{"id":39,"date":"2013-06-25T21:10:45","date_gmt":"2013-06-26T02:10:45","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/?p=39"},"modified":"2016-01-02T19:46:14","modified_gmt":"2016-01-03T01:46:14","slug":"y-asi-paso-cuando-nos-echaron","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/2013\/06\/25\/y-asi-paso-cuando-nos-echaron\/","title":{"rendered":"Y as\u00ed pas\u00f3 cuando nos echaron\u2026"},"content":{"rendered":"<div>\n<div style=\"text-align: center\"><strong>Y as\u00ed pas\u00f3 cuando nos echaron&#8230;<\/strong><\/div>\n<div><\/div>\n<div style=\"text-align: right\"><strong>Eduardo Garc\u00eda<\/strong><\/div>\n<div style=\"text-align: right\">Revista\u00a0<em>Nota al pie. Volumen 1, N\u00famero 2, Trimestre 13P<\/em><br \/>\nUniversidad Aut\u00f3noma Metropolitana Unidad Iztapalapa<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<p style=\"text-align: justify\">Los que llegamos a este lugar \u00e9ramos los despojados, los inc\u00f3modos, los\u00a0\u201csin lugar\u201d, es decir, los marginados. Nos colocaron al margen del desarrollo,\u00a0justo ah\u00ed donde nos hundir\u00edamos con nuestras propias carencias, donde no pudi\u00e9ramos inquietar a la de por s\u00ed inquietante mancha urbana con su tr\u00e9mula tranquilidad anquilosada.<\/p>\n<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0A este lugar llegamos de todas partes, ven\u00edamos de lugares tan distintos con culturas que contrastaban entre s\u00ed, sin embargo, cada uno\u00a0cargaba\u00a0con una historia itinerante, una historia de rechazo y de exclusi\u00f3n que nos llev\u00f3 a buscar el mismo objetivo que era un lugar para vivir, no necesariamente un hogar, sino cualquier espacio que nos permitiera vivir y no morir a causa de las inclemencias de la intemperie, pues de donde \u00e9ramos ya no ten\u00edamos cabida. Busc\u00e1bamos\u00a0la\u00a0oportunidad de fincar un\u00a0proyecto\u00a0en esta tierra, aunque fuera tan inh\u00f3spita.\u00a0Las\u00a0que nos un\u00eda eran\u00a0las esperanzas que en\u00a0viejas valijas o en cajas de huevo\u00a0tra\u00edamos\u00a0\u00a0como el \u00faltimo eslab\u00f3n de nuestra dignidad, aquello que los\u00a0modos de vida y de consumo intolerantes no pudieron poner en venta, o aquello que para otros, el hambre no les\u00a0hab\u00eda podido\u00a0arrebatar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No tuvimos\u00a0opci\u00f3n, hab\u00eda que ver\u00a0lo que se ten\u00eda que hacer, y una\u00a0de nuestras ventajas fue tener tan cerca aquel lugar que para algunos era su\u00a0meta y para otros\u00a0era el lugar que los acababa de escupir, pero que al fin y al cabo no ser\u00eda lugar para nosotros:\u00a0la Ciudad de M\u00e9xico. Se aprovech\u00f3 esa condici\u00f3n para empezar a generar un lugar\u00a0 ah\u00ed donde s\u00f3lo hab\u00eda un espacio contiguo, en ese vac\u00edo. Para quienes\u00a0ya\u00a0hab\u00edan sido parte de la urbe,\u00a0optaron por mantener sus empleos ah\u00ed, y para quienes apenas ven\u00edan\u00a0con la esperanza de habitar all\u00e1,\u00a0s\u00f3lo\u00a0consiguieron ocuparse en empleos capitalinos de d\u00eda, pues inevitablemente, por dif\u00edcil que pareciera, s\u00f3lo de esa\u00a0manera se les acept\u00f3 a los trabajadores, pues aunque esa ciudad nunca lo haya querido aceptar, la din\u00e1mica de su desarrollo la han mantenido quienes\u00a0van cada d\u00eda\u00a0a dejar\u00a0su\u00a0trabajo para ser rechazados al ocaso,\u00a0y\u00a0regresar de\u00a0nuevo\u00a0a su\u00a0hogar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al inicio\u00a0no hab\u00eda nada, s\u00f3lo tierra hasta donde alcanzaba\u00a0la vista, por un lado se vislumbraban los amables vestigios de aquellos grandes lagos que alimentaban\u00a0y nutr\u00edan a toda la cuenca del\u00a0valle de An\u00e1huac; vestigios\u00a0que dan fe de que todo este triste llano, alg\u00fan d\u00eda tuvo\u00a0tanta vida que brind\u00f3 un verde paisaje\u00a0y engendraba vida en\u00a0chinampas; por el otro lado se\u00a0alcanzaban\u00a0\u00a0a mirar,\u00a0desde entonces, aquellas imponentes monta\u00f1as de las que se cuentan tantas\u00a0historias\u00a0desde tiempos mexicas\u00a0y m\u00e1s cerca se\u00a0dejaban\u00a0algunos de sus hermanos menores de los que se o\u00edan magn\u00edficas historias,\u00a0como la de que\u00a0\u201cen ese cerrito pas\u00f3 en su \u00faltima hu\u00edda\u00a0la encarnaci\u00f3n de la serpiente emplumada, antes de desparecer en el horizonte con rumbo de Veracruz\u201d. Todas\u00a0\u00a0eran\u00a0fabulosas historias,\u00a0que si bien algunos cre\u00edamos y otros no, las hac\u00edamos nuestras y las\u00a0pregon\u00e1bamos\u00a0para hacer a la idea de que este lugar,\u00a0al que nos relegaron,\u00a0no era la\u00a0nada, que era un lugar que nos hab\u00eda estado esperando a que lo habit\u00e1ramos y que esperaba dar continuidad a la truncada y negada historia de grandeza que se hab\u00eda podido forjar. Como dije, no hab\u00eda nada y entonces los que llegamos ten\u00edamos\u00a0que conseguirlo\u00a0todo,\u00a0para eso\u00a0hab\u00eda que acercarse a los vecinos, hab\u00eda que conocerlos, hab\u00eda que sumar esfuerzos.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Entonces\u00a0yo\u00a0era muy peque\u00f1o y recuerdo c\u00f3mo mis padres\u00a0emprend\u00edan verdaderas\u00a0odiseas, para buscar lo que se nos negaba. Ahora la imagen me recuerda a los campesinos que describe Juan Rulfo, caminando d\u00edas y noches para llegar a exigir a las autoridades que se les cambiara la tierra\u00a0dada,\u00a0que no era m\u00e1s que un triste llano polvoso en donde nada\u00a0\u00a0crec\u00eda, por cierto,\u00a0aquellos llanos en llamas de Rulfo\u00a0no creo que haya distado mucho de\u00a0nuestro \u00e1rido llano desecado, s\u00f3lo que\u00a0el nuestro no lo ped\u00edamos para sembrar sino para habitar. Se hicieron peticiones en todos lados y todas las autoridades hicieron o\u00eddos sordos. Aqu\u00ed era tierra de nadie.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La gente, movida por sus necesidades, no se qued\u00f3 de brazos cruzados, pues lo que se empez\u00f3 a hacer, a falta de una cultura que nos uniera, a falta de un verdadero territorio cargado de nuestras vivencias, fue que se solucionaron los problemas con el esfuerzo\u00a0colectivo\u00a0y\u00a0los propios medios,\u00a0y ese\u00a0trabajo de todos fue el que nos uni\u00f3 y nos ayud\u00f3 a buscar una identidad fincada en el\u00a0apoyo mutuo, que a la postre nos ayudar\u00eda llenar de significaci\u00f3n los lugares que ahora tenemos construidos y, a trav\u00e9s, de compartir cada quien\u00a0el lastre de la cultura que hab\u00eda dejado atr\u00e1s, se fue formando\u00a0con el tiempo\u00a0una\u00a0especie de\u00a0cultura h\u00edbrida que d\u00eda a d\u00eda se fue modificando para darle una cultura propia a este lugar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 El trabajo fue el que uni\u00f3 a las personas, a falta de respuestas y de recursos,\u00a0la gente fue entablando lazos de solidaridad para atender lo que a cada uno y lo que a\u00a0todos nos afectaba. Recuerdo mis\u00a0primero d\u00edas\u00a0\u00a0aqu\u00ed,\u00a0tras la improvisada ventana de mi improvisada vivienda,\u00a0viendo\u00a0a la gente\u00a0que atend\u00eda\u00a0lo que sal\u00eda al paso. Primero era crear caminos, crear v\u00edas que nos ayudaran a transitar sobre el complicado terreno que qued\u00f3 tras la desecaci\u00f3n del antiguo lago de Chalco, crear salidas de este hoyo para acercarnos al progreso;\u00a0despu\u00e9s\u00a0fue\u00a0buscar agua potable para regresarle un\u00a0poquito de vida al lugar de la muerta laguna. No mucho despu\u00e9s se empez\u00f3 a buscar electricidad para\u00a0\u00a0acercarse\u00a0un poco a las comodidades que algunos hab\u00edamos dejado y para que quienes no lo hab\u00edan tenido nunca,\u00a0pudieran beneficiarse, eran tiempos muy avanzados cuando se esperaba ya la entrada de un nuevo milenio y parec\u00eda que habit\u00e1bamos con las condiciones de un siglo atr\u00e1s.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s\u00a0de buscar todos los recursos\u00a0\u00a0vitales,\u00a0 la gente\u00a0busc\u00f3 (con una conciencia\u00a0de progreso, incre\u00edble) que el lugar se asiera de medios\u00a0de suministro y de avance social. Fue cuando se construyeron, con el esfuerzo y los recursos de las mismas personas, las escuelas en las que\u00a0a algunos nos toc\u00f3 pasar\u00a0nuestros primeros a\u00f1os de educaci\u00f3n,\u00a0en\u00a0aquellos recintos\u00a0(ahora un poco derrumbados y otros tantos reconstruidos)\u00a0en los que se nos ense\u00f1o, adem\u00e1s de lo habitual, a crear una comunidad a aquellos que dif\u00edcilmente comprend\u00edamos lo que pasaba, pues\u00a0no \u00e9ramos\u00a0 a\u00fan capaces, los menores, de comprender que lo que se constru\u00eda era una sociedad emergente. En aquellos a\u00f1os de inocencia,\u00a0nos valimos de nuestra\u00a0inconsciencia\u00a0para salir adelante ante un panorama que parec\u00eda insalvable y que\u00a0en la medida en que nuestros pares lo iban creando como lugar, cambiaba\u00a0como\u00a0un\u00a0vislumbre de oportunidades, gracias\u00a0al\u00a0trabajo de las personas\u00a0en conjunto.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Recuerdo aquellos a\u00f1os como algunos de los m\u00e1s divertidos, quiz\u00e1, pues mientras los padres de familia se angustiaban por el robo de cables, la falta de agua, las inundaciones, el miedo por el desalojo y las siempre habituales\u00a0penurias\u00a0econ\u00f3micas, los carentes de conciencia ve\u00edamos en esas calles lodosas una oportunidad para construir ciudades irreales\u00a0en las cuales nos imagin\u00e1bamos\u00a0transitando con nuestros camiones de juguete, como una\u00a0forma de escapar de nuestra realidad de ciudad negada;\u00a0encontr\u00e1bamos en cada charco una oportunidad para navegar nuestros barcos de papel\u00a0junto a los sapos y ajolotes que se deb\u00edan transformar con la imaginaci\u00f3n para que se nos presentaran como cualquier animal m\u00e1s agradable;\u00a0con cada par de tabiques no perd\u00edamos la oportunidad de improvisar una cancha e imaginarnos\u00a0siendo como\u00a0Jorge Campos o Hugo S\u00e1nchez;\u00a0todo esto suced\u00eda mientras los\u00a0\u201cviejos\u201d\u00a0se ocupaban de lo vital.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De igual manera recuerdo c\u00f3mo aquel mercado de la esquina se construy\u00f3\u00a0cuando\u00a0\u00a0se\u00a0decidi\u00f3 que ser\u00eda mejor ocupar aquel lugar para unir los negocios, negocios tan indispensables. Despu\u00e9s\u00a0que estuvieran \u201clos grandes\u201d reunidos, platicando de sus necesidades,\u00a0lleg\u00f3 un vecino ofreciendo el\u00a0primer\u00a0saco de cemento,\u00a0siguieron m\u00e1s y m\u00e1s,\u00a0\u00a0de ah\u00ed se construy\u00f3\u00a0con la esperanza de todos y hasta la fecha dichas esperanzas siguen firmes pues sigue en aquella esquina ese lugar en el que m\u00e1s que vender los\u00a0v\u00edveres,\u00a0se conoc\u00eda a las personas, se establec\u00eda la comunidad que se hab\u00eda estado formando\u00a0y que necesitaba lugares para cristalizar los esfuerzos que hab\u00edan estado fluyendo.\u00a0As\u00ed con lo que cada quien compart\u00eda y con la colaboraci\u00f3n, se fueron agregando al lugar las iglesias, los parques, un museo comunitario, las banquetas, las calles y todo lo que hiciera falta para acomodar nuestro nuevo hogar.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 As\u00ed transcurri\u00f3\u00a0la construcci\u00f3n de nuestro lugar a la par que cada quien\u00a0(con la ayuda de los dem\u00e1s,\u00a0si era necesario) constru\u00eda su propio hogar. Creci\u00f3 nuestro lugar, se hizo una mancha al lado de la Gran Mancha en pocos a\u00f1os. Aprendimos tanto. Nos dimos cuenta que m\u00e1s que construir espacios con funciones bien delimitadas,\u00a0se form\u00f3 un territorio y se form\u00f3 una sociedad. Lo\u00a0principal que\u00a0nos uni\u00f3 fue la acci\u00f3n solidaria, la humildad\u00a0para pedir ayuda y la confianza\u00a0para saber recibirla.\u00a0Eso fue el motor que movi\u00f3 a tant\u00edsima gente\u00a0para construir\u00a0un nuevo\u00a0territorio,\u00a0nuestro territorio. Se fue construyendo una cultura h\u00edbrida, tan compleja, pero que supo integrarse. Encontramos que las tradiciones,\u00a0a diferencia de nuestros lugares que anta\u00f1o habitamos, ten\u00edamos que crearlas\u00a0antes que perpetuarlas, no ten\u00edamos m\u00e1s que las ganas de que esto fuera un hogar completo. Las costumbres se fueron compartiendo y adoptando, los bailes con el guajolote fueron tan sorprendentes para unos como para otros lo fueron\u00a0nuestros\u00a0tenis con lucecitas en la suela.\u00a0Lo fuimos asimilando,\u00a0nos nutrimos de tantos puntos de vista,\u00a0y\u00a0nuestras\u00a0ganas de tener un lugar permitieron\u00a0que se moviera nuestra curiosidad antes que el rechazo.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed pas\u00f3 cuando nos echaron de donde ya no \u00e9ramos m\u00e1s que los inc\u00f3modos. As\u00ed pas\u00f3 y lo recuerdo muy bien, pues uno no deja de ser el producto\u00a0de aquellas experiencias que se adhieren a uno,\u00a0como rebabas imantadas a la columna de hierro que\u00a0nuestros padres tuvieron para cargar primero con el rechazo y despu\u00e9s con las esperanzas para darnos este lugar\u00a0que ahora veo tan concreto, un lugar que se fue haciendo nuestro por el derecho que nos concedi\u00f3, a todos, haberlo construido, tuvimos que renunciar a lo que por nacimiento \u00e9ramos para valorar lo que decidimos y lo que nos toc\u00f3, aqu\u00ed.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Tiempo despu\u00e9s de que\u00a0un\u00a0espacio tan triste\u00a0hubiera cobrado\u00a0vida por lo que construimos los despojados, considerando que nuestra mancha ya era una mancha\u00a0que no se pod\u00eda ignorar, una mancha que hac\u00eda ruido\u00a0y\u00a0era\u00a0una mancha\u00a0muy inc\u00f3moda para\u00a0 las autoridades,\u00a0decidieron\u00a0\u2013tras la continua exigencia y presi\u00f3n que hicimos por nuestro reconocimiento como territorio- que ser\u00eda bueno\u00a0que\u00a0este\u00a0asentamiento\u00a0fuera\u00a0aut\u00f3nomo. Nos dieron el car\u00e1cter de municipio, lo cual, por el momento nos daba s\u00f3lo una cuesti\u00f3n nominal que parec\u00eda irrelevante pues\u00a0 todo lo que forma a un territorio se hab\u00eda obtenido sin el favor de quienes vinieron a tomarse una foto para atribuirse el esfuerzo ajeno.\u00a0\u00a0Curiosamente vinieron a rematar el nombre de la nueva demarcaci\u00f3n con la palabra \u201cSolidaridad\u201d, pero no por el\u00a0reconocimiento a los lazos de acci\u00f3n colectiva\u00a0y de confianza\u00a0que se tejieron y afianzaron desde los momentos de mayor desespero\u00a0entre los que aqu\u00ed llegamos, sino que\u00a0 utilizaron tan bella palabra para hacer\u00a0la\u00a0\u00faltima embestida propagand\u00edstica de un\u00a0oxidado sistema\u00a0que por m\u00e1s de seis d\u00e9cadas\u00a0\u00a0busco\u00a0consolidarse con un falso discurso de sensibilidad social. Despu\u00e9s de esto vinieron nuestros propios problemas, ya como sociedad, ya con un territorio delimitado y reconocido, ya con una\u00a0protocultura\u00a0que estaba en gestaci\u00f3n, intentando unir piezas tan distintas, ya con aquella\u00a0confianza que nos daba identificarnos con los vecinos\u00a0m\u00e1s all\u00e1 de una historia com\u00fan, de un lugar com\u00fan, de una designaci\u00f3n oficial, eso lo fuimos construyendo, pero el presupuesto fue nuestro colectivo y su trabajo, lo \u00fanico que tuvimos desde el principio.<\/div>\n<div style=\"text-align: justify\"><\/div>\n<div style=\"text-align: justify\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 Y as\u00ed pas\u00f3 cuando nos echaron y nos negaron la ciudad, as\u00ed pas\u00f3 cuando decidimos\u00a0unirnos para\u00a0ser sociedad, formar una historia\u00a0y tener un hogar.<a href=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/files\/2013\/06\/402817_10150960723069033_946456732_n.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignright size-full wp-image-40\" src=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/files\/2013\/06\/402817_10150960723069033_946456732_n.jpg\" alt=\"\" width=\"960\" height=\"621\" srcset=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/files\/2013\/06\/402817_10150960723069033_946456732_n.jpg 960w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/files\/2013\/06\/402817_10150960723069033_946456732_n-300x194.jpg 300w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/eduardogarcia\/files\/2013\/06\/402817_10150960723069033_946456732_n-463x300.jpg 463w\" sizes=\"auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px\" \/><\/a><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y as\u00ed pas\u00f3 cuando nos echaron&#8230; Eduardo Garc\u00eda Revista\u00a0Nota al pie. 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