{"id":351,"date":"2016-05-29T10:17:19","date_gmt":"2016-05-29T10:17:19","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/?p=351"},"modified":"2016-05-29T10:25:58","modified_gmt":"2016-05-29T10:25:58","slug":"economias-de-guerra-y-relaciones-de-dominacion-el-sacrificio-humano-en-el-imperio-mexica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/2016\/05\/29\/economias-de-guerra-y-relaciones-de-dominacion-el-sacrificio-humano-en-el-imperio-mexica\/","title":{"rendered":"Econom\u00edas de guerra y relaciones de dominaci\u00f3n; el sacrificio humano en el Imperio Mexica"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex.jpg\" rel=\"attachment wp-att-352\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-352 aligncenter\" src=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex-300x297.jpg\" alt=\"filomex\" width=\"357\" height=\"353\" srcset=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex-300x297.jpg 300w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex-303x300.jpg 303w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex.jpg 720w\" sizes=\"auto, (max-width: 357px) 100vw, 357px\" \/><\/a><\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: right\">Con nuestros dardos, con nuestros escudos est\u00e1 existiendo la ciudad<\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><em>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Cantares mexicanos fol. 20 v.; AP I 80<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A veces solemos aproximarnos a ciertos problemas desde lugares comunes imposibiltando una reflexi\u00f3n cr\u00edtica. Uno de ellos es, la idea del sacrificio humano en la cultura n\u00e1huatl, de tal modo, estas l\u00edneas pretenden ser apenas unos apuntes de aproximaci\u00f3n a una pol\u00e9mica siempre vigente.<\/p>\n<p>Para tal efecto considero importante poner en la mesa el tema del desoterramiento del concepto de guerra y religi\u00f3n partiendo de un hecho sencillo que, aunque parezca obvio, suele ser muy ignorado: la guerra contra los moros no es la<em> xochiyayotl <\/em>contra los tlaxcaltecas<em>. <\/em>La guerra por defender el honor y la cristiandad nada tiene de relaci\u00f3n con aquella que suministra el alimento para el orden del universo. A diferencia de la visi\u00f3n hisp\u00e1nica, la visi\u00f3n nahua de la guerra no se entiende como un accidente que hay que solucionar, es la condici\u00f3n misma del orden c\u00f3smico. El fin de la guerra no traer\u00e1 paz ni \u201cfe verdadera\u201d, sino el fin del mundo y de todo cuanto existe. Luego entonces, para analizar el sacrificio el primer paso es no trasladar como molde nuestras categor\u00edas de corte occidental hisp\u00e1nico.<\/p>\n<p>Para Alfonso Caso, la cosmovisi\u00f3n b\u00e9lica pasaba por la construcci\u00f3n colectiva del papel del sujeto en el mundo;<\/p>\n<blockquote><p>El hombre ha sido creado para el sacrificio de los dioses y debe corresponder ofreci\u00e9ndoles su propia sangre. El sacrificio humano es esencial en la religi\u00f3n azteca, pues si los hombres no han podido existir sin la creaci\u00f3n de los dioses, \u00e9stos a su vez necesitan del hombre para que los mantenga con su propio sacrificio<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Los dioses y los hombres no viven de forma independiente, ambos est\u00e1n en relaci\u00f3n vital, pero esta relaci\u00f3n sigue unos rasgos distintivos. No todos los dioses claman sangre, y aun cuando la claman lo hacen de particulares modos cada uno. De entre ellos resaltemos el sacrificio humano al Sol, cuya pr\u00e1ctica es caracter\u00edstica particular de los venidos de Aztl\u00e1n y que a la prostre les costar\u00eda irreconciliables enemigos que jugar\u00edan un papel clave en la Conquista espa\u00f1ola.\u00a0 El azteca<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> no s\u00f3lo est\u00e1 en simbiosis con los dioses sino que mantiene una relaci\u00f3n particular con uno de ellos: Huitzilopochtli es el dios de todo un pueblo y el protector de todo un imperio. Como suele suceder en casi cualquier cultura, las caracter\u00edsticas de una divinidad nos muestran la sintomotalog\u00eda del orden social y psicol\u00f3gico de un pueblo (o al menos a la clase dominante de ese pueblo), Huitzilopochtli no es la excepci\u00f3n. El dios guerrero exige guerra, una guerra que, al ser \u00e9l mismo Sol, es parte fundamental del orden c\u00f3smico y la expansi\u00f3n del Imperio. Resalta aqu\u00ed la verdad cansada de \u201cpueblo elegido\u201d, no obstante su <em>status<\/em> es peculiar ya que nos muestra las potencialidades del uso pol\u00edtico expansionista que generar\u00e1. A diferencia del juda\u00edsmo, por ejemplo, en donde la condici\u00f3n de elegido se juega en el futuro (\u201cY har\u00e9 de ti una gran naci\u00f3n,\u00a0\u00a0y te bendecir\u00e9, y engrandecer\u00e9 tu nombre, y ser\u00e1s una bendici\u00f3n\u201d, Gn.12;2) para el mexica esa cualidad se encuentra en el aqu\u00ed y ahora. Mientras el hebreo es elegido para ser grande, el mexica es grande y por eso es elegido. El juego de los tiempos en los que se enuncia la legitimidad del poder es capaz de determinar los limites y las estrategias de su pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Ahora bien, no s\u00f3lo se realiza una guerra sino que est\u00e1 tiene reglas claramente definidas y concisas. La guerra tiene forma, fondo, m\u00e9todo y discurso; la guerra es una instituci\u00f3n dentro de una sociedad estrictamente organizada. Esta \u00faltima afirmaci\u00f3n s\u00f3lo puede sostenerse desde la comprensi\u00f3n de la <em>xochiyaoyotl <\/em>o \u201cguerra florida\u201d. Dentro del acto b\u00e9lico exist\u00edan pr\u00e1cticas est\u00e9ticas de s\u00ed, el cuerpo y sus extensiones comunicaban en el imaginario social todo un c\u00f3digo pol\u00edtico. Pero este aparente orden \u201cracional\u201d se pierde cuando la configuraci\u00f3n de la subjetividad guerrera cede terreno al papel simb\u00f3lico y no tanto al pr\u00e1ctico. Dicho en otras palabras, para una concepci\u00f3n que entiende la guerra como medio resulta francamente est\u00fapido cargar escudos que no s\u00f3lo no son \u00fatiles sino que exigen un gasto de energ\u00eda extra al cuidarlos dentro del conflicto.<\/p>\n<p>Pero vayamos al grano y hagamos las \u201cpreguntas incomodas\u201d; \u00bfPor qu\u00e9 sacrificar humanos? \u00bfC\u00f3mo un pueblo m\u00edsero venido de menos pudo imponer su violenta interpretaci\u00f3n\u00a0 del saber milenario del Valle de M\u00e9xico? \u00bfCu\u00e1l es el uso pol\u00edtico del rito? \u00bfQu\u00e9 \u201cdescarnadas\u201d relaciones de dominaci\u00f3n hay tras alimentaci\u00f3n del Sol?<\/p>\n<p>Para los mexicas, el sacrificio como acontecimiento religioso es un acontecimiento social. Al activar la muerte de un otro, lo religioso es la semilla de una franca actitud imperial. La administraci\u00f3n de la muerte s\u00f3lo puede realizarse desde una racionalizaci\u00f3n total de todos los aparatos del Estado, poco importa el discurso que revistan. As\u00ed, la realizaci\u00f3n de cada festividad tiene no s\u00f3lo un lado l\u00fadico sino tambi\u00e9n utilitario; las pr\u00e1cticas de supervivencia se transforman en manifestaciones culturales. Lo que en un inicio se considero como una \u201ceconom\u00eda de trabajo necesario\u201d se transforma en una <em>econom\u00eda legitimadora de discurso<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><strong>[3]<\/strong><\/a><\/em>. \u00a0O como dir\u00eda Duverger: \u201cEl comportamiento de primera necesidad va establecer una \u00e9tica social\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>.<\/p>\n<p>Al imponerse los mexicas como grupo dominante en el Valle de M\u00e9xico, resulto necesaria una religi\u00f3n que atendiera a las necesidades del naciente Imperio. Una econom\u00eda que lo sostuviera y un aparato pol\u00edtico capaz de amalgamarlos a todos;<\/p>\n<blockquote><p>La figura de <em>Huitzilopochtli <\/em>dej\u00f3 de ser el numen tutelar de una pobre tribu perseguida y se fue agigantando cada vez m\u00e1s, gracias a la acci\u00f3n de <em>TlacacleL <\/em>La nueva versi\u00f3n de la historia mex\u00edcatl, tras la mencionada quema de c\u00f3dices, fue el camino para inculcar en el pueblo las ideas de <em>Tlaca\u00e9lel.<\/em><\/p>\n<p><em>Huitzilopochtli <\/em>aparece como el dios m\u00e1s poderoso. A \u00e9l le dirigen las antiguas plegarias de la religi\u00f3n n\u00e1huatl y los sacerdotes componen tambi\u00e9n nuevos himnos en su honor, como los que ya exist\u00edan a honra de <em>Quetzalc\u00f3atl <\/em>principalmente Identificado con el sol, <em>Huitzilopochtli <\/em>es al mismo tiempo quien da vida y conserva, alentando la guerra, esta quinta edad en que vivimos.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como todo orden hegem\u00f3nico, el discurso de sangre mexica ten\u00eda que fundamentarse en pilares ideol\u00f3gicos previos. Fue as\u00ed, como Tlaca\u00e9lel, el gran art\u00edfice, pudo tomar de la cosmovisi\u00f3n tolteca el sustrato legitimador del nuevo Imperio.<\/p>\n<p>Con la estrat\u00e9gica sustituci\u00f3n de Quetzalco\u00e1tl, la divinidad de la sabidur\u00eda, por al de Huitzilopochtli, el dios Sol, permiti\u00f3 dar rienda suelta a la econom\u00eda de poder de sacrificio. La eliminaci\u00f3n total de todo vestigio que demostrase el pasado chichimeca del pueblo \u201celegido\u201d fue la primera victoria de expansi\u00f3n; \u00bfC\u00f3mo dudar de su grandeza, c\u00f3mo dudar de su poder sino no se registra por lado alguno su innoble origen?<\/p>\n<p>Al obtener el monopolio de la historia y de la cosmovisi\u00f3n teol\u00f3gica, cualquier expansi\u00f3n militar es s\u00f3lo fuegos artificiales de una gran victoria precedente, m\u00e1s discreta, m\u00e1s escondida pero m\u00e1s intempestiva.<\/p>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda;<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Caso, Alfonso. <em>El pueblo del Sol. <\/em>M\u00e9xico FCE. 2009, 102 pp.<\/li>\n<li>Douverger . <em>La flor letal. <\/em>M\u00e9xico FCE. 1983, 60 pp.<\/li>\n<li>Le\u00f3n Portilla, Miguel. <em>Filosof\u00eda n\u00e1huatl. <\/em>M\u00e9xico. Porr\u00faa. 1956, 258 pp.<\/li>\n<\/ul>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a>\u00a0 Caso, Alfonso. <em>El pueblo del Sol. <\/em>M\u00e9xico FCE. 2009<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Con respecto al uso que algunos autores aqu\u00ed citados hacen del concepto \u201cazteca\u201d, en el presente texto ser\u00e1n equiparados no bien como sin\u00f3nimos sino subconjuntos de un mismo conjunto. Es decir, todo mexica es azteca, pero no todo azteca es mexica. <em>N.A. <\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u00a0Cfr. Douverger <em>La flor letal. <\/em>M\u00e9xico FCE. 1983, P. 54<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Ibid. <\/em>p <strong>55<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Le\u00f3n Portilla, Miguel. <em>Filosof\u00eda n\u00e1huatl. <\/em>M\u00e9xico. Porr\u00faa. 1956, p 252<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/files\/2016\/05\/filomex.jpg\" rel=\"attachment wp-att-352\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone\" src=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/thumb\/2\/20\/Tlacochcalcatl.jpg\/220px-Tlacochcalcatl.jpg\" alt=\"\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tlacael\u00e9l, el llamado\u00a0<em>conquistador de los mundos.\u00a0<\/em>Creador de la alianza entre Tenochtitl\u00e1n, Texcoco y Tlacopan. Art\u00edfice ideol\u00f3gico de la visi\u00f3n m\u00edstico &#8211; guerrera mexica<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con nuestros dardos, con nuestros escudos est\u00e1 existiendo la ciudad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 &#8211; Cantares mexicanos fol. 20 v.; AP I 80 &nbsp; A veces solemos aproximarnos a ciertos problemas desde &hellip; <a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/2016\/05\/29\/economias-de-guerra-y-relaciones-de-dominacion-el-sacrificio-humano-en-el-imperio-mexica\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":38,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-351","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-investigaciones-sobre-marxismo-y-filosofia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/users\/38"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=351"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":355,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/351\/revisions\/355"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/gandhimonter\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}