{"id":14,"date":"2017-08-03T20:46:52","date_gmt":"2017-08-03T20:46:52","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/chiosegovia\/?p=14"},"modified":"2018-07-22T01:35:27","modified_gmt":"2018-07-22T01:35:27","slug":"consideraciones-acerca-del-machismo-como-preludio-a-una-genealogia-del-machismo-en-mexico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/chiosegovia\/2017\/08\/03\/consideraciones-acerca-del-machismo-como-preludio-a-una-genealogia-del-machismo-en-mexico\/","title":{"rendered":"Consideraciones acerca del machismo como preludio a una genealog\u00eda del machismo en M\u00e9xico."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left\"><span style=\"font-weight: 400\">1. Discontinuidades e idealidades es lo que rodea la historia del machismo. Alabanza y rechazo, oscilaci\u00f3n entre representatividad y falsedad. Al menos en M\u00e9xico, dicha palabra ha tenido una historia bastante particular. Es curiosa, sin embargo, la ambig\u00fcedad y poca precisi\u00f3n que la rodea en todas partes donde se la usa. \u00a0<\/span>Uno puede, por ejemplo, remitirse a un diccionario y encontrarse con que machismo es una \u201cactitud de prepotencia de los varones respecto de las mujeres\u201d, (Diccionario RAE, 2014) y se puede pensar que esta definici\u00f3n es correcta, es decir, uno no le adjudica el adjetivo de machista a un hombre si no denigra o golpea a su mujer, esto en el uso m\u00e1s o menos popular de la palabra. \u00a0Incluso a<span style=\"font-weight: 400\">lguna vez se le us\u00f3 en el lenguaje acad\u00e9mico-intelectual atribuy\u00e9ndole infinitos significados no necesariamente coherentes entre s\u00ed. Es del todo in\u00fatil arrojar definiciones y hacer comparaciones sin tener un punto de referencia que las gu\u00ede, as\u00ed que en este ensayo alternar\u00e9 definiciones con breves episodios de la historia de M\u00e9xico. No pretendo la exhaustividad en este apartado, pues es apenas el esbozo de intuiciones que podr\u00edan guiar una posterior investigaci\u00f3n. <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><span style=\"font-weight: 400\">Para comenzar, me parece necesario mencionar dos consideraciones que hace Vicente T. Mendoza (1962, citado por Gutmann, 2007). En M\u00e9xico se pueden identificar dos clases de Machismo: el primero relacionado con la \u00e9poca porfiriana y la revolucionaria, caracterizado por ser \u201cel primero y aut\u00e9ntico, caracterizado por el coraje, la generosidad y el estoicismo\u201d (<em>ib\u00edd.<\/em>, p. 223). En este primer tipo de machismo se sobreentiende que no hay una carga peyorativa, es m\u00e1s bien la exaltaci\u00f3n de la heroicidad y valor de un hombre de verdad o macho, de ah\u00ed la justificaci\u00f3n en denominarlo \u201cmachismo\u201d. La segunda clase de machismo es, seg\u00fan Mendoza, \u201cfalsa, consistente en apariencias, cobard\u00eda escondida detr\u00e1s de alardes\u201d (<em>ib\u00edd.<\/em>, p. 223). <\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><span style=\"font-weight: 400\">Estas consideraciones habr\u00e1 que matizarlas con un dato: hasta antes de 1930 los t\u00e9rminos de machismo o macho no aparecen ni en canciones ni en literatura. Es impreciso denominar como machismo a actitudes de una \u00e9poca donde ni siquiera se hab\u00eda pensado en la palabra. Pero lejos de estas precisiones historiogr\u00e1ficas, las observaciones de Mendoza pueden encajar mejor si consideramos, como lo hizo Carlos Monsiv\u00e1is (2004a), que las actitudes que se le atribuyen al macho, tales como la ausencia del miedo a la muerte y la bravuconer\u00eda, sin duda tuvieron lugar en la revoluci\u00f3n como actitudes propias de una guerra: \u201cLa invenci\u00f3n cultural es evidente: de conductas inevitables en una guerra se extrae el elogio al gusto por dejarse matar. A situaciones de hecho durante la violencia revolucionaria, se las presenta m\u00e1s tarde como conquista social y psicol\u00f3gica, las lecciones b\u00e9licas que reafirman para siempre la inferioridad de las mujeres y de los cobardes\u201d. (p. 109)<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: left\"><span style=\"font-weight: 400\">Monsiv\u00e1is nos brinda informaci\u00f3n clave cuando menciona el car\u00e1cter de \u201cinvenci\u00f3n cultural\u201ddel machismo. Es a principios de la d\u00e9cada de los 40\u2019s que la figura del macho comienza a convertirse en el s\u00edmbolo nacional. Gutmann sit\u00faa esto con la consolidaci\u00f3n del estado-naci\u00f3n, en los sexenios de C\u00e1rdenas y Camacho, y la necesidad de formar una identidad cultural. Pero esto no ocurri\u00f3 s\u00f3lo desde la pol\u00edtica, sino que el cine de oro mexicano contribuy\u00f3 a crear los significados de la mexicanidad. De este modo, nos dice Gutmann, \u201cel machismo como arquetipo de la masculinidad siempre ha estado \u00edntimamente ligado al nacionalismo cultural mexicano\u201d (<em>op. cit<\/em>., p. 227)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Pedro Infante, Jorge Negrete y Pedro Armendariz quedaron como iconos del charro cantor mexicano, hombre de palabra, valiente, que no le teme a la muerte y que es \u201cenamorado\u201d como reza Jorge Negrete en la canci\u00f3n <em>Yo soy mexicano<\/em>:<\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">Yo soy mexicano<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">mi tierra es brav\u00eda,<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">palabra de macho que no hay otra tierra<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">m\u00e1s linda y m\u00e1s brava que la tierra m\u00eda.<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">Yo soy mexicano y a orgullo lo tengo <\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">Nac\u00ed despreciando la vida y la muerte<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">Y si echo bravata, tambi\u00e9n la sostengo.<\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">El charro macho no era sino la caricatura de una identidad individual, quiz\u00e1 m\u00e1s quiz\u00e1 menos ficticia que conformar\u00eda la identidad nacional. A prop\u00f3sito de esto, es pertinente mencionar una interesante definici\u00f3n de machismo que toma Gutmann de Stevens (i<em>b\u00edd.<\/em>, p. 223): \u201cel culto a la virilidad\u201d. En eso se bas\u00f3 el elogio al charro, el culto a rasgos considerados biol\u00f3gicos en los varones, es decir, la sobrevaloraci\u00f3n de los valores considerados propios del \u00e1mbito masculino. Esto \u00faltimo ya coincide con definiciones m\u00e1s actuales del machismo que vale la pena mencionar: <\/span><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"padding-left: 30px\"><span style=\"font-weight: 400\">El machismo no es s\u00f3lo un atributo personal sino <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">una forma de relacionarse<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> [\u2026] no engloba s\u00f3lo una serie de valores y convicciones, ni de conductas; tampoco es meramente un atributo personal de los individuos. Expresa una relaci\u00f3n basada en cierto manejo del poder que refleja desigualdades reales en los \u00e1mbitos social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico [\u2026] es una forma de relaci\u00f3n que todos aprendimos desde la infancia y funge, en consecuencia, como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">la moneda vigente pa<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">ra todo intercambio personal<\/span><span style=\"font-weight: 400\">.\u00a0<em>(Casta\u00f1eda, 2007, p. 29) <\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Considerando todo esto surgen las preguntas \u00bfcu\u00e1ndo el machismo pas\u00f3 a verse tan desprestigiado? \u00bfy cu\u00e1ndo pas\u00f3 de ser simples actitudes viriles a ser definido como algo complejo y estructural? Me parece que comenz\u00f3 con Ramos, quien en su apartado de \u201cel pelado\u201d en <em>El perfil del hombre y la cultura en M\u00e9xico <\/em>(2013)\u00a0lo describe como \u201cun ser sin contenido sustancial, trata de llenar su vac\u00edo con el \u00fanico valor que est\u00e1 a su alcance: el del macho. Este concepto popular del hombre se ha convertido en un prejuicio funesto para todo mexicano\u201d (p. 55), sin embargo toda esta querella clasista contra el hombre campesino de clase baja tuvo su real punto de despliegue con<em> El laberinto de la soledad de Paz <\/em>(1998)\u00a0quien retom\u00f3 muchas caracter\u00edsticas de la figura del pelado para institucionalizar, ahora s\u00ed, la figura del Macho como el aspirante a Gran Ching\u00f3n, s\u00edmbolo de poder. De ah\u00ed en adelante comenzaron a\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400\">realizarse escritos sobre el machismo en M\u00e9xico, tomando como principales referentes a Paz y \u00a0Ramos. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">2.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400\">A principios de la d\u00e9cada de los 90\u00b4s, la academia fue dejando gradualmente fuera el t\u00e9rmino machismo, consecuencia del an\u00e1lisis cada vez m\u00e1s extendido de la perspectiva de \u201cg\u00e9nero\u201d, una categor\u00eda de an\u00e1lisis que centr\u00f3 su atenci\u00f3n principalmente en los llamados \u201cestereotipos de g\u00e9nero\u201d. A ra\u00edz de este cambio, se consideraron principalmente dos cosas: por un lado que la caricatura del \u201cmacho mexicano\u201d era reduccionista y poco conforme con la realidad; se consider\u00f3 que M\u00e9xico no era cuna de un solo tipo de masculinidad hegem\u00f3nica, sino que exist\u00edan diversas masculinidades. Y por otro lado, que est\u00e1 visi\u00f3n del macho no era sino una invenci\u00f3n cultural que ten\u00eda como fin describir la identidad nacional o la \u201cpsicolog\u00eda del mexicano\u201d, permeada por psicologismos de principios del siglo XX.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Matthew Gutmann, ya citado anteriormente, fue un antrop\u00f3logo que realiz\u00f3 su trabajo de campo a principios de los 90\u00b4s en la colonia de Santo Domingo en la Ciudad de M\u00e9xico. Es de los primeros en denunciar la poca concordancia del estereotipo del macho con la realidad en M\u00e9xico. \u00a0A partir de esto, empezaron a proliferar estudios sobre c\u00f3mo se construyen las masculinidades nacionales <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">concretas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">, dejando de lado la figura estereotipada del macho, y por ende del machismo, en pos de la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">diversidad <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\">y la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400\">diferencia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400\"> en contra de arquetipos inamovibles. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Esto podr\u00eda considerarse como un avance y una respuesta a la valoraci\u00f3n injusta del macho como el estereotipo y, por ende, destino del var\u00f3n mexicano condenado al sentimiento de inferioridad o a la soledad propia de las crisis identitarias del adolescente, esas nocivas valoraciones que no hacen sino juzgar con menosprecio. Es necesario tirar la caricatura del macho a la basura \u00bfqu\u00e9 valor puede tener en la actualidad si ya no nos sirve para justificarnos culturalmente o dotarnos de identidad? \u00bfqu\u00e9 valor tiene si toda esa construcci\u00f3n pintoresca del charro mexicano no ha servido sino para hacernos motivo de burla y desprecio incluso ante nosotros mismos? Por otro lado \u00a1qu\u00e9 termino tan m\u00e1s grosero y pasado de moda! Con raz\u00f3n en el diccionario feminista de Sau se dice de \u00e9l: <\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400\">En el seno del feminismo la palabra se ha ido sustituyendo por la de sexismo sobre todo a nivel ideol\u00f3gico, perdurando la de machismo en el lenguaje coloquial de la mujer feminista y en textos vindicativos de estilo popular tales como pintas callejeras, pancartas, pegatinas, etc. <em>(Sau, 2000, p. 171) <\/em><\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Claro, porque la academia que hace estudios de g\u00e9nero ya lo releg\u00f3 a segundo t\u00e9rmino, entonces ya no existe mas que en el uso coloquial. Se instituye un t\u00e9rmino para posteriormente tacharlo de hueco. As\u00ed nada m\u00e1s. La historia del t\u00e9rmino se tira por la borda, \u00a1al fin que ni referente material ten\u00eda!<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Dado que la palabra machismo, como ya dijimos, ha sido definida de muchas maneras podemos decir que a lo mejor existe o a lo mejor no seg\u00fan la definici\u00f3n que se decida: actitud, ideolog\u00eda, sexismo o nada. Depende que tan a la vanguardia quiera uno sonar. Monsiv\u00e1is inteligentemente apunta que el machismo se fue con el conservadurismo tan difundido anta\u00f1o en M\u00e9xico y que ahora acogen s\u00f3lo los grupos religiosos, eso al menos en la Ciudad de M\u00e9xico. Sin embargo, \u00e9l mismo en <em>Mexicaner\u00edas: \u00bfPero hubo alguna\u00a0<\/em><\/span><span style=\"font-weight: 400\"><em>vez once mil machos?<\/em> (2004a) pasa r\u00e1pidamente a reemplazar los t\u00e9rminos de <em>macho<\/em> y <em>machismo<\/em> por <em>masculinidades<\/em>. Pienso que en su ejercicio de cronista Monsiv\u00e1is crey\u00f3 que este cambio en el uso de t\u00e9rminos se hab\u00eda gestado de manera racional y que los hechos coincid\u00edan con el cambio en las consideraciones te\u00f3ricas, pero yo tendr\u00eda \u00a0mis dudas en admitir esto como cierto. <\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">A todo esto he de aclarar que no estoy ni a favor de la consideraci\u00f3n del estereotipo del macho como generalizable a todos los hombres, ni en contra de los estudios de masculinidades. Pienso que la academia deber\u00eda reconsiderar el darle muerte a un concepto que describi\u00f3 algunas caras de ciertos fen\u00f3menos en M\u00e9xico y que podr\u00eda acercarnos a explicar las relaciones de poder entre los sexos. Aunque todav\u00eda hay investigadoras que integran el machismo a sus consideraciones te\u00f3ricas, como el caso de Marina Casta\u00f1eda citada m\u00e1s arriba, me parece que deber\u00edamos centrarnos en ubicar el concepto en su devenir hist\u00f3rico en M\u00e9xico y sus repercusiones en la actualidad.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400\">Para finalizar, quisiera concluir mencionando dos aspectos importantes a tomar en cuenta para realizar el estudio del machismo. El primero es hacer resaltar que, m\u00e1s all\u00e1 de si el machismo tuvo o no concreci\u00f3n, hay que resaltar el peso de las representaciones simb\u00f3licas en una cultura porque, si bien es cierto que gran parte de la figura del macho fue \u201cimpuesta\u201d o llevada a la exageraci\u00f3n, tambi\u00e9n es cierto que dicha representaci\u00f3n fue inspirada en ciertos rasgos de los varones de la \u00e9poca, y la veneraci\u00f3n del cine de oro no hubiese sido posible si la poblaci\u00f3n mexicana no se hubiese sentido identificada de alg\u00fan modo. El segundo aspecto es recordar que la cultura del macho se bas\u00f3 en la sobrevaloraci\u00f3n de caracter\u00edsticas viriles, es decir que el machismo se sostiene en un sistema de valores muy peculiar, como bien apunta Casta\u00f1eda. De este modo, no es descabellado mencionar que si dicho sistema de valores prevalece, a\u00fan con sus respectivos cambios, es muy probable que un machismo mutado aun impere en M\u00e9xico (como acertadamente denuncian las mujeres feministas \u201cen lenguaje coloquial y pintas callejeras\u201d). \u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400\">Estas son las incipientes consideraciones que pienso deber\u00edan nutrir una investigaci\u00f3n geneal\u00f3gica del machismo en M\u00e9xico. \u00a0<\/span><\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda.<\/p>\n<p>Casta\u00f1eda, Marina, (2007)<em> El machismo invisible regresa<\/em>, M\u00e9xico, Taurus.<\/p>\n<p>Machillot, Didier, (2013) \u00abEl estudio de los estereotipos masculinos mexicanos en las ciencias humanas y sociales: un recorrido cr\u00edtico-hist\u00f3rico\u00bb en <em>Los hombres en M\u00e9xico: veredas recorridas y por andar<\/em>, Coord. Juan Ramirez y Jos\u00e9 Cervantes, M\u00e9xico, Centro Universitario de Ciencias Economico Admistrativas- Academia Mexicana de Estudios de G\u00e9nero de los Hombres.<\/p>\n<p>Monsiv\u00e1is, Carlos, (2004a) \u00abMexicaner\u00edas: \u00bfPero hubo alguna vez once mil machos?\u00bb en\u00a0<em>Escenas de pudor y liviandad<\/em>, M\u00e9xico, Debolsillo.<\/p>\n<p>\u2014\u2014\u2014 (2004b), \u00abCr\u00f3nica de aspectos, aspersiones, cambios, arquetipos y estereotipos de la masculinidad\u00bb, <em>Desacatos<\/em>, n\u00fam. 15-16, pp. 90-108.<\/p>\n<p>Paz, Octavio (1998) <em>El laberinto de la soledad. Postdata. Vuelta a El laberinto de la soledad,<\/em>\u00a0M\u00e9xico, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Ramos, Samuel (2013)<em> El perfil del hombre y la cultura en M\u00e9xico<\/em>, sexag\u00e9sima reimpresi\u00f3n, M\u00e9xico, Espasa Falpe.<\/p>\n<p>Salguero, Mar\u00eda Alejandra, (2013) \u00abMasculinidad como consideraci\u00f3n din\u00e1mica de identidades\u00bb, en<em>\u00a0Los hombres en M\u00e9xico: veredas recorridas y por andar<\/em>, Coord. Juan Ram\u00edrez y Jos\u00e9 Cervantes, M\u00e9xico, Centro Universitario de Ciencias Econ\u00f3mico Admistrativas- Academia Mexicana de Estudios de G\u00e9nero de los Hombres.<\/p>\n<p>Sau, Victoria (2000), <em>Diccionario ideol\u00f3gico feminista I<\/em>, 3ra. ed., Espa\u00f1a, Icaria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1. Discontinuidades e idealidades es lo que rodea la historia del machismo. Alabanza y rechazo, oscilaci\u00f3n entre representatividad y falsedad. 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