Me asedian y perturban mi noche,
Atrapado me tienen y desesperado caigo.
Me besa el rostro y me desgarran el pecho.
Gritan hasta reventarme los oídos:
“Saturnus sol nigrum
Laudate venenum infundere iubet”
¡Váyanse!
¡Crux Mihi Dux…!
¡Dejen de perturbar a una oveja descarriada,
demonios que cargan dentro sí el Infierno!
***
¡Melancolía!
¡La que me mata desde dentro
y me aleja del que es Uno y Trino!
¿No ves que me arrastran?
¿No ves que han penetrado hasta mis sueños?
***
Atiende mis súplicas
cuando en las Tinieblas ellos se burlen de mí
cuando sus garras despedacen mi pecho,
cuando mi espíritu adolezca
***
Supura mi cuerpo en Bilis Negra
Mis huesos, húmedos, me pesan //
¡Ellos! (¡Míralos!) tocan piano mientras quebrantan mi calma //
¡¡Bestia devorat ossa peccatori!!” gritan soeces,
Y mi alma se angustia… Y mi alma se angustia