{"id":481,"date":"2023-04-12T00:11:47","date_gmt":"2023-04-12T06:11:47","guid":{"rendered":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/rafarabius\/?p=481"},"modified":"2023-04-12T11:42:48","modified_gmt":"2023-04-12T17:42:48","slug":"al-farabi-ante-la-diversidad-humana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/estudiosgenealogicos.org\/rafarabius\/2023\/04\/12\/al-farabi-ante-la-diversidad-humana\/","title":{"rendered":"Al-Farabi ante la diversidad humana."},"content":{"rendered":"\n<p>Recientemente un amigo me coment\u00f3 que qued\u00f3 \u00abtraumado\u00bb al leer que al-Farabi dice que los h\u00e1bitos y rasgos naturales est\u00e1n determinados por la alimentaci\u00f3n y el entorno natural, y que \u00e9ste, a su vez, est\u00e1 determinado por la posici\u00f3n de los cuerpos celestes en relaci\u00f3n a la naci\u00f3n. Me parece comprensible la incomodidad que le gener\u00f3 la lectura del pasaje, que hizo manifiesta al decir que qued\u00f3 traumado. Estamos bastante acostumbrados a los intentos de sostener la existencia de supuestas divisiones raciales entre humanos a partir de argumentos biologicistas o de diferentes tipos de argumentaciones pretendidamente naturalistas. Me parece, sin embargo, que las ideas de al-Farabi al respecto no se pueden clasificar de esta manera y son m\u00e1s interesantes de lo que parece a primera vista.<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, al inicio de la segunda parte del <em>Libro de la pol\u00edtica<\/em>, al-Farabi distingue los diferentes tipos de asociaciones humanas: perfectas e imperfectas; peque\u00f1as, medianas y grandes. Considera que las asociaciones en casas, calles, barrios y aldeas son imperfectas, mientras que las asociaciones en ciudades, naciones y la asociaci\u00f3n cooperativa de naciones son perfectas. Acto seguido se ocupa brevemente de dar cuenta de las que considera como causas de las diferencias entre las naciones, definidas como asociaciones de ciudades y clasificadas como comunidades medianas. Es ah\u00ed donde entran en juego las aseveraciones que llamaron la atenci\u00f3n de mi amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que hace diferentes a las naciones? \u00bfC\u00f3mo explicar la diversidad humana que se puede verificar entre ellas? La diversidad tanto f\u00edsica como de formas de vida era bastante evidente, el imperio abbas\u00ed, en el que naci\u00f3 al-Farabi, abarcaba una gran extensi\u00f3n territorial dentro de la cual lo mismo se pod\u00edan encontrar ciudades bastante distintas entre s\u00ed \u2014como La Meca, Bagdad o Damasco\u2014 que comunidades n\u00f3madas o semin\u00f3madas de los desiertos \u2014como los beduinos de la pen\u00ednsula ar\u00e1biga o algunas tribus ber\u00e9beres del norte de \u00c1frica\u2014. Habr\u00eda que considerar adem\u00e1s el contacto que ten\u00edan con el imperio bizantino y el conocimiento que se lleg\u00f3 a tener sobre otras regiones.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de al-Farabi se basa en su cosmolog\u00eda neopl\u00e1tonico-aristot\u00e9lica. En primer lugar, el territorio, el entorno geogr\u00e1fico que ocupan las naciones, es diferente y esto estar\u00eda determinado por las diferentes posiciones de los astros respecto a las partes de la tierra. Esto mismo hace, contin\u00faa, que el aire y el agua de cada regi\u00f3n sean diferentes, lo que hace a su vez que las especies de plantas y animales que pueblan cada territorio sean distintas. De ah\u00ed se deriva la diferencia entre los alimentos que consumen las personas de las diferentes naciones. M\u00e1s a\u00fan, el fil\u00f3sofo asegura:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>De las diferencias de sus alimentos se siguen las diferencias de las materias y del semen de que est\u00e1n formados los hombres que vienen en pos de los que ya han muerto.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Y si consideramos que, aristot\u00e9licamente, es a trav\u00e9s del semen que se transmite la forma de la especie, resulta que as\u00ed quedar\u00eda explicada la diversidad f\u00edsica de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, el Segundo maestro va m\u00e1s all\u00e1 y se\u00f1ala que de estas diferencias tambi\u00e9n se derivan los \u00abh\u00e1bitos naturales\u00bb y los rasgos de car\u00e1cter:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>De la colaboraci\u00f3n y combinaci\u00f3n de estas diferencias surgen diferentes mezclas, por las que se diferencian los h\u00e1bitos naturales y los rasgos de car\u00e1cter de las naciones. De esta manera y por esta v\u00eda estas cosas naturales se ajustan, se vinculan unas con otras y ocupan sus grados respectivos; hasta este punto contribuyen los cuerpos celestes en el perfeccionamiento de estas cosas.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Esta especie de determinismo es lo que ciertamente nos puede parecer conflictivo o inc\u00f3modo. Sin embargo, conviene observar que hasta aqu\u00ed al-Farabi s\u00f3lo recurre a esto para explicar las diferencias en los que llama h\u00e1bitos \u00abnaturales\u00bb. Estos parecen concernir a la manera en que se satisfacen las necesidades que hoy llamar\u00edamos b\u00e1sicas, como la alimentaci\u00f3n, el vestido o la vivienda. En este punto, la postura de al-Farabi no parece ser problem\u00e1tica. Para el observador, no parece que los hombres tengan una libertad total para elegir las formas de vida a las que recurren. Aunque se pueda variar de diferentes maneras su preparaci\u00f3n, parece haber un l\u00edmite para la diversidad de maneras en que un conjunto de alimentos se puede consumir, por ejemplo. Y una persona que nace en una tribu beduina del desierto no parece que pueda elegir a voluntad cuando migra, o por qu\u00e9 rutas.<\/p>\n\n\n\n<p>El hecho de que al-Farabi considere que tambi\u00e9n hay rasgos del car\u00e1cter que est\u00e1n determinados por estas cuestiones f\u00edsicas parece m\u00e1s dif\u00edcil de aceptar. Y aunque aqu\u00ed todav\u00eda no entran en juego las valoraciones morales es cierto que en los <em>Art\u00edculos de la ciencia pol\u00edtica <\/em>s\u00ed afirma que el tipo de vivienda que se habita puede generar h\u00e1bitos morales distintos en las personas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Por ejemplo, las viviendas de pelo de animal y de pieles en los desiertos generan en sus habitantes los h\u00e1bitos de la precauci\u00f3n y la discreci\u00f3n y, a veces, el asunto llega a generar la valent\u00eda y la osad\u00eda; y las viviendas inexpugnables y fortificadas generan en sus habitantes los h\u00e1bitos de la cobard\u00eda, la seguridad y el ser temeroso<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es por esta raz\u00f3n que considera necesario que el gobernante vigile las viviendas de los ciudadanos, por raz\u00f3n de los h\u00e1bitos morales que estas pueden propiciar en los habitantes. Sin embargo, al final de este mismo art\u00edculo se\u00f1ala que esto es \u00abs\u00f3lo a manera de ayuda\u00bb. As\u00ed, pues, la vivienda no determina por completo el tipo de h\u00e1bito o car\u00e1cter moral de sus habitantes.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s a\u00fan, en el mismo <em>Libro de la pol\u00edtica<\/em>, al-Farabi indica:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Las disposiciones que son por naturaleza no fuerzan a nadie ni le obligan a hacer eso, sino que s\u00f3lo son disposiciones para hacer esa cosa, para la que est\u00e1n preparados por naturaleza, de una manera m\u00e1s f\u00e1cil para ellos.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es decir que ni los rasgos del car\u00e1cter determinados por las condiciones naturales ni los h\u00e1bitos morales condicionados por aspectos como el territorio que se habita o el tipo de vivienda que se ocupa determinan completamente el comportamiento humano, no lo condenan a comportarse de una manera espec\u00edfica ni le imposibilitan cambiar. En todo caso, puede que hagan m\u00e1s f\u00e1cil o m\u00e1s dif\u00edcil para una persona adoptar el tipo de h\u00e1bitos que considera virtuosos. De hecho, en otro de los <em>Art\u00edculos de la ciencia pol\u00edtica<\/em> asegura que el hombre no tiene por naturaleza ninguna virtud ni vicio, y que a\u00fan cuando de las disposiciones naturales procedan algunas acciones espor\u00e1dicas, no se puede llamar propiamente virtud o vicio a tales disposiciones, \u00abcomo tampoco a la predisposici\u00f3n natural hacia los actos del arte se le puede llamar arte\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Al-Farabi asevera que el mal no existe fuera de aquello que depende de la voluntad del hombre, e insiste bastante en la posibilidad de que el humano moldee voluntariamente su comportamiento, tanto en los textos ya citados como en <em>La ciudad ideal<\/em> o <em>El camino de la felicidad<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta manera, se puede decir que el fil\u00f3sofo enfrenta el reto de explicar la diversidad f\u00edsica de la humanidad as\u00ed como la que se puede observar en las costumbres ligadas a las necesidades de sobrevivencia, al mismo tiempo que se abstiene de valorarlas moralmente. En principio, las personas de las diferentes naciones ser\u00edan todas igualmente capaces en un sentido moral, y tanto el n\u00f3mada del desierto, como el agricultor sedentario o el habitante de una gran ciudad pueden llegar a ser igualmente prudentes y virtuosos, aun cuando sus h\u00e1bitos de vida sean tan diferentes. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recientemente un amigo me coment\u00f3 que qued\u00f3 \u00abtraumado\u00bb al leer que al-Farabi dice que los h\u00e1bitos y rasgos naturales est\u00e1n determinados por la alimentaci\u00f3n y el entorno natural, y que \u00e9ste, a su vez, est\u00e1 determinado por la posici\u00f3n de los cuerpos celestes en relaci\u00f3n a la naci\u00f3n. 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