{"id":318,"date":"2023-05-08T04:12:54","date_gmt":"2023-05-08T04:12:54","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/?p=318"},"modified":"2023-05-08T04:12:54","modified_gmt":"2023-05-08T04:12:54","slug":"herida-y-herencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2023\/05\/08\/herida-y-herencia\/","title":{"rendered":"Herida y Herencia"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/05\/photo4.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"290\" height=\"218\" src=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/files\/2023\/05\/photo4.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-319\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cEs preciso encontrar una verdad,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>y la verdad es para m\u00ed hallar la idea<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>por la que est\u00e9 dispuesto a vivir y morir.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>\u201cEn la subjetividad est\u00e1 la verdad;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>En la subjetividad est\u00e1 la mentira.\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>S\u00f8ren Kierkegaard<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cLo desconocido es el horizonte, es el mito, es lo sin fondo\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Cornelius Castoriadis<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cEl car\u00e1cter de un hombre es su destino\u201d<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Her\u00e1clito de \u00c9feso<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>No s\u00e9 qu\u00e9 tanto sea s\u00f3lo una inquietud de mi parte o una impresi\u00f3n que m\u00e1s de uno comparte conmigo. Me refiero a la intuici\u00f3n en torno a la manera en la que el cine constituye im\u00e1genes compatibles entre el pasado y el futuro, prescindiendo <em>aparentemente <\/em>del <em>supuesto<\/em> orden l\u00f3gico de tales estadios. Espec\u00edficamente me refiero a los recursos del <em>flashback <\/em>y el <em>flashforward<\/em>, al igual que a la interrelaci\u00f3n de los mismos. Un ejemplo de dicho fen\u00f3meno lo tenemos en la pel\u00edcula que esta vez he decidido analizar: <em>Cuervos <\/em>de Jens Assur. Esta \u00faltima comienza con un evento que tiene explicaci\u00f3n despu\u00e9s de ver el film \u00edntegramente. En el caso de la secuencia correspondiente a dicho evento, \u00bfse trata de un <em>flashforward <\/em>o, m\u00e1s bien, del inicio del film y el resto del mismo ser\u00eda un enorme <em>flashback<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Otro ejemplo significativo y semejante de la complejidad del tiempo que evidencia el cine lo encontramos en una pel\u00edcula tan popular como: <em>Titanic<\/em>. Hay quien cree que buena parte de dicha pel\u00edcula es un enorme <em>flashback<\/em>, espec\u00edficamente las secuencias correspondientes a la juventud de Rose, al igual que las de su encuentro y aventura con Jack.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece importante empezar este trabajo con esta reflexi\u00f3n porque <em>Cuervos <\/em>es una pel\u00edcula que nos habla de la relaci\u00f3n entre <em>el porvenir <\/em>y el <em>Destino<\/em>. Este \u00faltimo entendido en las dos acepciones t\u00edpicas del mismo: el destino como la meta alcanzada por una trayectoria que, por lo tanto, <em>signa <\/em>su <em>sentido <\/em>y El <em>Destino <\/em>como <em>determinaci\u00f3n <\/em>de <em>nuestra circunstancia<\/em>; el Horizonte de nuestra libertad.<\/p>\n\n\n\n<p>En una de las primeras secuencias del film, Agne, uno de los dos protagonistas de la pel\u00edcula, evidencia su conocimiento en meteorolog\u00eda al dialogar con un colega granjero acerca de las muchas formas de pensar al Horizonte; est\u00e1 el <em>horizonte civil<\/em>, el que entendemos cotidianamente y que suele corresponder con nuestra comprensi\u00f3n del <em>anochecer <\/em>y del <em>amanecer <\/em>como conceptos definitorios de lo que cotidianamente entendemos como: lo <em>temprano <\/em>y lo <em>tarde <\/em>de un d\u00eda; el horizonte astron\u00f3mico, comprendido en relaci\u00f3n con los movimientos del planeta como cuerpo c\u00f3smico y, por lo tanto, con el espacio exterior; el horizonte geol\u00f3gico sutilmente determinado por la manera en que los fen\u00f3menos de la <em>Naturaleza<\/em> emergen o se ocultan, cumpliendo con su correspondiente ritmo vital.\u201cParece que m\u00e1s bien habr\u00eda que preguntarse, \u00bfqu\u00e9 es el horizonte?\u201d, advierte en su charla el compa\u00f1ero de reflexi\u00f3n de Agne. Este \u00faltimo acaba por preguntarse: \u201c\u00bfEl horizonte es un oc\u00e9ano, una monta\u00f1a, un bosque?\u201d. Este film parece intentar responder a la pregunta por el horizonte del paisaje de lo humano.<\/p>\n\n\n\n<p>Agne es un granjero dedicado al cultivo de papas y heno, al igual que a la ganader\u00eda. Parte de la infraestructura de su granja \u2012correspondiente con los est\u00e1ndares de producci\u00f3n de la sociedad sueca, altamente industrializada y con un privilegiado nivel de vida\u2012 depende del respaldo de la industria alimentaria de dicho pa\u00eds; el granjero es arrendatario de las tierras que trabaja y tiene que cumplir con cuotas de producci\u00f3n para seguir siendo beneficiario de tales condiciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La pel\u00edcula evidencia un momento de particular adversidad para dicho protagonista. Este \u00faltimo se siente acechado y vigilado por sus <em>patrones<\/em>, los cuales intentan hacer que venda su propiedad para dar pie a la planificaci\u00f3n del desarrollo de una plantaci\u00f3n agr\u00edcola que consideran potencialmente pr\u00f3spera, especialmente en comparaci\u00f3n con los \u00faltimos resultados del trabajo de Agne. Este \u00faltimo, simult\u00e1neamente, es testigo de eventos que le resultan sospechosos y susceptibles de afrenta hacia \u00e9l; parte de su ganado empieza a extraviarse moment\u00e1neamente para despu\u00e9s ser encontrado muerto. Primero es el caso de una vaca que, al rebasar de manera improbable la cerca que evitaba su escape, acaba siendo arrollada por un tren. Despu\u00e9s sucede algo semejante con dos vacas, cerca de otro alambrado, con la diferencia de que estas \u00faltimas parecen haber sido alcanzadas por un rayo.<\/p>\n\n\n\n<p>El inh\u00f3spito paisaje al que tiende el territorio sueco \u2012acentuada tal caracter\u00edstica en el \u00e1mbito rural\u2012 propicia la soledad suficiente como para sospechar de cualquier presencia y hacerla susceptible de ser pensada como vigilante. Ante ello, es relevante resaltar una de las grandes virtudes de esta pel\u00edcula: en vez de <em>presentarnos<\/em> a un padre de familia <em>impositivo<\/em>, arbitrario y, por lo tanto, cercano a un tirano, el film logra <em>estructurar<\/em> la imagen de un hombre leg\u00edtimamente <em>angustiado<\/em>, determinadopor la cerraz\u00f3n de su mirada \u2012por la angostura de la misma\u2012 implicada en dicha <em>pasi\u00f3n triste<\/em> ante un <em>futuro<\/em> limitado; un <em>porvenir <\/em>al cual dicho personaje intuye con menos <em>opciones<\/em>, al grado de que dicho hombre parece vislumbrarse <em>prescindible <\/em>para los <em>mundos posibles<\/em> del mismo. En ello se manifiesta el <em>estadio <\/em>de la <em>territorialidad <\/em>de la <em>subjetividad <\/em>del protagonista; la <em>topolog\u00eda <\/em>del <em>agotamiento <\/em>de sus ya de por s\u00ed mermadas <em>potencias vitales<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vale la pena hacer una aclaraci\u00f3n: cuando hablo de la <em>legitimidad <\/em>de la angustia de Agne, mi intenci\u00f3n es hacer \u00e9nfasis en que se trata de una <em>pasi\u00f3n triste <\/em>inextricablemente relacionada con nuestra <em>finitud<\/em>. Sin embargo, no niego la <em>problematicidad <\/em>de dicho <em>afecto<\/em>, en la medida en que promueve nuestra <em>sujeci\u00f3n <\/em>y <em>exterminio<\/em>. La <em>angustia <\/em>es una <em>pasi\u00f3n triste <\/em>que suele inducirnos a reducir nuestras <em>posibilidades vitales<\/em>; <em>los mundos posibles de las potencias del cuerpo vivo<\/em>, lo cual implica negarnos la posibilidad de comprender que cada etapa y <em>edad<\/em> de la vida \u2012en relaci\u00f3n con lo singular de su estadio\u2012 puede tener sus momentos especiales y particulares de <em>plenitud<\/em>, <em>goce<\/em>, <em>placer<\/em> y <em>alegr\u00eda<\/em>. La estrechez de miras con la que Agne ha <em>condicionado habitualmente<\/em> su sensibilidad \u2012tambi\u00e9n manifiesta en su <em>rigidez f\u00edsica y moral <\/em>y, por lo tanto, en la <em>inflexibilidad <\/em>de su voluntad\u2012 se evidencia en la <em>sujeci\u00f3n <\/em>de <em>adolecer<\/em> su <em>circunstancia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El granjero considera grave permitirse unos d\u00edas en la playa al lado de su familia. Tambi\u00e9n podemos ver c\u00f3mo no es parte de una fiesta local a la cual su esposa e hijo mayor asisten, qued\u00e1ndose aislado en una habitaci\u00f3n de la granja. Se trata de un cuerpo capturado por la <em>rigidez <\/em>de su <em>coraza som\u00e1tica<\/em>; la esclerotizaci\u00f3n de la <em>angustia <\/em>de Agne, manifiesta en dicha <em>somatizaci\u00f3n<\/em>,correspondiente con <em>la rutina habitual <\/em>de su trabajo. Es sugerente pensar, \u00bfqu\u00e9 tanto la <em>alienaci\u00f3n <\/em>de un trabajo radica en hacer del mismo un <em>fin en s\u00ed mismo <\/em>en lugar de un <em>medio <\/em>que nos permita, no s\u00f3lo subsistir, sino tambi\u00e9n disfrutar de la vida?; \u00bfqu\u00e9 tanto vivimos para trabajar en lugar de trabajar para vivir?<\/p>\n\n\n\n<p>Agne lleva cuarenta a\u00f1os dedicado a su labor. Por ello, tal din\u00e1mica y rutina ha constituido una <em>disciplina cotidiana<\/em>. Se trata de un cuerpo vivo <em>disciplinado<\/em> por dichas din\u00e1micas de consumo y producci\u00f3n, el cual se nota cada vez m\u00e1s fatigado y consumido por las mismas; un cuerpo exhausto que es incapaz de priorizar la posibilidad del descanso como horizonte de la recuperaci\u00f3n de las fuerzas de un organismo demandado por tal labor, al que se le dificulta tener una relaci\u00f3n l\u00fadica de esparcimiento con su familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho <em>condicionamiento<\/em> tambi\u00e9n repercute en la posibilidad del personaje de tener una vida \u00edntima plena con su esposa. Su impotencia sexual evidencia el <em>consumo <\/em>de su cuerpo comprometido con su actividad laboral, aunado a la <em>angustia <\/em>que le produce la exigencia de satisfacer las demandas de su trabajo, al parecer acechado \u2012seg\u00fan Agne\u2012 por sus propios patrones. De tal compromiso dependen las condiciones econ\u00f3micas implicadas en la subsistencia y el sost\u00e9n de su familia. Pareciera que el bienestar de la mujer e hijos del granjero constituye el sentido de la vida de Agne. Sin embargo, parece ser que es m\u00e1s importante para \u00e9l su trabajo en s\u00ed, como <em>la raz\u00f3n<\/em> del lugar de dicho hombre en el mundo y el <em>legado <\/em>de tal <em>sentido de la vida <\/em>por parte de su familia. Por ello mismo, podemos ver que, para dicho protagonista, tal prop\u00f3sito tambi\u00e9n constituye <em>la herencia<\/em> de los hijos de Agne. Vemos en tal opacidad la confusi\u00f3n del granjero como fen\u00f3meno de su <em>angustia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Agne es un cuerpo dispuesto al <em>sacrificio<\/em>. Como <em>signo dieg\u00e9tico <\/em>y <em>cinematogr\u00e1fico<\/em>, vale la pena advertir queel nombre propio del granjero probablemente provenga del lat\u00edn, espec\u00edficamente de la palabra \u2018<em>Agnus<\/em>\u2019 que significa: <em>cordero<\/em>. Tal dato remite a la <em>vida santa <\/em>propuesta por cierto <em>cristianismo<\/em>; un cuerpo <em>destinado<\/em> al <em>sacrificio<\/em>,<em> dispuesto voluntariamente <\/em>al mismo. Agne es un <em>cordero <\/em>que, a trav\u00e9s de su trabajo, lleva a cabo el <em>consumo<\/em> de su cuerpo. Vale la pena recordar que, seg\u00fan el discurso de tales cristianismos, la ejemplaridad de un animal como el cordero radica en que este \u00faltimo no protesta al ser sacrificado.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste con la <em>angustia<\/em> de Agne, su hijo mayor, Klas, es un chico tendiente a la <em>introversi\u00f3n <\/em>y a la calma. Su serenidad manifiesta un car\u00e1cter contemplativo y vinculado a los datos del mundo; una sensibilidad capaz de disponerse a la flor de piel de su <em>introspecci\u00f3n<\/em>, comprometida con su <em>habitaci\u00f3n del mundo<\/em>. Por ello, esta \u00faltima resulta tambi\u00e9n una <em>habitaci\u00f3n de s\u00ed mismo <\/em>que corresponde con su relaci\u00f3n con el <em>paisaje<\/em>. Su fascinaci\u00f3n por este \u00faltimo constituye una <em>consonancia<\/em> entre el <em>territorio de la subjetividad <\/em>del joven protagonista y su \u00e1mbito vital inmediato como <em>dominio <\/em>de <em>La Naturaleza <\/em>y <em>dominio de s\u00ed mismo<\/em>. Klas, a trav\u00e9s del <em>encuentro <\/em>consigo mismo que implica su <em>habitaci\u00f3n del mundo<\/em>, es <em>se\u00f1or <\/em>de su <em>dominio<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El chico se evidencia fascinado por <em>La Naturaleza<\/em>, de la cual \u2012podemos inferir\u2012 se siente parte <em>vinculada<\/em> y <em>comunicada<\/em>. El fen\u00f3meno que tiene la preminencia de su<em> atenci\u00f3n <\/em>son las aves. Se puede deducir que buena parte del gusto del joven radica en su aprecio por la singular libertad implicada en el vuelo de dichos animales; el ancestral s\u00edmbolo de la relaci\u00f3n entre el cielo y la tierra. Esta pel\u00edcula pone un sutil \u00e9nfasis en la complejidad de este \u00faltimo v\u00ednculo. El largometraje tambi\u00e9n trata sobre nuestra herencia como presencia a trav\u00e9s de un legado, el de aquellos que amamos \u2012o aquellos que amaron quienes amamos\u2012 y se han ido; la relaci\u00f3n <em>constitutiva <\/em>con nuestros muertos y los ecos de los mismos en nuestras m\u00e1s inmediatas relaciones, capaces de determinar incluso a aquellos descendientes que ni siquiera conocieron, a trav\u00e9s de sus hijos y nietos que ahora son nuestros abuelos y padres.<\/p>\n\n\n\n<p>Klas observa las trayectorias celestes de tan diversos animales, las cuales \u2012hablando del <em>Destino<\/em>\u2012 se presenta en varias secuencias a lo largo del film de manera <em>m\u00e1ntica<\/em>; un antiqu\u00edsimo signo que vertebr\u00f3 buena parte de periodos espec\u00edficos de la vida y <em>cotidiano<\/em> de culturas tan antiguas e importantes como la griega. El adolescente <em>aprecia<\/em> cautivado los h\u00e1bitos y condiciones de vida de dichos animales; cuida de los huevos silvestres que encuentra y <em>considera <\/em>susceptibles de acecho por su vulnerabilidad, adem\u00e1s de dignos de <em>atenci\u00f3n<\/em> y estudio. Klas les proporciona condiciones para fomentar su desarrollo <em>natural <\/em>\u2012en la medida de lo posible\u2012; investiga con sumo cuidado y atenci\u00f3n a dichos cuerpos. En tal labor se manifiesta el important\u00edsimo acto de<em> comunidad <\/em>que puede implicar nuestra relaci\u00f3n con <em>nosotros mismos<\/em> a trav\u00e9s de los fen\u00f3menos de <em>la tierra<\/em>. Por tal raz\u00f3n, la clara vocaci\u00f3n <em>ornitol\u00f3gica <\/em>del chico me resulta <em>entra\u00f1able<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste con su padre, la juventud del joven se manifiesta m\u00e1s all\u00e1 del dato mismo de su <em>apariencia<\/em>; la mocedad de Klasyace en su profunda vitalidad, en su v\u00ednculo con los fen\u00f3menos del <em>Paisaje de La Vida del Mundo<\/em>. Se trata de un cuerpo pleno e \u00edntegro por dicha <em>armon\u00eda<\/em>; un <em>animal vibrante <\/em>de la <em>fisis<\/em>, en plena <em>sinton\u00eda <\/em>con el <em>cosmos<\/em>, semejante a los eremitas y a los fil\u00f3sofos antiguos.<\/p>\n\n\n\n<p>Parte de lo hermosa que resulta esta pel\u00edcula yace en estar dotada de una <em>potente<\/em> y <em>di\u00e1fana<\/em> <em>comprensi\u00f3n<\/em> del paisaje como <em>horizonte <\/em>de La Vida, m\u00e1s all\u00e1 de la <em>literalidad<\/em> de esta afirmaci\u00f3n; sin excluir lo <em>evidente<\/em>, <em>concreto <\/em>y <em>material <\/em>de dicho fen\u00f3meno <em>constitutivo <\/em>de <em>nuestra sensibilidad<\/em>. El discurso cinematogr\u00e1fico del film propone al horizonte como la imagen de lo dado; en esta pel\u00edcula la imagen y sus signos est\u00e1n comprometidos con el \u00e9nfasis en tal <em>determinaci\u00f3n<\/em>: la <em>condici\u00f3n<\/em> de lo probable \u2012incluso <em>aparentemente <\/em>m\u00e1s que la de lo posible\u2012, al grado de ser capaz de implicar al <em>territorio subjetivo<\/em> de la <em>angustia <\/em>de Agne, en tanto que cuerpo <em>condicionado<\/em>; la <em>angustia <\/em>como una <em>pasi\u00f3n triste<\/em> que suele <em>comprometerse <\/em>con lo <em>aparentemente probable<\/em> de lo <em>definitivo<\/em> que solemos creer <em>determinante<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo anterior, parad\u00f3jicamente, <em>convive<\/em> de manera simult\u00e1nea con la <em>liberaci\u00f3n <\/em>de la <em>alegr\u00eda <\/em>de los fen\u00f3menos de <em>lo posible<\/em> \u2012manifiesta en el <em>territorio de la subjetividad <\/em>de Klas\u2012 <em>constituida <\/em>a trav\u00e9s de la <em>contemplaci\u00f3n <\/em>del hijo mayor de Agne.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Jens Assur, director de la pel\u00edcula, es un cineasta dotado de una mirada privilegiada y construida despu\u00e9s de a\u00f1os dedicados al foto-periodismo en zonas de conflicto como Ruanda. Su impecable comprensi\u00f3n del espacio \u2012dotada de la claridad de que el <em>paisaje<\/em> se define vitalmente por el transcurso del tiempo\u2012 se evidencia en la <em>composici\u00f3n<\/em> de una sobria y <em>vibrante <\/em>fotograf\u00eda, caracterizada por <em>la armon\u00eda primordial del silencio<\/em> como fen\u00f3meno visual y emotivo de lo invisible; el realizador acent\u00faa al <em>plano <\/em>como mirada del espectador \u2012la <em>ausencia dieg\u00e9tica <\/em>de la misma\u2012; el fen\u00f3meno de lo <em>presentado<\/em> por la fotograf\u00eda. A trav\u00e9s de esta \u00faltima podemos advertir c\u00f3mo el movimiento sutil de las cosas desaf\u00eda a las <em>apariencias<\/em>, a trav\u00e9s de la <em>presencia<\/em> de la luz como principal <em>v\u00ednculo habitante <\/em>en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal sutileza propicia secuencias vivas que evocan a la <em>psicolog\u00eda de las profundidades <\/em>y sus <em>enso\u00f1aciones<\/em>, a trav\u00e9s del foco y del centro que el cineasta constituye sobre los fen\u00f3menos del paisaje y sus alrededores; un preciosismo al que le bastan las <em>potencias <\/em>de <em>La Naturaleza<\/em>; el n\u00facleo de lo que sucede a trav\u00e9s de su <em>calma <\/em>y la <em>apariencia <\/em>de la misma, s\u00f3lo <em>atendible<\/em> a trav\u00e9s del <em>artificio <\/em>de nuestra interioridad, nuestra <em>introspecci\u00f3n <\/em>como <em>habitaci\u00f3n profunda <\/em>de nosotros mismos; el <em>trazo<\/em> del tiempo y sus <em>accidentes<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tan impecable dominio de la luz, a trav\u00e9s de una solvente t\u00e9cnica capaz de mantener el flujo de la contingencia de los cuerpos, remite a la obra de autores como: Rubens o Van Eyck. Predomina en la paleta de colores \u2012al igual que en su sabio recurso a la correcci\u00f3n de color\u2012 los tonos sepia y turquesa, adem\u00e1s de sus variantes, incluyendo sus lucideces y opacidades. Estos \u00faltimos fen\u00f3menos crom\u00e1ticos, por su car\u00e1cter terroso, dotan al discurso fotogr\u00e1fico de una <em>materialidad<\/em> <em>tel\u00farica<\/em> que remite a las <em>potencias<\/em> del animal vivo que es nuestro planeta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; La trama se desarrolla en una zona rural entre los a\u00f1os de mil novecientos setenta y ocho y mil novecientos setenta y nueve. En el paisaje predomina el ritmo de la vastedad del territorio, tendiente a lo inh\u00f3spito. Tales <em>condiciones <\/em>son <em>suficientes <\/em>para evidenciar la <em>pertinencia <\/em>y el car\u00e1cter <em>naturalizado <\/em>del <em>trabajo vivo <\/em>en dicho lugar. Agne ha aprendido su oficio, la <em>t\u00e9cnica<\/em> de la que depende el <em>bienestar <\/em>de su familia. El granjero parece tener la <em>creencia<\/em> de que la <em>cotidianidad<\/em> de su <em>labor <\/em>lleva a cabo su <em>conformidad<\/em> con <em>La Naturaleza \u2012<\/em>el <em>sentido <\/em>de su vida <em>en conformidad <\/em>con <em>el sentido intr\u00ednseco <\/em>&nbsp;a la <em>l\u00f3gica manifiesta en La Naturaleza<\/em>\u2012, entendida por dicho personaje como la <em>coincidencia <\/em>de los fen\u00f3menos de su <em>voluntad <\/em>con <em>las aparentes inercias <\/em>de los fen\u00f3menos del <em>mundo<\/em>, su <em>aparente causalidad <\/em>\u2012invisibiliz\u00e1ndose la <em>contingencia <\/em>de su <em>emergencia<\/em>\u2012 y, por lo tanto, su <em>aparente necesidad<\/em> \u2012neg\u00e1ndose la <em>suficiencia <\/em>y <em>autosuficiencia <\/em>de sus fen\u00f3menos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Agne advierte lo singular y contrastante del <em>car\u00e1cter<\/em> de Klas en relaci\u00f3n con el suyo y, por lo tanto, en relaci\u00f3n con su vocaci\u00f3n de granjero. Ante la insistencia de los patrones de Agne para que este \u00faltimo venda la granja a la plantaci\u00f3n de papas que quieren fundar, el granjero vive preocupado por su legado, por la herencia de sus hijos, su familia y la continuidad de la misma. A Agne le preocupa sentir que todo aquello por lo que ha luchado durante cuarenta a\u00f1os est\u00e1 en peligro, no s\u00f3lo ante los intereses de las instancias correspondientes de la industria alimentaria de su pa\u00eds que lo ha beneficiado, sino tambi\u00e9n por la indiferencia de su hijo mayor ante la posibilidad de continuar con el trabajo de su padre; la misi\u00f3n por la cual Agne se ha <em>sacrificado<\/em>. El granjero nota dicha actitud por parte de Klas en su resistencia a colaborar de manera m\u00e1s constante en los quehaceres de la granja. Agne no desaprovecha cualquier oportunidad para involucrar a su hijo mayor en las labores relacionadas con el oficio de toda su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una de esa ocasiones, Agne parece mostrarle una faceta l\u00fadica de su oficio a su hijo. Es necesaria la participaci\u00f3n de Klas para restaurar las cercas vencidas por las que el ganado recientemente ha escapado. Agne le pregunta a Klas: \u201c\u00bfAlguna vez te has parado sobre los postes de la entrada? Tus brazos se elevan solos cuando te alejas. Es bastante divertido [\u2026] empujas el poste lo m\u00e1s que puedes y cuentas hasta cuarenta y nueve. [Los brazos] te pasan por la cabeza. Si los bajas, se suben de nuevo; es como una fuerza invisible [\u2026] Nunca es muy tarde y siempre es tan simp\u00e1tico\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que Agne intenta que Klas note que en el oficio de granjero tambi\u00e9n se puede volar; un momento en el que el cielo y la tierra se vinculan y es posible el despliegue <em>l\u00fadico<\/em> de la <em>alegr\u00eda<\/em>. Sin embargo \u2012sin negar del todo dicha posibilidad\u2012, es m\u00e1s evidente la angustia de Agne; un peso contundente que lo est\u00e1 hundiendo; una impresi\u00f3n opuesta a la imagen que el granjero intenta inspirar en su hijo. Parece poco cre\u00edble la <em>sensaci\u00f3n <\/em>en Agne de tal fuerza que vence a la gravedad. En cambio, en el tambi\u00e9n padre de familia se evidencia que la <em>angustia<\/em> puede ser capaz de derrotar a los cuerpos que la <em>adolecen<\/em>. La promesa de vuelo que hace el protagonista a su hijo no se compara a la que Klas <em>cuida <\/em>y <em>procura <\/em>todos los d\u00edas, a trav\u00e9s de su <em>atenta observaci\u00f3n <\/em>del vuelo de los p\u00e1jaros que, para Agne, llenan la cabeza del joven.<\/p>\n\n\n\n<p>El ser humano angustiado puede ser la criatura m\u00e1s peligrosa del mundo. Su capacidad de destrucci\u00f3n y autodestrucci\u00f3n se antoja inconmensurable. En este caso, un individuo como Agne, tan tendiente al <em>sacrificio<\/em>, lo demuestra con creces.<\/p>\n\n\n\n<p>El granjero busca la forma en que Klas asuma ineludiblemente las responsabilidades de la granja; una <em>aparente raz\u00f3n <\/em>que se imponga de manera <em>imponderable <\/em>y <em>determinante<\/em>; un motivo que suponga una<em> necesidad<\/em>. Agne \u2012<em>deliberadamente<\/em> y despu\u00e9s de una larga y comprensiva <em>dubitaci\u00f3n<\/em>\u2012 mete la mano en la sierra encendida con la que corta troncos destinados a la producci\u00f3n de madera para el mantenimiento de la granja. El hombre angustiado supera la clara <em>resistencia <\/em>de su cuerpo al peligro evidente. Esta \u00faltima <em>sensaci\u00f3n<\/em>, <em>fen\u00f3meno<\/em> <em>natural y material<\/em> de nuestro cuerpo en relaci\u00f3n con el <em>cuidado<\/em> y <em>resguardo <\/em>del mismo que m\u00e1s de uno llamar\u00eda: <em>instinto de supervivencia<\/em>. \u00bfDe qu\u00e9 puede ser capaz el <em>hombre angustiado<\/em> en relaci\u00f3n con los dem\u00e1s si es capaz de tal da\u00f1o a s\u00ed mismo? Vemos lo terrible de un <em>malestar <\/em>como el de Agne; un hombre que, al parecer, es capaz de todo cuando lo <em>domina <\/em>la <em>adolescencia <\/em>de su <em>pasi\u00f3n<\/em>, unatan <em>triste <\/em>como <em>la angustia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>La siguiente secuencia es la de un momento de la cotidianidad escolar de Klas. La lecci\u00f3n de humildad de la vida es que, a pesar de lo terrible de nuestro dolor y nuestras p\u00e9rdidas \u2012sin subestimar a las mismas como fen\u00f3menos leg\u00edtimos e importantes de nuestras vidas, pero de los cuales s\u00f3lo nosotros podemos ser <em>responsables <\/em>en relaci\u00f3n con nuestra <em>sensaci\u00f3n <\/em>de los mismos\u2012 el mundo sigue girando y la vida contin\u00faa. Klas es integrante en dicha secuencia de un coro escolar que entona un himno a la llegada del verano. La letra de dicho canto posee los siguientes versos:<\/p>\n\n\n\n<p>Hay belleza en todos lados.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora llega el verano,<\/p>\n\n\n\n<p>cuando el pasto y el grano abundan.<\/p>\n\n\n\n<p>Luz del sol rejuvenecedora;<\/p>\n\n\n\n<p>despierta un mundo ya muerto.<\/p>\n\n\n\n<p>Los rayos del sol se acercan<\/p>\n\n\n\n<p>y todo renace.<\/p>\n\n\n\n<p>Un canto que remite a la finitud, la subsistencia y los ciclos de la vida; a la vida misma y su sobrevivencia a trav\u00e9s de nuestra <em>comprensi\u00f3n <\/em>de las <em>potencias vitales <\/em>del mundo, para llevar a cabo la <em>habitaci\u00f3n <\/em>de este \u00faltimo. Se trata, por lo tanto, tambi\u00e9n de un canto rural y agr\u00edcola; un humilde homenaje a la tierra, por ser un peque\u00f1o tributo de seres finitos, los hombres y su tribu, a la <em>sublime magnitud del mundo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Incluso, a pesar de nuestro <em>sacrificio <\/em>y muerte, la vida se renueva; <em>la vida del mundo<\/em> contin\u00faa, renace, a pesar de nosotros mismos, demostrando su car\u00e1cter invencible. Ah\u00ed est\u00e1 la vida plena, la juventud de Klas, cantando al mundo que ha vuelto a abrir los ojos despu\u00e9s del sue\u00f1o de su descanso, incluso a pesar del <em>consumo <\/em>y <em>sacrificio <\/em>del cuerpo de Agne, exacerbado de manera extrema por este \u00faltimo. Agne \u2012debido a su angustia\u2012 es ese mundo ya muerto que se niega a despertar ante la luz rejuvenecedora del sol que es Klas, su hijo mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Inmediatamente despu\u00e9s de este momento del <em>presente <\/em>en el cual se homenajea a la vida, podemos ver un suceso de importante tensi\u00f3n dram\u00e1tica. Klas, como cualquier chico de su edad, toma la merienda en su casa mientras hace tarea en el comedor de la misma. Agne le advierte que, debido al accidente que tuvo el granjero, el joven ya no tiene excusa alguna para evadirse de las responsabilidades de la granja. Dicho cambio incluso afectar\u00e1 a las vacaciones de verano del hijo mayor del granjero. Agne ostenta su herida, la de su mano parcialmente amputada. Por supuesto \u2012por lo menos en la medida en la cual el largometraje nos lo hace saber\u2012, el granjero no revela a nadie que su herida no fue producto de un accidente sino que se trata de una lesi\u00f3n autoinfligida.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, a pesar de la aspereza de momento tan impositivo, el padre de Klas tiene un detalle para este \u00faltimo. Sin perder cierto tono amenazante, Agne pone su pu\u00f1o cerrado al lado del rostro de su hijo. Le pide que adivine que hay en \u00e9l. Klas no se anima a hacerlo ni tampoco recoge de la mano de su padre dicho obsequio. Pareciera que Klas intuye que se trata de algo que lo comprometer\u00e1 todav\u00eda m\u00e1s con el yugo de Agne.<\/p>\n\n\n\n<p>El obsequio de este \u00faltimo es un huevo silvestre que el granjero ha recolectado para su hijo, creyendo que dicho detalle ser\u00eda del agrado de Klas. Por la austeridad del joven, misma de la atm\u00f3sfera de la cocina de aquella casa tendiente a la <em>rigidez <\/em>de la <em>monoliticidad<\/em>, pareciera que el obsequio no es del todo del agrado del chico, o que quiz\u00e1 lo ser\u00eda si hubiese sido de otra manera, en otro contexto, en otro momento o, incluso, de parte de alguien m\u00e1s. Es advertible la <em>represi\u00f3n<\/em>, el miedo o, probablemente, la <em>angustia <\/em>del chico que, en m\u00e1s de un momento del film, parece <em>inhibido <\/em>por la <em>incertidumbre <\/em>a la que lo constri\u00f1e su <em>condici\u00f3n<\/em>; <em>sentirse<\/em> <em>determinado<\/em> por un mundo demasiado est\u00e1tico \u2012demasiado <em>real <\/em>dir\u00edan algunos\u2012, capaz de desafiar la <em>sensibilidad <\/em>y el <em>ensue\u00f1o <\/em>de alguien tan fr\u00e1gil como Klas, tan fr\u00e1gil como las aves que observa y que, sin embargo, tambi\u00e9n es capaz de apreciar que, a pesar de esa <em>aparente <\/em>fragilidad, tal <em>condici\u00f3n vulnerable <\/em>les permite a dichas criaturas surcar la inmensidad celeste del mundo e ir a m\u00e1s de un lugar del mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro de los elementos del film digno de aprecio es su magn\u00edfica direcci\u00f3n de arte. La fotograf\u00eda corresponde epocalmente con las t\u00e9cnicas de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la imagen de los a\u00f1os setenta, lo cual no hace m\u00e1s que acentuar la sofisticaci\u00f3n de la propuesta cinematogr\u00e1fica de Jens Assur, adem\u00e1s del cuidado en la composici\u00f3n que ya hemos advertido. Es inferible que el logro es mayor, trat\u00e1ndose del empleo de t\u00e9cnicas contempor\u00e1neas en dicho objetivo y propuesta. Un claro y significativo ejemplo de ello lo tenemos en una de las exploraciones de Klas. El chico utiliza un telescopio para observar las aves. En un momento de distracci\u00f3n, Klas enfoca una casa lejana. En esta \u00faltima est\u00e1n una chica y su madre. La primera, de la edad de Klas, es una atractiva joven de apariencia m\u00e1s urbana, cuyo atuendo coincide con la moda de la \u00e9poca. Se trata de una chica rubia que f\u00e1cilmente recuerda a Agnetta F\u00e4ltskog, integrante del celeb\u00e9rrimo grupo ABBA. Klas se encuentra con una chica de la que varios hablan en dicho pueblo, integrado por menos de doscientos habitantes, \u201cpr\u00e1cticamente cien\u201d, llega a afirmar el propio Klas.<\/p>\n\n\n\n<p>La joven viene de Estocolmo, capital de Suecia. Por la novedad de su belleza, se ha convertido en el motivo de conversaci\u00f3n de varios en el pueblo, especialmente de los m\u00e1s j\u00f3venes. Su nombre es Veronika. Dicho nombre tambi\u00e9n tiene <em>ra\u00edz<\/em> latina. Proviene de la conjunci\u00f3n de las palabras: <em>Vera<\/em> e <em>Iconica<\/em>, que puede traducirse como: <em>Imagen Verdadera<\/em>; significado que alude a la <em>Imagen Verdadera <\/em>de Cristo, impresa en el manto de la llamada: <em>Ver\u00f3nica<\/em>, la mujer que limpio el rostro a tan importante personaje durante su <em>v\u00eda crucis<\/em>. Podemos pensar dicho significado en relaci\u00f3n con la circunstancia de Klas; un joven sujeto al designio de un padre que le ha impuesto un <em>sacrifico <\/em>en contra del deseo de su verdadera <em>vocaci\u00f3n<\/em>, al igual que en relaci\u00f3n con la imagen sacrificial misma de Agne. Veronika es el amor que, con su tacto, le muestra su verdadero rostro a Klas. Hay quien considera que tal <em>revelaci\u00f3n <\/em>es la que se niega en Cristo al subestimar a la figura de Mar\u00eda Magdalena. Hay una gran pel\u00edcula (basada en una gran novela) que atiende dicho tema.<\/p>\n\n\n\n<p>Este <em>film <\/em>es tambi\u00e9n acerca del <em>deseo <\/em>como fen\u00f3meno <em>constitutivo<\/em> de nuestra voluntad. En aquella fiesta local a la que acuden, por separado, Klas y la madre de este \u00faltimo tambi\u00e9n se encuentra Veronika. Esta \u00faltima acaba bailando con un conocido de Klas con el que este \u00faltimo acude a dicha celebraci\u00f3n. Antes de llegar a la misma, ambos j\u00f3venes \u2012Klas y su conocido\u2012 beben de manera discreta algo de aguardiente, la cual \u2012por obvias razones\u2012 les est\u00e1 restringida. Klas observa sentado, probablemente <em>inhibido<\/em>, c\u00f3mo su compa\u00f1ero baila con la chica. En la misma secuencia, vemos a la madre de Klas bailando con el colega de Agne con el que discuti\u00f3 acerca de las diversas maneras de comprender el Horizonte. Vemos en Klas la timidez\u2012quiz\u00e1 tambi\u00e9n la <em>inhibici\u00f3n<\/em>\u2012 de sus propias potencias vitales. Parece claro el deseo, o por lo menos el antojo, por bailar con Veronika. Sin embargo, es m\u00e1s fuerte su tendencia a la <em>introspecci\u00f3n<\/em> como refugio en un contexto que siente demasiado r\u00edgido, diferente a \u00e9l y, por lo tanto, hostil. En cambio, la madre de Klas baila, fomentando las <em>potencias de su cuerpo<\/em>, disfrutando de la velada, permiti\u00e9ndose <em>su goce<\/em>, con un hombre que no es su esposo. <em>La Naturaleza que vibra en nuestros cuerpos <\/em>desaf\u00eda a <em>La convenci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Justo en la secuencia inmediata, vemos a Agne aislado en una habitaci\u00f3n de su granja. Observa su herida y la imagen <em>degrada <\/em>y <em>dolorosa <\/em>de la misma. Un <em>signo <\/em>que tiene hondos antecedentes <em>ancestrales<\/em> y antiguos relacionados con la castraci\u00f3n; un <em>signo f\u00edlmico <\/em>de la misma en el discurso de la pel\u00edcula. Tal imagen nos remite al momento en el cual el granjero y su esposa intentaron tener relaciones sexuales. Agne no pudo, su imagen era la de una tremenda fatiga, la de un cuerpo exhausto y envejecido, adem\u00e1s de <em>angustiado<\/em>; un cuerpo mermado al cual su <em>aparente<\/em> soledad lo <em>condiciona<\/em> al exacerbamiento del <em>malestar <\/em>implicado en la <em>adolescencia<\/em> de su estrechez de miras.<\/p>\n\n\n\n<p>La secuencia anterior a la que Agne estableci\u00f3 di\u00e1logo con su colega acerca de las diversas maneras de comprender al Horizonte, nos presentaba de manera expl\u00edcita el apareamiento planificado entre un toro y una vaca; el resultado del acuerdo comercial entre ambos granjeros, <em>propietarios<\/em> de dichos animales. Esta secuencia es inmediatamente posterior al momento en el que Agne es incapaz de tener relaciones sexuales con su esposa. Es advertible la intenci\u00f3n en el discurso cinematogr\u00e1fico de hacer patente el contraste entre el <em>malestar de nuestra cultura <\/em>\u2012pensando m\u00e1s en Rousseau que en Freud\u2012 y las <em>potencias de la vida animal de la Naturaleza<\/em>. Dicha <em>escisi\u00f3n<\/em> se agudiza cuando vemos al mismo colega de Agne sosteniendo un encuentro sexual con la esposa del protagonista, minutos despu\u00e9s de haber bailado con ella.<\/p>\n\n\n\n<p>La angustia como ejercicio de nuestra libertad tendiente a la supresi\u00f3n de nuestro deseo puede excluirnos de <em>La vida <\/em>y, por lo tanto, de <em>las potencias vivas de la Naturaleza <\/em>que tambi\u00e9n se manifiestan en <em>nuestro cuerpo<\/em>. <em>La vida <\/em>es v\u00ednculo y, por lo tanto, <em>las inconmensurables potencias de nuestro cuerpo <\/em>tienden a la <em>comunidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En una secuencia posterior, Klas se encuentra en un <em>Bokbuss<\/em>. Literalmente dicho nombre en sueco significa: autob\u00fas de libros. Se trata de una camioneta tipo <em>van <\/em>acondicionada para ser un espacio de lectura y de consulta, con estanter\u00eda abierta y breves lugares para el estudio que funciona como biblioteca m\u00f3vil. Vemos en ella a Klas con una pila de libros al lado, mientras lee otro en las manos, probablemente llevando a cabo el seguimiento de sus investigaciones. Tambi\u00e9n vemos entrar en dicho recinto a Veronika. Ambos j\u00f3venes se miran con inter\u00e9s. Mientras ella escucha unas cintas de audio, observa a su casual acompa\u00f1ante desde la brevedad de tal distancia \u2012desde la amplitud de tal cercan\u00eda\u2012, siendo testigo del car\u00e1cter reflexivo del joven tendiente a la concentraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sugerente pensar que, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, nuestras <em>habitaciones del mundo<\/em> nos ense\u00f1an que el problema de la <em>posibilidad <\/em>o <em>imposibilidad <\/em>de nuestro <em>encuentro <\/em>no necesariamente yace en <em>nosotros <\/em>o en <em>nuestros caracteres <\/em>sino en <em>comprender al espacio <\/em>para constituirlo <em>po\u00e9ticamente<\/em> como parte de un <em>arte de vivir<\/em>; <em>el arte de construir la habitaci\u00f3n de nuestro encuentro <\/em>a trav\u00e9s de <em>la comprensi\u00f3n mutua entre nosotros mismos<\/em> \u2012a partir de la <em>comprensi\u00f3n de nosotros mismos<\/em>\u2012 porque, al final, en medio del <em>devenir<\/em> \u2012su <em>contingencia <\/em>y su <em>emergencia<\/em>\u2012 pr\u00e1cticamente buena parte de los fen\u00f3menos de nuestra vida son tan s\u00f3lo un accidente.<\/p>\n\n\n\n<p>Klas y Veronika congenian f\u00e1cilmente. En una secuencia inmediata los vemos compartir un recorrido en bicicleta. En una secuencia posterior veremos a ambos j\u00f3venes disfrutar del bell\u00edsimo paisaje cerca de una ci\u00e9nega, al igual que de los campos cultivados de heno, del cual hacen su refugio. Es notoria en la potencia de tales im\u00e1genes la <em>alegr\u00eda <\/em>de la <em>comunidad <\/em>de ambas juventudes.<\/p>\n\n\n\n<p>El v\u00ednculo se evidencia lo suficientemente fuerte y profundo como para que Veronika acepte un regalo de Klas: <em>compartir<\/em> un momento especial de la <em>pasi\u00f3n <\/em>del chico; ambos j\u00f3venes acuden a la conferencia de un ornit\u00f3logo, dedicada a un ave en particular. El estudioso de dicha especie describe con entusiasmo al animal: \u201cSus patas son tan largas que parece caminar con sancos ah\u00ed, en la Sabana, mientras recoge golosinas: presas mayores como liebres o ratas, las cuales aplasta hasta morir. No sorprende que sea capaz de atacar cobras u otras v\u00edboras venenosas. No es inmune, lo hace exprimiendo sus vidas. Como un torero, levanta su plumaje y comienza su danza. La v\u00edbora golpea las plumas, cans\u00e1ndose, y entonces el ave mata a la serpiente, aplast\u00e1ndola y apu\u00f1al\u00e1ndola; una y otra vez le perfora el cuello con su afilado pico. Es un ave maravillosa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de una <em>cautivante <\/em>imagen de las <em>potencias<\/em> de un animal <em>aparentemente <\/em>m\u00e1s fr\u00e1gil que su presa, como podr\u00edamos considerar a un ave ante tales animales terrestres. El cansancio de la serpiente nos remite a la insistencia de un animal que pretende derrotar al ave para que permanezca en la tierra, como si se tratara del depredador y no la presa. En cambio, el ave resulta vencedora por la administraci\u00f3n de su energ\u00eda ante el cansancio de su adversario que, tomando en cuenta su ataque, podr\u00eda creerse m\u00e1s fuerte que el ave, la cual, si fuera vencida, no podr\u00eda volver a emprender su vuelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La advertible pericia del ave vence a una fuerza <em>aparentemente<\/em> superior, al conducir a esta \u00faltima en contra del cuerpo que la ejerce; una inducci\u00f3n al <em>cansancio <\/em>como resultado del <em>consumo <\/em>de la energ\u00eda del adversario. Vemos en ello, no s\u00f3lo otro motivo de fascinaci\u00f3n para Klas, tambi\u00e9n podemos advertir una clara met\u00e1fora f\u00edlmica de la relaci\u00f3n entre dicho joven y Agne, su padre. Lo que Klas le comparte a Veronika es m\u00e1s profundo de lo que <em>parece<\/em>; un ejemplo del porqu\u00e9 de la tremenda <em>vocaci\u00f3n<\/em> del chico; <em>el sentido que ha decidido darle a su vida <\/em>y, por lo tanto, su <em>car\u00e1cter libertario<\/em>; el porqu\u00e9 de la <em>pasi\u00f3n <\/em>del protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p>En la secuencia siguiente vemos la <em>calidez <\/em>de una de las im\u00e1genes m\u00e1s bellas de este hermoso film. Klas, probablemente como gesto de aprecio por la generosa <em>compa\u00f1\u00eda<\/em> de Ver\u00f3nika \u2012resultado del profundo v\u00ednculo que se ha consumado entre ellos\u2012, recarga su cabeza sobre la espalda de la chica mientras ella lo lleva en su bicicleta de regreso a casa. Probablemente Klas encuentra en dicha <em>compa\u00f1\u00eda<\/em> una <em>comprensi\u00f3n <\/em>que le es poco frecuente, poco <em>com\u00fan<\/em>, poco <em>familiar<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>En este punto de mi reflexi\u00f3n me parece importante acudir a una secuencia anterior de la pel\u00edcula. Agne, ya automutilado, insiste en involucrar a Klas en las labores de la granja. Tanto \u00e9l como la esposa del granjero acuden a cosechar el heno cultivado por el tambi\u00e9n padre de familia. En un descanso de dicha labor, Agne intenta hacerle ver a Klas la importancia de su herencia como trabajador al servicio de aquellas tierras, al igual que la antig\u00fcedad de dicha labor: \u201c\u00bfVes el muro de piedra? [\u2026] Lo construyo tu bisabuelo. Siempre estaba con eso y nunca lo termin\u00f3\u201d. Se trata de un trabajo inconcluso que remite a la continuidad de una labor que parece infinita, siempre y cuando haya quien pueda continuarla en la familia.<\/p>\n\n\n\n<p>Al respecto, la madre de Klas hace un cuestionamiento a dicho posicionamiento. La esposa de Agne advierte lo cuestionable del mismo como una imposici\u00f3n: \u201c\u00bfQu\u00e9 quieres que hagamos?\u201d, dice la madre de Klas a Agne, \u201c\u00bfvolar a lo alto y agradecerle [a tu abuelo]? Ni siquiera te acuerdas de \u00e9l; apenas empezabas la escuela cuando se ahog\u00f3\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Agne le reprocha a su esposa que, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os juntos, no sea capaz de comprender lo que su herencia representa para \u00e9l. Tambi\u00e9n le cuestiona el prolongamiento del descanso que toman como familia, ante la amenaza de una lluvia capaz de arruinar el heno; la esposa de Agne cree que quiz\u00e1 no llover\u00e1. Ello es suficiente para desatar una pelea conyugal. Empeorando tan adverso panorama, sucede la desafortunada coincidencia entre la <em>rigidez <\/em>de Agne y la <em>casual<\/em> <em>contingencia <\/em>de la <em>Naturaleza<\/em>: llega la lluvia, vemos a la familia guarecerse.<\/p>\n\n\n\n<p>La secuencia nos invita a pensar en lo <em>problem\u00e1tico<\/em> de creer que, por ser parte de nuestra familia, hemos contra\u00eddo una cuestionable deuda con la misma. Un presupuesto culp\u00edgeno que cuestiona la esposa del granjero, como si nuestro trabajo y voluntad en el presente no fueran suficientes ante la <em>aparente ra\u00edz <\/em>de nuestra herencia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEn d\u00f3nde empieza y acaba nuestro agradecimiento?; \u00bfde qu\u00e9 manera confundimos nuestra <em>gratitud<\/em> ante la <em>supuesta<\/em> e <em>inextricable<\/em> <em>generosidad <\/em>de nuestra familia con un compromiso <em>inalienable<\/em> e <em>indisoluble<\/em> con quienes nos ayudaron, especialmente con los <em>supuestamente <\/em>m\u00e1s cercanos a nosotros?; si tal favor fue <em>supuestamente desinteresado<\/em>,\u00bfno ser\u00eda <em>suficiente<\/em> la gratitud del favorecido para quien lleva a cabo dicho acto? o, incluso, \u00bfno ser\u00eda <em>suficiente <\/em>el acto mismo de tal <em>generosidad <\/em>para quien lo lleva a cabo, como acto de <em>desujeci\u00f3n <\/em>y <em>desapego<\/em>,<em> al grado <\/em>de que los dem\u00e1s ser\u00edan libres ante nuestras <em>posibles <\/em>y <em>problem\u00e1ticas <\/em>expectativas, incluso en la medida en que estas \u00faltimas \u2012como congruente consecuencia de dicha <em>generosidad<\/em>\u2012 ser\u00edan <em>improbables<\/em>?<\/p>\n\n\n\n<p>Se trasluce en esta secuencia del film la <em>problem\u00e1tica santidad <\/em>de una acci\u00f3n cuyo <em>car\u00e1cter moral <\/em>depende de su <em>falta de inclinaciones<\/em>, planteada por Kant en la <em>Fundamentaci\u00f3n de la Metaf\u00edsica de las Costumbres<\/em>. Sin embargo, tambi\u00e9n se puede advertir, de manera <em>intuitiva<\/em>, la<em> necesidad <\/em>y <em>suficiencia <\/em>de tan importantes <em>actos<\/em> y <em>relaciones<\/em> en <em>com\u00fan <\/em>de los <em>cuerpos vivos<\/em> que los llevan a cabo y, por lo tanto \u2012a pesar de tal <em>opacidad<\/em>\u2012, su <em>l\u00f3gica <\/em>\u2012si nos permitimos la <em>abstracci\u00f3n <\/em>de las <em>materialidades <\/em>del <em>fen\u00f3meno presentado <\/em>en la pel\u00edcula. En este caso, la angustia de Agne constituye una cadena, una <em>coerci\u00f3n<\/em>; el lastre de la culpa que, a trav\u00e9s de su <em>inducci\u00f3n<\/em>, puede llegar a someter a una familia de la peor manera: confundiendo la <em>uni\u00f3n <\/em>con la <em>sujeci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Agne es un cuerpo asediado por su <em>angustia<\/em>. Esta \u00faltima ha creado <em>fantasmalidades <\/em>alrededor de su circunstancia que <em>parece <\/em>ser no tan coercitiva como \u00e9l cree. Vemos en una secuencia c\u00f3mo es capaz de ignorar a uno de sus patrones, a pesar de la insistencia de este \u00faltimo por obtener una respuesta ante la oferta de vender la granja. Sin embargo, el granjero proyecta dicho acecho <em>aparente<\/em> en todo. Como si las aves fueran aliadas de su hijo mayor, los cuervos se hacen m\u00e1s presentes en la granja de Agne. Su cercan\u00eda al granjero es cada vez m\u00e1s evidente y estrecha. Dichas aves acompa\u00f1an a dicho protagonista, <em>pareciera<\/em> ser vigilado por las mismas, mientras atiende labores dom\u00e9sticas de su propiedad. Es lo que sucede cuando Agne lleva a cabo la limpieza de su tractor. El granjero, harto de dicha presencia, ahuyenta a la aves con un grito. El protagonista se convierte en un espantap\u00e1jaros cuando la contundente <em>sensaci\u00f3n<\/em> de su <em>angustia<\/em> lo <em>domina<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los cuervos son el signo cinematogr\u00e1fico del cuerpo en descomposici\u00f3n de Agne; un cuerpo <em>agonizante<\/em>, consumido por el <em>dolor <\/em>de tan <em>triste pasi\u00f3n<\/em>. Parece que, de alguna manera \u2012muy en el fondo y en m\u00e1s de un sentido\u2012, Agne sabe que est\u00e1 muriendo. Probablemente, su resistencia se debe a que <em>lo siente<\/em>. Se trata de <em>La<\/em> <em>sensaci\u00f3n de su Destino<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre de Klas se confronta con la compleja tarea de cumplir con una importante cuota de producci\u00f3n: diez mil pacas de heno. Dicho compromiso exacerba la <em>angustia<\/em> del granjero. Este \u00faltimo evidencia el dolor de su impotencia ante tal encomienda; su cuerpo consumido por los a\u00f1os y la rutina laboral de toda una vida <em>se siente<\/em> rebasado ante tal clase de demanda. Agne manifiesta ante su joven hijo dicha preocupaci\u00f3n, alimentada por la actitud del joven que el granjero interpreta como indolencia, especialmente ante la posibilidad de tener que vender la granja al corporativo que la ve como objetivo; el patrimonio del protagonista <em>adulto <\/em>de la pel\u00edcula, el trabajo de toda una vida que el tambi\u00e9n padre de familia concibe como la herencia irrenunciable de Klas. Como manifestaci\u00f3n de la <em>pasi\u00f3n <\/em>que adolece, Agne confronta a su hijo mayor con una <em>visi\u00f3n<\/em> de lo terrible que puede ser la vida en una granja; lo compleja que puede ser <em>La Vida<\/em>,manifiesta en la <em>crudeza <\/em>de la cual es capaz <em>La Naturaleza<\/em>, al igual que en lo descarnado de sus fen\u00f3menos: \u201c\u00bfHas visto a una cerda comer a sus lechones? No es cosa de risa. Es como si el diablo se le hubiese metido; sangre por todos lados y el cart\u00edlago crujiendo en su mand\u00edbula. Nunca vi algo igual\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata del testimonio de Agne de lo que podr\u00edamos considerar: el trauma de su <em>sacrificio<\/em>; una imagen del dolor que ha tenido que <em>padecer <\/em>para poder tener una vida al lado de aquellos que ama y le importan. Parece tratarse de un intento <em>angustiado <\/em>del granjero por mostrarle a su hijo lo relevante que resulta para \u00e9l todo aquello que teme perder como si se tratara de su propia familia, en la medida en que dicho patrimonio depende de la continuidad de tal herencia a trav\u00e9s del trabajo y compromiso de Klas, seg\u00fan Agne. Este \u00faltimo se lo llega a decir a los hombres interesados en comprar la granja, cuando estos \u00faltimos hacen hincapi\u00e9 en las dificultades de Agne para cumplir con sus cuotas de producci\u00f3n y que su desempe\u00f1o, por lo tanto, no ser\u00eda comparable al de la plantaci\u00f3n que tales inversores intentan fundar: \u201cMi hijo mayor se encargar\u00e1, \u00e9l har\u00e1 que la granja crezca y prospere\u201d, afirma el protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, Klas no concuerda con su padre. Intenta hacerle ver que no tiene caso salvar la granja si resulta tan dif\u00edcil, especialmente a sabiendas de que los inversores de la Industria Alimentaria pr\u00e1cticamente ya han comprado buena parte de las propiedades de su inter\u00e9s, haciendo de su meta algo inminente. Sin embargo, el protagonista no escucha a su hijo, no quiere escucharlo. Lo sujeta de la camisa amenazantemente y le pide que se calle. Agne no quiere aceptar el fin de su mundo y el aliento de renovaci\u00f3n que representa Klas. Estamos ante la inmensa soledad de un hombre, la soledad propiciada por el espacio encerrado de nuestra visi\u00f3n, del cual la <em>angustia<\/em> es capaz.<\/p>\n\n\n\n<p>En una escena posterior, vemos a Agne detr\u00e1s de la puerta de la habitaci\u00f3n de su hijo mayor, pr\u00e1cticamente suplicando ayuda; el granjero no puede solo ante lo que <em>interpreta <\/em>como la inminente p\u00e9rdida de su patrimonio, la herencia de Klas y, por lo tanto, la p\u00e9rdida de la <em>realizaci\u00f3n <\/em>del <em>sentido de la vida <\/em>de Agne; su <em>Destino<\/em>. Vemos a un padre <em>derrotado<\/em> ante un hijo adolescente; un hombre viejo, consumido y cansado, vencido ante las plenitudes vitales de un joven que, sin embargo, es tan fr\u00e1gil como su padre. Este \u00faltimo, un hombre resisti\u00e9ndose a la inminente <em>adolescencia <\/em>de su <em>vulnerabilidad<\/em>, ante el hecho de su <em>impotencia <\/em>como fen\u00f3meno de su <em>agon\u00eda<\/em>, ante un futuro en el cual ya no tiene lugar y en el cual <em>el provenir <\/em>yace en Klas \u2012su hijo\u2012 y las decisiones de este \u00faltimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de dicho absceso de angustia, vemos en la siguiente secuencia c\u00f3mo Agne parece haber cedido a una postura m\u00e1s flexible ante sus <em>determinaciones<\/em>. La esposa del granjero se prepara para salir de vacaciones a la playa. Originalmente, s\u00f3lo iba a ir con ella el hijo menor de Agne. Sin embargo, la esposa del protagonista insiste en que se ha pospuesto demasiado el cumplimiento de la promesa de dicha excursi\u00f3n a Klas, por lo cual le parece justo que tambi\u00e9n vaya a tal expedici\u00f3n de un d\u00eda. El granjero no se opone a su esposa, a pesar de ya haber cancelado tal descanso para Klas en un momento pret\u00e9rito de la pel\u00edcula. La madre de ambos chicos ha preparado cazuela de ternera y rabioles para Agne, las comidas favoritas de su esposo. El granjero reconoce en tal consideraci\u00f3n un gesto de cari\u00f1o y cuidado de su parte: \u201cTienen una buena madre, muchachos. No lo olviden\u201d, afirma el granjero.<\/p>\n\n\n\n<p>Parece que Agne, m\u00e1s que pensar en lo importante de tal deferencia, tambi\u00e9n ve en su esposa un ejemplo de lo que le cuesta tanto <em>trabajo<\/em> a \u00e9l; el goce, la flexibilidad, la serenidad y, por lo tanto, la <em>comprensi\u00f3n <\/em>como posibilidad de nuestra <em>armon\u00eda<\/em>. Ello es lo que le permite a dicha mujer un car\u00e1cter <em>libertario <\/em>que posibilita el ejercicio pleno \u2012e incluso l\u00fadico\u2012 de su voluntad; un quehacer <em>constitutivo <\/em>que le permite vincularse con los dem\u00e1s de manera m\u00e1s amable, al igual que llevar a cabo la <em>justicia <\/em>de la <em>clandestinidad <\/em>de su deseo, como ya advertimos en la peque\u00f1a aventura que se permiti\u00f3 con el colega de Agne. Tal flexibilidad le permite <em>comprender <\/em>a la esposa del protagonista la importancia del <em>placer<\/em> y el <em>goce<\/em> como fen\u00f3menos constitutivos en los que yace la relevanciade <em>la diversi\u00f3n <\/em>y <em>el descanso<\/em>, lo cual tambi\u00e9n \u2012como hemos visto\u2012 ha sido motivo de discusi\u00f3n y conflicto en dicho matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n podemos advertir en la madre de Klas un car\u00e1cter l\u00fadico que aprecia la ligereza de <em>la magia<\/em>, emparentado con la sabidur\u00eda de lo <em>infantil<\/em>: \u201c\u00bfSabes qu\u00e9 dec\u00eda el abuelo que hab\u00eda qu\u00e9 hacer para conquistar a una chica? Deb\u00edas tomar semillas de limonero y esparcirlas en su puerta. Si ten\u00edas \u00e9xito, ella iba a ti en tus sue\u00f1os. Significaba que se casar\u00eda contigo\u201d, le cuenta la madre de Klas a su hijo menor. Ante tal afirmaci\u00f3n, el peque\u00f1o parece intentar corroborar dicha creencia: \u201c\u00bfPap\u00e1 esparci\u00f3 semillas de limonero en tu puerta?\u201d, pregunta el chico. La esposa de Agne confirma la <em>rigidez <\/em>de este \u00faltimo: \u201c\u00c9l no es muy supersticioso\u201d, afirma la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p>Klas escucha esta an\u00e9cdota mientras \u00e9l, su madre y su hermano se refugian dentro del auto familiar, de una lluvia en la playa que han ido a visitar. Como si quisiera ir en contra del peligro de la <em>rigidez <\/em>de su padre \u2012el peligro de ser un hombre que <em>parece <\/em>haber perdido su capacidad de <em>comprender <\/em>y <em>amar<\/em>\u2012, el joven sale del auto y va corriendo a una cabina telef\u00f3nica para tratar de localizar a Veronika. En esa \u00e9poca, como el propio film nos lo hace saber, el tel\u00e9fono era todav\u00eda una novedad. En una secuencia vemos a Agne y su esposa viendo un comercial acerca de dicho artefacto, en el cual se promocionan las ventajas del uso del mismo. En dicho anuncio se hace \u00e9nfasis en la posibilidad de acortar distancias y exacerbar la celeridad e inmediatez de la comunicaci\u00f3n de nuestros mensajes. Vemos a Klas corresponder con una importante urgencia, un <em>revelaci\u00f3n<\/em>; el encuentro consigo mismo de una novedosa e importante intensidad de su <em>sensibilidad<\/em>, capaz de constituir la plenitud de s\u00ed mismo; un fen\u00f3meno que en su <em>impulso <\/em>evidencia una <em>potencia libertaria <\/em>de su <em>voluntad<\/em>, capaz de <em>desujetarlo <\/em>de su <em>circunstancia<\/em>; el amor como el vuelo de un ave capaz de llevar lejos a quien conduce, m\u00e1s all\u00e1 del peso muerto de la culpa, m\u00e1s all\u00e1 del hundimiento por la <em>aparente gravedad<\/em> <em>del Destino<\/em>, cuando es una <em>imposici\u00f3n <\/em>de <em>lo dem\u00e1s <\/em>y <em>los dem\u00e1s<\/em>,en lugar del <em>leg\u00edtimo fen\u00f3meno <\/em>de nuestra <em>voluntad<\/em>, de <em>nuestro deseo<\/em>, que tambi\u00e9n puede ser.<\/p>\n\n\n\n<p>Klas atraviesa la lluvia \u2012nuevamente, s\u00edmbolo de la <em>adversidad<\/em>\u2012, lleva a cabo el <em>vuelo de su deseo <\/em>y encuentra <em>refugio <\/em>en la cabina donde est\u00e1 el tel\u00e9fono con el cual intenta <em>contactarse <\/em>con Veronika. Sin embargo, ella no est\u00e1 en casa. Una secuencia que nos confronta con <em>la relaci\u00f3n entre nuestras expectativas y nuestros mundos posibles<\/em>, al igual que con la <em>tensi\u00f3n <\/em>entre nuestra <em>Libertad <\/em>y nuestro <em>Destino<\/em>. Veremos un importante eco de este momento en una secuencia posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo r\u00edgido termina por quebrarse. Agne, solo en su casa en lugar de estar con su familia en la playa, no puede comer. Vemos c\u00f3mo ha apagada una buena cantidad de cigarros en el traste lleno del estofado que su esposa le hab\u00eda preparado. La pesadumbre de dicho personaje se evidencia en la introspecci\u00f3n de una mirada signada por su postura cabizbaja. El granjero escucha fuera de su casa a los cuervos. Nuevamente, la cercan\u00eda de los mismos angustia al protagonista. El granjero toma una escopeta, lo vemos salir de su casa para terminar por medido de disparos con las autoras de tan <em>aparente<\/em> <em>acecho<\/em>. As\u00ed se da la <em>emergencia <\/em>del <em>colapso<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Los hijos de Agne y su esposa llegan a casa despu\u00e9s de su excursi\u00f3n. Ella no encuentra a su esposo. Se da cuenta del estado de la <em>cacerola de ternera <\/em>que hab\u00eda preparado. Busca a Agne por toda la granja. Decide salir a ver si lo encuentra alrededor de la propiedad. As\u00ed es: el granjero est\u00e1 abatido, recostado en una cerca, con su escopeta en las manos. Despu\u00e9s de notar el mal estado de su esposo y acercarse a \u00e9l, trata de comprender lo que ha pasado; la esposa de Agne explora el terreno para encontrarse con el horror; el protagonista no s\u00f3lo ha matado a varios cuervos, tambi\u00e9n acab\u00f3 con todo su ganado, como si quisiera terminar con la <em>sujeci\u00f3n <\/em>a su <em>Destino<\/em>,aqu\u00e9l que en su momento se le impuso, acabando con los <em>animales dom\u00e9sticos<\/em> de los cuales es <em>responsable<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera simb\u00f3lica Agne mata a su familia o, en otro sentido, ante la ausencia de su familia el protagonista mata al ganado del cual es <em>responsable<\/em> para no matar a su <em>familia<\/em>. Otra posibilidad es que, quiz\u00e1, \u2012en un nivel <em>inconciente<\/em>\u2012 con dicho <em>acto <\/em>el granjero anuncia el peligro de llegar a matar a sus seres m\u00e1s queridos para <em>prevenirlo<\/em>. Tambi\u00e9n puede inferirse que la matanza tan abrupta del ganado, en otras condiciones, pudo haber sido un pre\u00e1mbulo para el asesinato de su familia si la misma se hubiese encontrado en casa. Sin embargo, tal posibilidad se antoja lejana; es inferible que la condici\u00f3n para que Agne acabara por matar a su ganado est\u00e1 relacionada con la ausencia de su familia en casa. Un hombre angustiado puede ser sumamente peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Haciendo una breve digresi\u00f3n, es importante el <em>signo f\u00edlmico <\/em>de la imagen del ganado. En m\u00e1s de una cultura, por la relaci\u00f3n <em>alimenticia <\/em>que hemos tenido con la vacas y sus productos l\u00e1cteos, dichos animales son <em>s\u00edmbolo <\/em>de la maternidad por ser productoras de leche, la cual \u2012adem\u00e1s de su carne\u2012 consumimos predominantemente. La radicalidad de tal <em>s\u00edmbolo <\/em>la encontramos en una regi\u00f3n como la India en la cual dicho <em>consumo <\/em>es mal visto, al ser las vacas \u2012por su car\u00e1cter l\u00e1cteo y, por lo tanto, nutricio\u2012 animales <em>sagrados <\/em>que remiten a la figura de <em>Ganga<\/em>, la <em>Diosa-madre <\/em>de muchas manifestaciones religiosas de la regi\u00f3n, incluyendo al <em>hinduismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un s\u00edmbolo sumamente importante de <em>necesidad<\/em>, <em>alimentaci\u00f3n <\/em>y <em>subsistencia <\/em>que remite a las <em>materialidades concretas <\/em>del sost\u00e9n b\u00e1sico de una <em>familia <\/em>y al <em>origen de la vida<\/em>. El agobio ante tal <em>compromiso <\/em>parece haber <em>derrotado <\/em>a Agne \u2012cuyo nombre, por cierto, tambi\u00e9n remite al ganado ovino como <em>carne de consumo<\/em>. El posicionamiento del granjero ante sus <em>obligaciones<\/em>, la <em>inflexibilidad <\/em>de su <em>rigidez<\/em>, termin\u00f3 por agotarlo; Agne agot\u00f3 parte importante del <em>flujo <\/em>del <em>devenir <\/em>mismo de <em>La vida <\/em>de su cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p>En la siguiente secuencia vemos a Agne siendo trasladado a un hospital psiqui\u00e1trico para ser atendido. Sus hijos ven partir a su padre fr\u00e1gil, derrotado y consumido. Klas, ante lo <em>imponderable <\/em>de la situaci\u00f3n \u2012tan <em>imponderable <\/em>como el propio Agne deseaba que fuera el compromiso de su hijo mayor con la granja por la mutilaci\u00f3n de su mano\u2012 no tiene m\u00e1s remedio que dedicar todo su tiempo a las labores de la granja de la cual su padre era <em>responsable<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos al chico haci\u00e9ndose cargo de la ardua labor, con ayuda del colega ya mencionado de su padre. En las secuencias correspondientes a tal momento del film vemos a Klas imbuido en la <em>somnolencia<\/em> de un <em>aturdimiento<\/em>; un <em>angustiante desconcierto <\/em>semejante al <em>dolor <\/em>que ya <em>adolec\u00eda<\/em> su padre. El joven parece no escuchar ni atender lo que parece ruido, durante una secuencia en la que el colega de su padre le explica el funcionamiento de una <em>sierra <\/em>el\u00e9ctrica para madera, semejante a la que utiliz\u00f3 el padre de Klas para lastimarse. Dicha secuencia anuncia tal <em>peligro<\/em> \u2012el riesgo de la <em>automutilaci\u00f3n<\/em>\u2012y parece propiciar la memoria correspondiente en el joven de la <em>discapacidad<\/em> de su padre. El cuerpo vivo que es Klas parece recurrir a la posibilidad del resguardo m\u00e1s asequible que ha tenido a lo largo de su vida: el desvanecimiento de su <em>introspecci\u00f3n<\/em>, capaz de hacer del exterior un ruido que contribuye al refugio de dicho <em>aturdimiento<\/em>. Klas parece triste, <em>angustiado<\/em>. A su vez, parece estar <em>anestesiado <\/em>por su <em>sensaci\u00f3n <\/em>ante tan adversa <em>circunstancia<\/em>. Se trata del refugio de la <em>compleja voluntad <\/em>de una soledad para sobrevivir.<\/p>\n\n\n\n<p>Podemos advertir la <em>hondura<\/em> de tal <em>circunstancia<\/em>.Durante su trayecto de regreso a casa, Klas se encuentra con el conocido que bail\u00f3 con Ver\u00f3nika y con el cual el protagonista fue a la fiesta en la noche de dicho encuentro. \u201cHey Klas, ahora tienes un nuevo pap\u00e1. Ello debe hacerlos felices, en especial a tu mam\u00e1\u201d. El joven es incapaz de contenerse: Klas detiene su bicicleta para ir en contra de aquel chico que intenta huir, al cual el protagonista acaba agarrando a golpes.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la <em>angustia <\/em>de su hijo, la madre del protagonista intenta que Klas comprenda que su padre hizo su mejor esfuerzo y que, en m\u00e1s de un sentido, padre e hijo tienen m\u00e1s en com\u00fan de lo que este \u00faltimo cree: \u201c\u00c9l nunca quiso esto realmente. Se fue en autob\u00fas a Upsala para estudiar Meteorolog\u00eda. Es de valientes irse pero m\u00e1s valiente es regresar y eso es lo que hizo Agne. Hizo su parte cuando se necesit\u00f3 y lo sigue haciendo. Te adora, \u00bflo sabes?\u201d, le pregunta la madre de Klas a este \u00faltimo. \u201cS\u00ed\u201d, contesta Klas.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente por la <em>angustia <\/em>de tan particular <em>circunstancia<\/em>, la madre del protagonista cae en la <em>rigidez moralista <\/em>de reivindicar la acci\u00f3n de un joven Agne, al igual que su <em>sacrificio<\/em>. Un fen\u00f3meno <em>culp\u00edgeno <\/em>que pareciera confrontar a Klas con una supuesta deuda por la <em>gratitud <\/em>debida ante la <em>renuncia <\/em>de su padre. Vemos en ello lo <em>problem\u00e1tico <\/em>de los <em>intereses <\/em>implicados en <em>nuestras expectativas <\/em>como principio de <em>sujeci\u00f3n<\/em>. Probablemente tal fen\u00f3meno responda a lo <em>desesperada <\/em>que puede <em>sentirse <\/em>la <em>situaci\u00f3n <\/em>de tal familia por parte de sus integrantes ante tan particular <em>circunstancia<\/em>. Sin embargo, es advertible la <em>dificultad <\/em>y <em>complejidad <\/em>de <em>nuestros afectos m\u00e1s importantes<\/em> ante el hecho de que la <em>incomprensi\u00f3n <\/em>de los mismos pueda dar pie al <em>padecimiento <\/em>de <em>nuestra culpa <\/em>y, por lo tanto, a ejercicios de control y <em>dominaci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al mismo tiempo, nos enteramos de que el padre de Klas tambi\u00e9n fue un joven con <em>sue\u00f1os<\/em>, probablemente ello sea parte de lo que el granjero advierte en su hijo y motiva su amor por \u00e9l, aunque parece haberlo olvidado, como si se tratara de un <em>olvido de s\u00ed mismo<\/em>, ante la falta de <em>visi\u00f3n <\/em>que propicia su <em>angustia<\/em>. Agne es un <em>hombre angustiado <\/em>que ha ca\u00eddo en el <em>olvido de si mismo<\/em>, despu\u00e9s de seguir el camino de la <em>necesidad <\/em>de su <em>Destino<\/em>. Tal parece ser el caso de Klas ante sus actuales opciones; ahora es la <em>circunstancia <\/em>del hijo del granjero, semejante a la de Agne cuando ten\u00eda la edad de Klas; dos seres a los que se les impuso en su momento el contundente peso de su herencia sobre sus espaldas, con todo y la <em>contundencia<\/em> y el <em>peligro<\/em> de la <em>inercia <\/em>de su <em>gravedad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sugerente pensar en lo cuestionable de nuestra herencia como <em>motivo <\/em>y <em>m\u00f3vil<\/em> de la imposici\u00f3n de la repetici\u00f3n de un <em>ciclo<\/em>. Que peligroso parece cerrar el sentido, al grado de no cuestionarnos la <em>creencia <\/em>de que <em>nuestra historia se repite<\/em>. Todav\u00eda parece m\u00e1s cuestionable creer que la historia es \u00fanica, universal y que es la misma en el caso de nuestra especie.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante dicha adversidad \u2012quiz\u00e1 buscando un refugio o un sentido como el que parece <em>entra\u00f1ar<\/em> el <em>deseo <\/em>de un <em>sentimiento <\/em>tan importante como el amor\u2012 Klas busca a Veronika. Sin embargo \u2012igual que cuando intent\u00f3 localizarla por tel\u00e9fono\u2012 tampoco la encuentra. Parece que ella se ha ido desde hace tiempo, sin despedirse. El arrendatario de la propiedad en la que la chica y su madre se alojaban le confirma a Klas quelos planes de dicha familia finalmente cambiaron; \u201cLa idea es que ella y su mam\u00e1 se mudaran. Sin embargo, las cosas no siempre salen como uno quiere, Klas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuevamente, el joven se confronta con la tensi\u00f3n entre <em>el<\/em> <em>apego esclavizante de nuestras expectativas <\/em>y <em>nuestros mundos posibles<\/em>. Klas se va del lugar sin decir nada, el arrendatario de aquella <em>propiedad <\/em>advierte el <em>duelo <\/em>y <em>la soledad <\/em>del chico.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de un periodo de atenci\u00f3n psiqui\u00e1trica Agne regresa a casa, al lado de su familia. La secuencia en la que el protagonista fue conducido fuera de su domicilio para ser sujeto de hospitalizaci\u00f3n resulta contundente; el protagonista ni siquiera es capaz de acabar de abotonarse la camisa para ser llevado a la cl\u00ednica en la que ser\u00e1 atendido. El contraste de dicha imagen es importante en relaci\u00f3n con la imagen m\u00e1s pulcra y menos <em>tensa <\/em>que ahora vemos del granjero al regresar a casa, sin dejar de advertir el aspecto <em>fl\u00e1cido <\/em>de su cuerpo, manifiesto en su postura corporal, que, m\u00e1s que <em>flexibilidad<\/em>,remite a <em>debilidad <\/em>y <em>fatiga<\/em>, sin dejar de ser semejante a la imagen exhausta que ya ten\u00edamos del protagonista.<\/p>\n\n\n\n<p>El regreso de Agne coincide con la v\u00edspera de Navidad. La familia parece regresar a la <em>problem\u00e1tica armon\u00eda <\/em>de toda <em>problem\u00e1tica normalidad<\/em>. En una secuencia posterior, vemos a Agne reintegrarse a su rutina cotidiana; los <em>h\u00e1bitos <\/em>de su vida de granjero, con ayuda de Klas. En una secuencia prodigiosa de tremendo trabajo y entrega actoral, vemos a Agne \u2012interpretado por Reine Brynolfsson\u2012 atendiendo el parto de una de sus vacas, como si el nacimiento de dicho ternero fuera el s\u00edmbolo de un nuevo comienzo, ante el <em>desastre<\/em> que fue la masacre del antiguo ganado. Como parte de dicho evento, Agne insufla aliento al ternero reci\u00e9n nacido para que sus pulmones terminen de responder al est\u00edmulo del mundo al cual ha llegado; un nuevo ser vivo <em>habita <\/em>la<em> Tierra<\/em>; de manera semejante en la que el Dios del <em>Antiguo Testamento<\/em> insufl\u00f3 el <em>ruag<\/em> \u2012su aliento vital\u2012 al primer hombre hecho de barro para darle vida, Agne, dios de su mundo, contribuye al nacimiento de una de las m\u00e1s recientes criaturas de <em>La Naturaleza<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Vemos c\u00f3mo padre e hijo comparten dicho momento; el milagro que parece el principio de una nueva historia. Probablemente para Agne \u2012m\u00e1s que un nuevo inicio despu\u00e9s de su colapso\u2012 se trate del principio de la historia de Klas, su hijo; la nueva vida del joven al mando de la granja.<\/p>\n\n\n\n<p>En una secuencia posterior, Agne hace un intento m\u00e1s amable de que Klas <em>comprenda <\/em>el porqu\u00e9 de su importante <em>afecto<\/em> por la granja. El granjero le muestra a su hijo un antiguo \u00e1lbum familiar. A trav\u00e9s de sus fotograf\u00edas, el padre del protagonista intenta vincular a este \u00faltimo con su ra\u00edces de manera m\u00e1s profunda. En dicho gesto tambi\u00e9n se evidencia la otra herencia de Agne: la angustia de sus antepasados. Con tales <em>im\u00e1genes <\/em>el padre de Klas le <em>cuenta <\/em>a este \u00faltimo c\u00f3mo el abuelo de Agne y bisabuelo de Klas tuvo doce hijos. Tambi\u00e9n le <em>cuenta<\/em> como la esposa de dicho antepasado, la bisabuela de Klas, falleci\u00f3 durante el parto del \u00faltimo. El joven tambi\u00e9n se entera de que recibe su nombre de su bisabuelo.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Profundas<\/em> y <em>dolorosas <\/em>pueden ser nuestras <em>ra\u00edces <\/em>cuando nos <em>apegamos <\/em>a las mismas, en lugar de hacerlas <em>flexibles<\/em> y <em>m\u00f3viles <\/em>como para <em>trasplantarlas <\/em>a cualquier lugardel mundo. De esa manera podr\u00edamos ir a cualquier <em>destino <\/em>sin quedar sujetos al <em>Destino<\/em> que los dem\u00e1s y lo dem\u00e1s pretendan <em>imponernos<\/em>, a trav\u00e9s de lo <em>profundo <\/em>y <em>complejo <\/em>de nuestros afectos; la <em>gravedad <\/em>de un <em>peso <\/em>que puede llegar a <em>empujarnos <\/em>a la <em>tierra<\/em> hasta <em>hundirnos <\/em>y <em>aplastarnos <\/em>de manera <em>definitiva<\/em>. Eso, en m\u00e1s de un <em>sentido <\/em>y m\u00e1s all\u00e1 de su <em>obviedad<\/em>, tambi\u00e9n es morir. Vemos como se problematiza en este <em>film<\/em>, no s\u00f3lo a la <em>familia<\/em>, sino tambi\u00e9n a cualquier <em>identidad<\/em> como <em>posible red de nuestra angustia<\/em> capaz de <em>capturarnos<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal manera en la que Agne comprende su legado \u2012la herencia de Klas\u2012 se manifiesta durante la navidad en aquel hogar. El padre de familia obsequia muy particulares objetos a su esposa e hijos; a Klas le regala un arma de madera de enebro que le durar\u00e1 toda la vida y que le desea a su hijo mayor jam\u00e1s tener que usar; a su hijo menor le regala chalecos salvavidas; a su esposa le regala una alarma de incendio: \u201cEl desastre llega cuando menos te lo esperas\u201d, le dice el granjero a la madre de sus hijos cuando esta \u00faltima abre el paquete de dicho objeto. Es evidente la angustia de Agne ante la <em>incertidumbre <\/em>del <em>porvenir<\/em>. Se trata de una <em>inseguridad <\/em>que evidencia lo <em>conminado <\/em>que dicho hombre se siente por los espectros de <em>su angustia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Agne parece reintegrado a su rutina. Parece haber recobrado algo de su <em>armon\u00eda aparente<\/em>,anterior al colapso <em>padecido<\/em>. Durante una cena, la madre de Klas le comunica a su esposo que el hijo mayor de ambos ha obtenido un empleo en el observatorio de aves instalado en el pueblo. El hijo mayor de ambos no oculta su orgullo, adem\u00e1s de su sonrisa triunfante. Sin embargo, Agne no dice nada; en su rostro apreciamos <em>el desconcierto de su misma angustia<\/em>. \u201cPens\u00e9 que podr\u00eda ser una buena noticia\u201d, afirma la madre de Klas \u2012quiz\u00e1 con cierta decepci\u00f3n\u2012, mientras se levanta para lavar los trastes de la comida. Sin embargo, para sorpresa del propio Klas, al levantarse la familia de la mesa, Agne abraza con suma conmoci\u00f3n a su hijo mayor. Parece que el padre <em>reconoce <\/em>a su hijo y por fin <em>celebra <\/em>la victoria de los <em>frutos de su destino <\/em>como evidencia de su <em>vocaci\u00f3n<\/em>. Parece que Agne <em>se recuerda a s\u00ed mismo<\/em> a trav\u00e9s de su hijo; aquel chico lleno de los <em>sue\u00f1os <\/em>de una <em>vocaci\u00f3n <\/em>que fue el granjero.<\/p>\n\n\n\n<p>En una de las primeras secuencias de la pel\u00edcula vimos a Agne tratar de remolcar unas piedras con su tractor \u2012las mismas con las que el granjero contin\u00faa la construcci\u00f3n del muro de piedra de su granja que inici\u00f3 el bisabuelo de Klas y que el padre de este \u00faltimo tampoco ha terminado. Se trata del s\u00edmbolo del peso de una herencia. Es tal el peso de las piedras que las mismas acaban por vencer al tractor, rompi\u00e9ndose la ventana trasera del mismo, un <em>signo f\u00edlmico<\/em> del pasado, lo que est\u00e1 atr\u00e1s de Agne.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando cre\u00edamos que el granjero hab\u00eda aceptado y respetado la decisi\u00f3n de su hijo de seguir su <em>vocaci\u00f3n<\/em>, lo vemos levantarse una ma\u00f1ana m\u00e1s para llevar a cabo sus labores, marcando la fecha \u2012como siempre\u2012 en su calendario. Vemos al granjero tomar una de las pesadas piedras para la construcci\u00f3n del muro que intent\u00f3 remolcar en aquella primera secuencia. Con tal peso contundente en los brazos, Agne va hasta un lago semi congelado, al cual salta para acabar hundido en tales aguas; derrotado por la <em>angustia<\/em> de dicha herencia, a la cual decide no renunciar en un terrible acto de <em>apego <\/em>como los que le dan <em>significado <\/em>a la manera m\u00e1s <em>determinante <\/em>en la que solemos <em>comprender <\/em>al <em>Destino<\/em>. Agne acaba hundido y, de dicha forma, con la <em>imponderabilidad <\/em>que siempre intent\u00f3, <em>conmina <\/em>a Klas con tal circunstancia para que cumpla con lo que el granjero cree que es su deber; el <em>Destino <\/em>de su hijo mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>El padre de Klas parece haber conseguido su objetivo a trav\u00e9s de su<em> sacrificio voluntario<\/em>. De tal manera, Agne hace de su sentencia durante la entrega de sus regalos de navidad una <em>profec\u00eda<\/em>: \u201cEl desastre llega cuando menos te lo esperas\u201d. El padre muere mesi\u00e1nicamente y, efectivamente, el desastre puede llegar cuando menos lo esperamos, especialmente cuando lo propicia <em>la estrechez <\/em>de <em>visi\u00f3n <\/em>de nuestra <em>angustia<\/em>,al no permitirnos <em>comprenderla<\/em>. Ello nos confronta con la <em>tensi\u00f3n <\/em>entre la ineludible <em>incertidumbre <\/em>de nuestro <em>porvenir<\/em> \u2012que hace del <em>desastre un mundo posible m\u00e1s de nuestras vidas<\/em>\u2012 y los ejercicios de nuestra <em>libertad <\/em>capaces de <em>disponernos <\/em>con mayor riesgo a la <em>adversidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00faltimo parece un juicio demasiado duro. No podemos negar <em>la inercia del peso contundente de nuestra angustia <\/em>como <em>experiencia de nuestra finitud<\/em>, de ah\u00ed lo compleja que puede ser su <em>comprensi\u00f3n<\/em>. Sin embargo, tambi\u00e9n es ineludible el ejercicio de nuestra libertad que implica la <em>posibilidad <\/em>de su <em>comprensi\u00f3n<\/em> que, m\u00e1s que una <em>responsabilidad<\/em>, resulta el ejercicio del <em>cuidado de nosotros mismos <\/em>que implica <em>amarnos a nosotros mismos<\/em>. Un ejercicio que \u2012en m\u00e1s de un momento del film\u2012 apreciamos como la gran dificultad de Agne y, en contraste, la gran <em>potencia <\/em>de Klas. Justo esta \u00faltima es la gran ventaja del hijo de Agne, con la cual el joven ha correspondido con enorme coraje.<\/p>\n\n\n\n<p>Es aqu\u00ed cuando se presenta el <em>flashback <\/em>o <em>flashforward <\/em>del cual hablaba al principio de este trabajo. Dicha secuencia consiste en la b\u00fasqueda de un bote policial del cuerpo de Agne en aquel lago congelado, al igual que la imagen del desconcierto de Klas ante la <em>circunstancia <\/em>de dicha <em>incertidumbre <\/em>y <em>aparente contingencia de la vida del mundo<\/em>. Vemos a un Klas reflexivo ante lo inesperada de tal noticia, confrontado con sus opciones ante tal evento. En la \u00faltima secuencia vemos al hijo de Agne entrar a la granja, a la habitaci\u00f3n que sol\u00eda ocupar su padre, como si se tratara de la imagen de la derrota del chico por parte del <em>Destino <\/em>que se le ha impuesto. Sin embargo, \u00bfc\u00f3mo afirmarlo ante las evidencias de <em>la pasi\u00f3n<\/em> del joven protagonista? Con la imagen del cierre de una puerta, el acto final de la secuencia \u00faltima de este film, esta pel\u00edcula nos invita a pensar en que, ante lo <em>inconmensurable<\/em> del<em> horizonte del paisaje de lo humano<\/em>, el futuro siempre ser\u00e1 <em>cuestionable <\/em>porque <em>el sentido <\/em>siempre podr\u00e1 <em>abrirse<\/em> por <em>lo accidental<\/em> de la <em>contingencia <\/em>del<em> devenir de la vida del mundo<\/em>. Todav\u00eda podemos aprender a <em>desapegarnos <\/em>de nuestra herencia para <em>amarnos a nosotros mismos <\/em>y, con ello, <em>liberar <\/em>a quienes <em>amamos <\/em>del <em>peso muerto de la culpa <\/em>que nos han <em>heredado<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEs preciso encontrar una verdad, y la verdad es para m\u00ed hallar la idea por la que est\u00e9 dispuesto a vivir y morir.\u201d \u201cEn la subjetividad est\u00e1 la verdad; En la subjetividad est\u00e1 la mentira.\u201d S\u00f8ren Kierkegaard \u201cLo desconocido es el horizonte, es el mito, es lo sin fondo\u201d Cornelius Castoriadis \u201cEl car\u00e1cter de un &hellip; <a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/2023\/05\/08\/herida-y-herencia\/\" class=\"more-link\">Sigue leyendo <span class=\"screen-reader-text\">Herida y Herencia<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":37,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-318","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/318","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/users\/37"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=318"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/318\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":320,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/318\/revisions\/320"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=318"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=318"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/cabezacruda\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=318"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}