{"id":217,"date":"2017-03-29T17:17:38","date_gmt":"2017-03-29T17:17:38","guid":{"rendered":"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/?p=217"},"modified":"2017-03-29T17:17:38","modified_gmt":"2017-03-29T17:17:38","slug":"lenguaje-erotismo-y-muerte-anotaciones-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/2017\/03\/29\/lenguaje-erotismo-y-muerte-anotaciones-i\/","title":{"rendered":"Lenguaje, erotismo y muerte, anotaciones I."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center\">\u00a0El reverso de lo er\u00f3tico y la <em>poiesis<\/em> en Bataille<\/p>\n<p>Ya en la entrega anterior planteaba el uso de acto de la <em>poiesis<\/em>, no s\u00f3lo desde Heidegger, sino intentando comenzar a esbozar una relaci\u00f3n entre las ideas del poema de \u00e9ste y el pensamiento de Georges Bataille.\u00a0 En este texto me dedicar\u00e9 a profundizar m\u00e1s sobre dicha idea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>El juego de lo er\u00f3tico como t\u00e9cnica en relaci\u00f3n a la <em>poesis<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p>\u00bfC\u00f3mo justificar lo er\u00f3tico como t\u00e9cnica? Desde Bataille en su \u201cBreve historia del Erotismo\u201d, podemos hacer un rastreo sobre el funcionamiento de lo er\u00f3tico en \u00e9sta manera. Primero, recordemos que en dicho autor, la noci\u00f3n de <em>erotismo<\/em> se halla apegada al terror y a la muerte, resultando un proceso evolutivo en el momento que el placer toma posesi\u00f3n del mero acto de reproducirse como medio de supervivencia. El placer y el juego cobraron una importancia como sustituci\u00f3n a la parte meramente racional del trabajo. Dice Bataille:<\/p>\n<blockquote><p>Te\u00f3ricamente, \u00e9sta [la utilidad material] tiene por objeto el placer \u2013pero solamente bajo una forma atemperada, ya que el placer violento se percibe como <em>patol\u00f3gico<\/em>&#8211; y queda limitada a la adquisici\u00f3n ([\u2026] y producci\u00f3n) y a la conservaci\u00f3n de bienes, de una parte, y a la reproducci\u00f3n y conservaci\u00f3n de vidas humanas, por otra. [\u2026] El placer, tanto si se trata de arte, de vicio tolerado o juego, queda reducido, en definitiva, a las interpretaciones intelectuales corrientes, a una concesi\u00f3n [\u2026] La parte m\u00e1s importante de la vida se considera constituida por la condici\u00f3n \u2013a veces incluso penosa- de la actividad social productiva. \u00a0<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Luego entonces, en Bataille la utilidad queda a merced del uso del t\u00e9rmino sobre el placer, sobre las mediaciones de lo que se aumenta como representaci\u00f3n al nivel social para justificarse como v\u00e1lido. Queda de lado la experiencia personal, a veces incluso fuera de la productividad. El uso de los <em>imaginarios sociales<\/em> ha de ser reducido en \u00e9ste autor a la b\u00fasqueda de la experiencia personal como manifestaci\u00f3n de lo er\u00f3tico.\u00a0 El temor a la muerte se halla presente en cada singularidad, al igual que la manifestaci\u00f3n de la violencia sin poder desapegarnos de ella.\u00a0 La b\u00fasqueda por tanto, de una transformaci\u00f3n desde el reverso, desde una <em>poiesis<\/em> de lo negativo se encuentra justo en la b\u00fasqueda interior, rompiendo con los imaginarios establecidos, rozando en la delgada l\u00ednea entre la animalidad y el placer.\u00a0 Se menciona en el Catecismo de Dianus:<\/p>\n<blockquote><p>\u201cEs f\u00e1cil hoy advertir la debilidad de estas conductas. Todo es vano, todo es enga\u00f1o, Dios mismo es la exasperaci\u00f3n de un vac\u00edo, si nos internamos en las v\u00edas del deseo. Pero el deseo permanece en nosotros como un desaf\u00edo al mundo, incluso aunque le hurte infinitamente su objeto. El deseo es en nosotros como una risa; nos burlamos del mundo desnud\u00e1ndonos, entreg\u00e1ndonos sin l\u00edmites al deseo de desear\u201d.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>La <em>risa violenta<\/em>, el estallido de la locura demencial ante el vac\u00edo, representa la burla y la capacidad de recrearnos nuevamente. Cuidado que no se trata meramente del deseo hacia la voluptuosidad, sino que su reverso o negatividad se halla en la mirada en torno a la muerte que se establece como el cl\u00edmax m\u00e1ximo de estar <em>al borde del abismo<\/em>; lo er\u00f3tico nos pone en todo momento de cara a la muerte, \u00a0similar a una pulsi\u00f3n, en ese sentir un recuerdo del instinto de supervivencia animal. \u00a0Es ah\u00ed donde se establece el juego entre el placer y el dolor, reconoci\u00e9ndolos a ambos y obteniendo as\u00ed una posible salida al juego de los <em>imaginarios normalizados<\/em> de la sociedad.<\/p>\n<p>Es el vuelco de la experiencia de interiorizaci\u00f3n de reconocer la nada y la vuelta a la animalidad fuera de la racionalidad l\u00f3gica utilitarista. Desde la visi\u00f3n de Bataille es la religi\u00f3n la que durante mucho tiempo pudo conciliar la angustia por la muerte y el absurdo.\u00a0 En tiempos sin lo religioso, o d\u00f3nde ello ha ca\u00eddo en desuso la vuelta a la divinidad est\u00e1 en nuestras pasiones, pues es justo el estado de org\u00eda lo que nos eleva en el interior, reconocer la belleza y sacralidad del cuerpo en aquello que el cristianismo y el puritanismo ha negado durante tanto tiempo: la vuelta a las pasiones potenciadoras de Dianus.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>2. Lenguaje y reverso<\/p>\n<p>Podr\u00eda mencionarse sobre la entrada anterior: he aqu\u00ed el reverso, la vuelta al imaginario de lo social como perfecci\u00f3n de orden y raz\u00f3n. He aqu\u00ed la negatividad, lo que no se enuncia en el v\u00f3rtice de la vida, la teolog\u00eda del ojo que todo lo mira, el horror del abismo, de estar al borde del abismo, en la cima de la introspecci\u00f3n. Si la vida es majestuosa, si sus momentos son maravillosos es debido a la contemplaci\u00f3n de tal horror. Necesitamos de la figura de la poes\u00eda que funda irrealidades fuera de lo instituido para fijar lo instituyente de nuestra mascarada. El vuelco a lo <em>otro<\/em>, lo que la raz\u00f3n llama <em>lo animal<\/em>, lo que define nuestro \u201caspecto diab\u00f3lico\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> que es lo que llamamos a fin de cuentas como erotismo. Seg\u00fan Bataille, tal aspecto ha ido cambiando de nombre, definiendo esa entidad\/m\u00e1scara que el hombre se niega a aceptar como suya, es lo innombrable, lo que est\u00e1 afuera de lo social. Lo diab\u00f3lico como la angustia de la muerte siempre presente. Ahora toca regresar de nuevo a Heidegger y comenzar a adentrarse en el texto correspondiente de Agamben, quien\u00a0 comienza su seminario sobre \u201cEl lenguaje y la muerte\u201d con la siguiente cita de Heidegger:<\/p>\n<blockquote><p>Los mortales son aquellos que pueden tener experiencia de la muerte como muerte. El animal no puede. Pero el animal tampoco puede hablar. La relaci\u00f3n esencial entre muerte y lenguaje aparece como en un rel\u00e1mpago, pero es todav\u00eda impensada. Puede sin embargo darnos una se\u00f1al en cuanto al modo en que la esencia del lenguaje nos reivindica para s\u00ed y nos mantiene as\u00ed cerca de s\u00ed, para el caso de que la muerte pertenezca originariamente a lo que nos reivindica.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde tal texto, podemos ver un retroceso hacia la concepci\u00f3n de lo animal como aquello que constituye b\u00e1sicamente el carecer de una racionalidad que le permita entablar el lenguaje y, por supuesto, pensar la muerte. Al respecto, menciona Agamben al mortal como aquel que tiene la facultad del habla, as\u00ed como la facultad de pensarse respecto a la muerte.\u00a0 Pareciera ser que para \u00e9ste autor la centralidad se halla de facto en la capacidad segunda, siendo as\u00ed la centralidad mantenida incluso dentro del cristianismo en la relaci\u00f3n entre el <em>l\u00f3gos<\/em> de dios que entrega su vida; la Palabra creadora capaz de morir. A pesar de que m\u00e1s adelante el autor abre la pregunta de investigaci\u00f3n de su seminario hacia si somos seres capaces de morir y hablar sin ser mortales, sin embargo, si nos introducimos de lleno en las cuestiones del lenguaje y sus juegos (tomando en consideraci\u00f3n las nociones de Bataille en el apartado anterior), \u00a0no creo que pueda desligarse la cuesti\u00f3n del erotismo batailleano.<\/p>\n<p>Tomando como premisa que, la noci\u00f3n de estar <em>Al borde del abismo,<\/em> es la encrucijada que nos arroja de facto a la contemplaci\u00f3n de lo ef\u00edmero que somos, los juegos de lo er\u00f3tico se mueven justamente en la recreaci\u00f3n del acto, tomando a consideraci\u00f3n la visi\u00f3n de la nada detr\u00e1s de acaecer la <em>muerte chiquita<\/em>.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la sensaci\u00f3n de entregarse a los juegos de la voluptuosidad nos perdemos en el abismo incesante de que hemos acabado, hemos ca\u00eddo de bruces en el perfecto instante donde puede contemplarse el dramatismo de la muerte. Entonces podemos situarnos en una experiencia de lo negativo en cuanto a que no nos situamos en la noci\u00f3n de erotismo renacentista: lleno exclusivamente de una b\u00fasqueda incesante por el placer (idea que perdurar\u00eda con sus respectivas evoluciones hasta el romanticismo y, a\u00fan hacia el hedonismo l\u00edquido de nuestra posmodernidad), sino en la comprensi\u00f3n y miramiento de la experiencia placer\/dolor, incluso no como binomio contrario.\u00a0 Aqu\u00ed es d\u00f3nde el lenguaje tiene una de sus cabidas dentro del erotismo, encarg\u00e1ndose de la normalizaci\u00f3n de conceptos y terminolog\u00eda como <em>imaginarios reales, <\/em>seg\u00fan los conceptos de Cornelius Castoriadis: Si algo te duele es por qu\u00e9 est\u00e1 mal, y porque no puede ser placentero ya que el segundo se opone al primero, seg\u00fan la concepci\u00f3n dualista de lo que es y lo que no, proveniente desde Parm\u00e9nides y extendida por Heidegger. Sin embargo, quedar\u00eda la pregunta para la siguiente cuesti\u00f3n \u00bfd\u00f3nde quedan experiencias como las del BDSM en donde el dolor, la confrontaci\u00f3n de estar al <em>Borde del abismo<\/em>, nos sit\u00faa en una experiencia placentera, casi orgi\u00e1stica, como dir\u00eda Bataille? \u00bfHabr\u00eda que conformarse con la normalizaci\u00f3n del lenguaje y la medicalizaci\u00f3n de la vida que se\u00f1ala <em>parafilias<\/em>?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>+ + + + + + + + + + + + + + + + + <a href=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/files\/2017\/03\/les-sataniques-le-sacrifice.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-218\" src=\"http:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/files\/2017\/03\/les-sataniques-le-sacrifice-192x300.jpg\" alt=\"\" width=\"192\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/files\/2017\/03\/les-sataniques-le-sacrifice-192x300.jpg 192w, https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/files\/2017\/03\/les-sataniques-le-sacrifice.jpg 465w\" sizes=\"auto, (max-width: 192px) 100vw, 192px\" \/><\/a>+ + + + + + + + + + + + +<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> G. Bataille, <em>La parte maldita, precedida de la noci\u00f3n de uso<\/em>, p\u00e1g 26.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> G. Bataille, el aleluya, Catecismo de Dianus., p\u00e1g, 4.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Georges Bataille, <em>Breve historia del erotismo<\/em>, p\u00e1g. 17.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Heidegger apud Giorgio Agamben, <em>El lenguaje y la muerte<\/em>, p\u00e1g. 7.<\/p>\n<p>__________________<\/p>\n<p>Bibliograf\u00eda<\/p>\n<p>-Agamben, Giorgio. <em>El lenguaje y la muerte<\/em>. Trad. de Tom\u00e1s Segovia. Pre-textos. Primera reimpresi\u00f3n. Barcelona. 2008.<\/p>\n<p>-Bataille, Georges. <em>Breve historia del erotismo<\/em>. Trad. de Alberto Drazul. Ediciones Calden. Uruguay, 1970.<\/p>\n<p>-______________. <em>El aleluya, Catecismo de Dianus<\/em>, Edici\u00f3n online en <a href=\"https:\/\/s3.amazonaws.com\/files3.peopleperhour.com\/uploads\/portfolioItems\/Portfolio-289194-Allelujah.pdf\">https:\/\/s3.amazonaws.com\/files3.peopleperhour.com\/uploads\/portfolioItems\/Portfolio-289194-Allelujah.pdf<\/a><\/p>\n<p>-___________________. La <em>parte maldita, precedida de La noci\u00f3n de uso<\/em>. Ep\u00edlogo, Trad., y notas de Francisco Mu\u00f1oz de Escalona. Icaria, Barcelona., 1987.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0El reverso de lo er\u00f3tico y la poiesis en Bataille Ya en la entrega anterior planteaba el uso de acto de la poiesis, no s\u00f3lo desde Heidegger, sino intentando comenzar a esbozar una relaci\u00f3n entre las ideas del poema de &hellip; <a href=\"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/2017\/03\/29\/lenguaje-erotismo-y-muerte-anotaciones-i\/\">Sigue leyendo <span class=\"meta-nav\">&rarr;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":32,"featured_media":218,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-217","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-paraisos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/users\/32"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=217"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":219,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/217\/revisions\/219"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/media\/218"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=217"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=217"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/jesussiguenza\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=217"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}