juicio f\u00e1cil, no podemos olvidar que las acciones de los dem\u00e1s no dependen de nosotros y, muchas veces, son incalculables. Como ya he comentado, no podemos <em>esperar <\/em>nada de los dem\u00e1s. Adem\u00e1s, resulta injusto imponerle a los dem\u00e1s nuestras <em>expectativas <\/em>porque estas \u00faltimas, como hemos visto en el caso de Xenia y de Leonora<em>, <\/em>suelen sujetar a los dem\u00e1s, son principio de <em>culpa <\/em>y, por lo tanto, de <em>control<\/em>, incluyendo aqu\u00e9l del cual podemos llegar a ser capaces en contra de los que m\u00e1s amamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora le dice a Christian que s\u00f3lo necesita una buena coartada. Fue el caso de ella cuando asesin\u00f3 a Mike. La academia en la que se form\u00f3 como violinista estaba cerca del acantilado donde Mike, Sonja y sus amigos se reunieron a convivir. Ella dej\u00f3 un vinyl de las piezas de Bach que practicaba, para simular que hab\u00eda estado toda la tarde perfeccionando su ejecuci\u00f3n. Leonora se escabull\u00f3 por una ventana del sal\u00f3n de pr\u00e1cticas de su escuela para ir al acantilado donde los amigos se reunieron y confirmar sus sospechas sobre la infidelidad de su entonces novio. Oculta en la vegetaci\u00f3n del bosque cercano, igual que lo hizo con Christian cuando se encontr\u00f3 con Kassandra y de la misma manera en la que Sonja sinti\u00f3 la presencia de Leonora, esta \u00faltima se acerc\u00f3 a Mike para empujarlo al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>R\u00e1pidamente, Leonora regres\u00f3 a su escuela y, justo cuando acab\u00f3 de reproducirse el LP, ella tom\u00f3 su viol\u00edn para ejecutarlo como si no hubiese dejado de tocarlo durante toda la tarde, haci\u00e9ndose efectiva su coartada cuando la encargada del espacio de estudio entr\u00f3 para avisarle del cierre de las instalaciones, convirti\u00e9ndola en testigo favorable para su plan. Ahora que Christian sabe lo peligrosa que es la mujer con la cual se cas\u00f3, se ha convertido en su c\u00f3mplice, en m\u00e1s de un sentido, incluso aunque dicho crimen haya prescrito. Leonora logr\u00f3 matar a Mike, haciendo pasar dicha desgracia como el desafortunado accidente de un joven enfiestado y con unas copas de m\u00e1s. Ahora que Christian lo sabe, al igual que Leonora sabe de los cr\u00edmenes de su esposo, el protagonista se ha convertido en una <em>piedra <\/em>que su esposa arrojar\u00e1 al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>No dejemos de advertir que la narrativa de los hechos e im\u00e1genes del film est\u00e1n articulados y estructurados por la pl\u00e1tica de Holger con su hija. Es aqu\u00ed cuando vemos una estructuraci\u00f3n a partir de la interrelaci\u00f3n de los procesos imaginarios de Christian, Leonora, el detective y la hija de este \u00faltimo; la <em>narraci\u00f3n <\/em>completando al <em>mundo <\/em>que busca con ella su <em>coherencia <\/em>como importante fen\u00f3meno de nuestra capacidad de <em>artificio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Leonora logra urdir una coartada. Para ello, Christian y ella pasan tiempo juntos en un lugar p\u00fablico: un hotel recreacional en el cual se aseguran de ser vistos; usan el <em>spa<\/em> hasta determinada hora, para que luego Christian se escabulla, discretamente y sin ser visto, por una de las ventanas de su habitaci\u00f3n, saltando del techo del hotel y quedando fuera del terreno del mismo. Mientras tanto, Leonora emula la presencia de Christian para dejar supuestos datos de su presencia, durante el tiempo en el que el protagonista est\u00e1 en casa de Xenia asesin\u00e1ndola. Para ello, Leonora pide servicio a la habitaci\u00f3n del hotel, finge consultar a Christian en relaci\u00f3n con un cambio en su pedido y cuando un trabajador del hotel sube a la rec\u00e1mara de la pareja, la regadera de la pieza est\u00e1 funcionando para fingir que el protagonista se est\u00e1 ba\u00f1ando como parte de la <em>simulaci\u00f3n<\/em>. Cuando la protagonista le va a dar una propina al trabajador del hotel, finge que le pide dinero a su esposo para llevar a cabo dicho gesto, usando una grabaci\u00f3n de voz en su celular en la que Christian le indica que tiene dinero en el pantal\u00f3n gris que est\u00e1 sobre su cama. Por \u00faltimo, Leonora le mandar\u00e1 a Xenia un mensaje a su celular, usando el <em>dispositivo m\u00f3vil <\/em>de Christian, el cual dice: \u201cQuerida Xenia: No puedo hacerlo, lo siento. Mi familia lo es todo para m\u00ed\u201d. Esa ser\u00e1 la se\u00f1al de Christian para matar a Xenia. El protagonista ya debe estar dentro de la casa de su <em>amada <\/em>para entonces. Tiene la instrucci\u00f3n de que haya suficiente desorden y destrucci\u00f3n en la casa como para que parezca un allanamiento.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, vemos como Christian llega a la casa, le pide permiso a Xenia para entrar y hablar con ella, a lo cual la chica se niega tras varios d\u00edas de ausencia de su <em>amado<\/em>; no est\u00e1 dispuesta a seguir con esa clase de relaci\u00f3n. Christian trata de explicarle que ha estado ocupado con la graduaci\u00f3n de Johan, adem\u00e1s de tener que atender un colapso nervioso de su esposa. Sin embargo, Xenia decide no acceder a su petici\u00f3n. Probablemente siguiendo el plan de Leonora, el protagonista rompe un cristal de la puerta de la casa de Xenia para entrar, la sujeta y, sin embargo, Christian empieza a acariciarla y besarla, mientras trata de acabar de explicar los motivos de su ausencia. Es en ese periodo que Xenia recibe el mensaje que le da la se\u00f1al a Christian de matarla. \u00c9l trata de maniatarla, sin embargo, acaban haciendo el amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Juntos en la cama, \u00e9l le dice a Xenia que jam\u00e1s hab\u00eda amado a alguien de la manera en que la ama. Ella le dice que siente c\u00f3mo \u00e9l la ve. No es una mirada vigilante, es la mirada liberadora de un amante, una mirada enamorada y amorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Xenia se levanta al sanitario, entra al mismo y advierte una ventana abierta que nos recuerda a la ventana por la que se escabull\u00f3 Leonora para matar a Mike. Efectivamente, cuchillo en mano, Leonora mata a Xenia. Christian, al advertir la ausencia de su amada, acude al sanitario. Es demasiado tarde, Xenia yace ante Leonora, tirada en un charco de su propia sangre. La protagonista le dice a Christian: \u201cSab\u00eda que no podr\u00edas hacerlo\u201d. Con ello, la esposa de Christian confirma lo implacable de los c\u00e1lculos que puede llevar a cabo un <em>perverso<\/em>. Christian abraza el cad\u00e1ver de Xenia, <em>adoleciendo <\/em>una terrible culpa que, podemos inferir, acrecienta la que ya lo sujeta. Es ineludible su profunda tristeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Holger investiga la desaparici\u00f3n de Xenia. En la casa de la chica hay huellas de allanamiento, adem\u00e1s de que un vecino report\u00f3 haber o\u00eddo estruendo la \u00faltima noche que vio a la chica. Durante la secuencia en la que Christian rompe el cristal de la puerta de Xenia para abrirla, efectivamente, dicho vecino se acerca al domicilio de ella para ver si estaba bien. Ella, para ocultar la presencia de Christian quien se refugia de cualquier otra mirada, le dice a su vecino que dicho sonido lo provoc\u00f3 ella misma, al romper accidentalmente el vidrio de su puerta. Los signos de robo son claros: falta la computadora, la billetera y el celular de Xenia. La compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica del celular de la chica le ha proporcionado los \u00faltimos mensajes que recibi\u00f3 a la polic\u00eda, incluyendo el \u00faltimo de todos: el mensaje de Christian en el cual supuestamente daba por terminada la relaci\u00f3n entre ambos. Ello conduce a Holger y su compa\u00f1ero a visitar a Christian y Leonora para un breve interrogatorio de rutina. Despu\u00e9s de hacerlo, queda dispuesto el andamiaje para confirmar los datos de su coartada, cuya efectividad comprobar\u00e1n sus <em>art\u00edfices<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una pregunta ineludible para el detective: \u00bfd\u00f3nde diablos est\u00e1 el cuerpo? La aparici\u00f3n de Xenia con vida se antoja sumamente remota despu\u00e9s de veinte d\u00edas de haber desaparecido, un tiempo demasiado largo y considerable para que ello sea posible, dadas las circunstancias. Holger y su compa\u00f1ero infieren que el cad\u00e1ver fue desaparecido porque lleva al culpable del crimen. El detective infiere que Xenia tuvo sexo antes de ser asesinada, lo cual puede ser una de las razones por las cuales las s\u00e1banas y cobijas de la cama de la chica desparecida fueron cambiadas; dichos objetos pueden tener huellas de ADN, misma raz\u00f3n por la cual el detective infiere que se limpi\u00f3 la escena del crimen, lo cual har\u00eda m\u00e1s susceptible la posibilidad de la desaparici\u00f3n del cuerpo de Xenia. Holger decide revisar con perros polic\u00eda los lagos, r\u00edos y dem\u00e1s terrenos propicios para ocultar o encontrar un cad\u00e1ver.<\/p>\n\n\n\n<p>En Dinamarca, al igual que en otros pa\u00edses \u2012incluyendo a los n\u00f3rdicos\u2012, se festeja <em>La noche de San Juan<\/em>, celebraci\u00f3n decembrina que rememora a dicho personaje en v\u00edsperas de Navidad. Los daneses suelen hacer fogatas gigantes sobre balsas que navegan sobre los lagos, las cuales suelen encender al anochecer. Tal es un motivo de reuni\u00f3n que incluye la ingesta de alcohol y comida. Los polic\u00edas investigan la orilla del lago en el cual Christian, Leonora y dem\u00e1s amigos y familiares llevan a cabo dicha celebraci\u00f3n. Parece que uno de los perros ha olfateado algo y parece ubicarlo cerca de la fogata que ha armado Christian con ayuda de Kim y Johan. Leonora le pide ayuda a Kim para encender la fogata. El amigo del protagonista considera que es demasiado temprano para hacerlo. Leonora le insiste a Christian que lo haga, mientras la polic\u00eda parece acercarse al objetivo que olfatea el perro polic\u00eda. El protagonista se levanta a encender la fogata. Ante tal insistencia, Kim decide ayudarlo a sabiendas de que dicha labor es dif\u00edcil y peligrosa para un s\u00f3lo hombre. Al acercarse a la fogata, el amigo del protagonista advierte un hedor, infiere que algunos erizos han quedado atrapados en la estructura de madera. Christian vierte dos bidones de gasolina con celeridad en la fogata, apresurado por la presencia de la polic\u00eda, especialmente por la particular vigilancia que nota de Holger y del perro polic\u00eda que parece haber rastreado algo y que no para de ladrar en direcci\u00f3n a la fogata que Kim y el protagonista intentan encender. Despu\u00e9s de varios intentos desesperados por conseguir dicho fuego, Christian logra encenderlo. La explosi\u00f3n de tal combusti\u00f3n empuja al protagonista hacia el bote con el cual \u00e9l y Kim han llegado hasta la fogata. Los asistentes empiezan a cantar una canci\u00f3n que dice:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Amamos nuestro pa\u00eds<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>cuando la bendita Navidad<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>ilumina las estrella del \u00e1rbol<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>con un brillo en cada ojo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Cuando en primavera cada ave,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>sobre campos y playas,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>cambia su voz a un trino de bienvenida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tu palabra es nuestra canci\u00f3n<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>en cada camino y cada calle.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Si no dejamos de advertir que esta pel\u00edcula nos habla de las implicaciones de nuestros <em>afectos<\/em> m\u00e1s importantes en nuestra <em>vida civil<\/em> \u2012en este caso con mayor puntualidad: la familia y el matrimonio como <em>instituciones<\/em>\u2012 y de lo <em>problem\u00e1ticos <\/em>que pueden ser sus <em>compromisos<\/em> con nuestras din\u00e1micas de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n<\/em>, la pel\u00edcula dialoga tambi\u00e9n con su contexto local e inmediato. El film nos muestra una imagen <em>problem\u00e1tica <\/em>de una Dinamarca en la que algo apesta. Es franco el di\u00e1logo que quiere establecer la pel\u00edcula con su pa\u00eds a trav\u00e9s de los signos de sus tradiciones, <em>problematizando <\/em>el legado de una sociedad que educa a sus herederos a trav\u00e9s de la <em>creencia <\/em>en un amor supeditado por cuestionables din\u00e1micas de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n <\/em>de los cuerpos vivos, cuando son convertidos en los <em>medios <\/em>para la satisfacci\u00f3n de nuestros <em>intereses privados<\/em>, a trav\u00e9s de nuestras expectativas. Una imagen de lo local de una <em>circunstancia <\/em>que, por su car\u00e1cter situado, evidencia las <em>potencias <\/em>de su <em>po\u00e9tica<\/em> por la capacidad de la misma de <em>constituir <\/em>un <em>discurso <\/em>cuya <em>universalidad <\/em>es inferible como fen\u00f3meno humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Alguna vez, en una clase, un maestro de Qu\u00edmica nos coment\u00f3 que la mejor manera de deshacerse de un cad\u00e1ver era quem\u00e1ndolo. Una tarea que m\u00e1s de un crimin\u00f3logo considera dificil\u00edsima, sumamente cara y tremendamente susceptible de producir y dejar rastros. Efectivamente, el cuerpo de Xenia ha sido incinerado en la fogata de San Juan que construy\u00f3 Christian con ayuda de Johan y su amigo Kim. Cuando Leonora advierte la amenaza de una mujer viendo por sus binoculares la fogata, ante el riesgo de llegar a visualizar el cad\u00e1ver de la chica desaparecida, le pide a su esposo que haga algo. Christian le pide permiso para ver la fogata con sus binoculares, a lo cual la mujer accede. El protagonista ve, con profundo dolor y l\u00e1grimas contenidas, el rostro de la mujer que m\u00e1s ha amado, calcin\u00e1ndose y lleno de cenizas. Leonora se acerca a su esposo para abrazarlo, mientras contemplan la fogata. Es clara la <em>rigidez<\/em> del esfuerzo de Christian por contener la repulsi\u00f3n que le provoca la cercan\u00eda de Leonora.<\/p>\n\n\n\n<p>En la secuencia en la que Lenora lleva a Johan y Martha a la escuela, se escucha el radio encendido del auto de la protagonista. Se oye la voz de una locutora de noticias diciendo: \u201cLa v\u00edspera de San Juan se acerca y somos el \u00fanico pa\u00eds que quema brujas en San Juan [Tal es el ep\u00edteto de las fogatas], \u00bfpor qu\u00e9 tenemos esta tradici\u00f3n? [\u2026]\u201d El anterior es un claro <em>signo <\/em>cinematogr\u00e1fico de lo que finalmente ocurre con Xenia; la imagen de un referente que constituye la cr\u00edtica de los realizadores del film a un pa\u00eds que <em>sacrifica<\/em> al amor en nombre de la <em>propiedad<\/em>; una moral basada en una <em>econom\u00eda<\/em> estructurada a trav\u00e9s del <em>privilegio<\/em>; din\u00e1micas de <em>consumo <\/em>y <em>producci\u00f3n <\/em>que imponen a nuestro <em>inter\u00e9s privado <\/em>como <em>fin en s\u00ed mismo<\/em>, haciendo de los cuerpos vivos un <em>medio <\/em>para tal <em>sinsentido<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La hija de Holger advierte que la incineraci\u00f3n de un cad\u00e1ver no extingue totalmente los rastros del mismo. El detective coincide con su hija; sabe que los huesos de un cuerpo humano se desintegran a mil doscientos grados cent\u00edgrados. Sin embargo, al desaparecer el resto, los criminales se quedan con algo que puede ponerse en una bolsa, se\u00f1ala el padre a su hija. La \u00faltima secuencia en la que aparecen juntos los protagonista del film los muestra y\u00e9ndose de casa, han vendido la <em>propiedad<\/em>. En la \u00faltima secuencia en la que aparece Christian, lo vemos llevando un bolso ante un lago. En la pen\u00faltima secuencia de la pel\u00edcula nos enteramos del porqu\u00e9 de la charla entre padre e hija. Esta \u00faltima se va a casar, es el d\u00eda de su boda. Por ello Holger le habla del caso, para invitarla a reflexionar acerca de la importante decisi\u00f3n que ha tomado; el \u00faltimo consejo de un padre a su hija, antes de que esta \u00faltima deje de ser una mujer soltera; una reflexi\u00f3n acerca del amor y el matrimonio, despu\u00e9s del cual \u201ctodo puede pasar\u201d, afirma Holger. La \u00faltima secuencia del film nos lo recuerda: en las profundidades de un lago yacen los huesos hundidos de Xenia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cHoy miramos el mundo sobre la base del g\u00e9nero policial, hoy vemos la realidad bajo la forma del crimen\u201d Bertolt Brecht No hay certeza alguna de quien amamos; jam\u00e1s podremos conocer a nuestros amantes plenamente. 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